Randy Johnson celebra los dulces 16 de su Juego Perfecto

Los cumpleaños de por si son una festividad que no puede pasar por debajo de la mesa. Sin embargo, cuando se trata de una fecha en la que sucedió algo que pocos pueden realizar, la celebración es aún mayor. Randy Johnson debe estar en la sala de su casa, mirando en su mente como retiró a 27 bateadores sin problemas en un mismo juego.

Hace 16 años, el zurdo temible de los Cascabeles de Arizona tenía 40 años de edad, pero no por eso le impidió lograr aquel 18 de mayo de 2004 su Juego Perfecto.

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Johnson lo tenía casi todo. Cinco premios Cy Young repartidos entre la Liga Americana y la Nacional. Triple corona de pitcheo y anillo de Serie Mundial. Ya había lanzado un Juego sin hit ni carreras, pero la perfección no podía faltar en su imponente carrera.

El desarrollo

El juego comenzó como una visita más de los desérticos en el Turner Field ante los Bravos de Atlanta. Randy Johnson salió en el primer episodio a enfrentar a los tres primeros bateadores rivales, a los cuales dominó con rodado a la inicial y par de ponches.

Su equipo respondió temprano en el segundo capítulo con las dos rayitas que mantendrían por el resto del cotejo. Desde ese momento, Johnson sabía que su juego estaba a favor, pero la perfección no pasaba ni cerca de sus pensamientos.

El zurdo continuó la gesta de manera impecable. Los 27 contrarios poco le podían descifrar, pues terminaban con ponches o algún elevado de out. Un total de 13 abanicados registró el veterano de 40 primaveras cumplidas, cuando resolvió el último pelotero con ponche tirándole.

Con ese logro adjudicado para el nativo de California, significó el Juego Perfecto número 17 en las mayores y el primero para un jugador tan longevo. El récord estaba en posesión de Cy Young, cuando lo hizo en 1904 con 37 años de edad.

Randy Johnson ingresó al Salón de la Fama de Cooperstown en 2015.

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