“Estoy en donde quiero estar”: Pittsburgh, una nueva oportunidad para Ildemaro Vargas

En español es fácil decir Ildemaro Vargas o “Caripito”, como le dicen en los corrillos del beisbol al utility venezolano que hace vida en MLB. Pero… ¿y qué pasa con la gente que habla inglés? Pues tanto el nombre como el pseudónimo de la figura pueden ser más enredados que un trabalenguas en cantonés.

“El que me conoce me sigue llamando Caripito”, dice Vargas en una fresca entrevista con la periodista María Cristina Santoro, CEO de Triángulo Deportivo. “Cuando llegué a los Cubs, muchos no sabían pronunciar mi nombre. Todos los días tenía un sobrenombre nuevo”.

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El acartonamiento de las palabras, propios de entrevistas con peloteros en MLB, no existe para Ildemaro Vargas. Se expresa. Mueve las manos. No se está quieto. Es simplemente Caripito. “A mí me gusta la bachata, el merengue… Que si Julio Jaramillo, Juan Gabriel, Rocío Durcal”, responde a una pequeña pregunta sobre lo que se veía en su pantalla. “Es la música con la que mi mamá nos crió”.

Ildemaro Vargas en MLB

El Caripito, tras expresarse libremente, vuelve a ser el pelotero de Grandes Ligas. Y es que, al fin de cuentas, ese es su trabajo. Es por lo que vive y se apasiona. Su vida profesional ha tenido algunos cambios recientemente. En agosto del año pasado llegó a Mellizos de Minnesota desde Cascabeles de Arizona, en donde dejó a su compadre Juniel Querecuto. Menos de un mes después fue tomado en waivers por Cachorros de Chicago.

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Con los úrsidos, Ildemaro Vargas jugó nueve encuentros en lo que va de temporada. Se fue de 21-3. Su experiencia en las intimidades del Wrigley Field se terminó recientemente, el 17 de mayo. Su nombre estuvo en waivers nuevamente y allí fue reclamado por Piratas de Pittsburgh, una organización que está en constante reconstrucción y en donde –quizás- puede encontrar más lugares para habitar.

“Estoy en donde quiero estar. Independientemente sea el equipo que sea, lo más importante es estar en este nivel”, dice con palabras más calmadas. “Como muchos saben, comencé con Chicago Cubs. Pensé que podía tener la oportunidad que quería, pero las cosas no se dan a veces como uno espera. Pero nada, siempre para adelante. En Pittsburgh me recibieron súper bien”.

“Cardenales, el equipo más duro de Venezuela”

Los bucaneros son la cuarta organización con la que Ildemaro Vargas juega en MLB. Se graduó como grandeliga hace cuatro años, con Cascabeles. Su debut fue el 29 de junio de 2017, contra Cardenales de San Luis. Es irónico que la primera vez que pisó un terreno como ligamayorista tuvo que enfrentarse contra unos pájaros rojos, la misma figura que defiende en Venezuela y por la que suelta pasiones desbordadas. “Cardenales, mi equipo”, dice mientras se golpea el pecho. “El más duro de Venezuela”.

En la LVBP es más Caripito que Ildemaro. Es un pelotero establecido, que llegó al nido larense en 2015, en un cambio que mandó a Hernán Iribarren a Caribes de Anzoátegui. Con los crepusculares tiene dos títulos de liga, y un elevado promedio de bateo de .312 en cinco temporadas. Es difícil imaginar el cuatro de Cardenales en los años recientes sin la figura de Vargas allí.

“Como siempre lo voy a decir, yo soy el pelotero que soy gracias al invierno y Cardenales”, sostiene Ildemaro Vargas, quien ya tiene nueve encuentros en MLB con Pittsburgh. “Allí me desarrollé como pelotero. ¿Sabes? Eso de jugar en un estadio full, una final. Sientes la emoción que veías por televisión”.

La tarea de Vargas es lograr establecerse en el máximo nivel. Es lo que él y todo pelotero desea. Lo bueno es que le aporta toda la versatilidad a los Piratas: ha jugado como antesalista y jardinero izquierdo. La tarea de la gente en Grandes Ligas es lograr pronunciar “Caripito” o al menos “Ildemaro”.

Quizás una cosa traiga la otra.

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