Prospectos venezolanos sacan provecho a la temporada de la pandemia

Lo que es mala noticia para algunos, se convirtió en una oportunidad para otros. En las Grandes Ligas, con una temporada con varias modificaciones debido a la pandemia provocada por el coronavirus, uno de los principales ganadores son los prospectos venezolanos.

En tan solo siete jornadas de la campaña 2020, ya son cinco debutantes que aportó Venezuela. Debido a la expansión de los rosters a 30 peloteros, lesiones y ausencias por precaución, la lista de grandeligas criollos en las Mayores aumenta aceleradamente.

El primero fue Andrés Giménez, una de las principales promesas de los Mets de Nueva York. En una zafra habitual, en el que los equipos solo tienen espacio para 25 jugadores y las Ligas Menores están activas, el barquisimetano seguramente no tendrá espacio. Con 21 años de edad, pareciera necesitar más tiempo de aclimatación en las categorías inferiores.

Sin embargo, los metropolitanos tenían más espacio en esta zafra. Al tener muchos jugadores veteranos con dudas en su defensiva, decidieron meter en su nómica a uno de sus principales prospectos.

“La verdad siento mucho orgullo por ser un venezolano más en el mejor béisbol del mundo. Sé que en el país también se sienten felices por eso. Dedico este debut a mi familia que está apoyándome desde el estado Lara”, aseguró Andrés Giménez a la periodista Marly Rivera de ESPN.

William Contreras y Edward Olivares: estar en el momento y en el lugar correcto

El mismo día que debutó Andrés Giménez, también apareció otro de los grandes prospectos de Venezuela. William Contreras, quien nunca lució como un jugador para estrenarse en el Día Inaugural, se coló en el róster de los Bravos de Atlanta y se convirtió en el venezolano 414 que jugó en las Grandes Ligas.

¿Por qué se aceleró el estreno de Contreras? Además de sus condiciones, los otros dos receptores de los Bravos se lesionaron a horas de iniciar la temporada. Travis d´Arnaud y Tyler Flowers sufrieron lesiones que los sacaron de la alineación de Brian Snitker y abrieron espacio al joven aragüeño de 22 años de edad.

Un caso similar sucedió con Edward Olivares en los Padres de San Diego. Por ser uno de los grandes prospectos de la organización, su nombre estaba entre los candidatos a estrenarse en 2020, pero no tan temprano.

Sin embargo, con un róster ampliado y poca profundidad en los jardines, Olivares terminó en la nómina de los religiosos. Quizás en otras condiciones su estreno en las Mayores se habría dilatado, pero en la temporada de la pandemia se apresuró.

Lesiones, otra ventana para los prospectos

Ya sea por la apresurada preparación u otros motivos, el inicio de temporada en las Grandes Ligas se llenó de lastimados. Especialmente lanzadores, que ingresan a la lista de lastimados. Ante esa situación, dos prospectos venezolanos terminaron favorecidos.

En los Tigres Detroit, el relevista Darío Agrazal sintió una molestia en su antebrazo derecho. Para ocupar su espacio, los bengalíes llamaron a Anthony Castro, lanzador caraqueño de 25 años de edad que finalmente se estrenó en el máximo nivel.

Por su parte, los Astros de Houston tenían problemas en su pitcheo por múltiples lastimados. Justin Verlander se lesionó el brazo derecho y Joe Biagini terminó con molestias en su hombro tras una aparición. Nivaldo Rodríguez, quien tenía una experiencia apenas en clase-A avanzada, fue promovido.

Gracias a la expansión de los rosters y lesionados, Venezuela pasó de tener 412 jugadores en Grandes Ligas a 417 en menos de una semana.

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