Ronald Acuña Jr. sigue creciendo como bateador: 3 claves de su inicio fulgurante

¿Es Ronald Acuña Jr. el mejor jugador de las Grandes Ligas actualmente? Hay razones suficientes para pensar de esa forma y argumentar por qué no se debería responder de forma negativa. El jardinero de los Atlanta Braves montó otro espectáculo y, aunque la victoria se la llevaron los Miami Marlins, el principal tema de debate en Major League Baseball (MLB) era sobre Acuña.

No era tan difícil pensar así. Tras una jornada en la que pegó tres hits, dos cuadrangulares, nuevamente el venezolano fue la gran figura de la noche. Algo que continuó un inicio de campaña formidable, en el que confirmó lo que habían adelantado las proyecciones: Ronald Acuña es el favorito para ganar el MVP de la Liga Nacional.

“Es un talento generacional, y es emocionante verlo todos los días”, declaró a MLB el lanzador de los Braves, Drew Smyly. “Lo digo en serio, es un jugador especial. Es realmente impresionante lo que puede hacer”.

Las estadísticas son prueba suficiente de que el patrullero ha dominado con facilidad el pitcheo durante las primeras semanas, sin embargo, ¿cómo lo consiguió? Es cierto que Acuña mostró en las campañas anteriores unas condiciones notables para batear, pero no al nivel actual. Es parte de un desarrollo ofensivo que logró gracias a ajustes que harán temer a los serpentineros.

1) Ronald Acuña Jr. batea con fuerza, mucha de hecho

Decir que Ronald Acuña Jr. es un bateador poderoso no sorprenderá a ningún aficionado y muchos menos a un evaluador de las Grandes Ligas. Cuando conectó 26 cuadrangulares durante su año de novato y otros 41 estacazos en 2019 ya lo demostró. Pero en 2021, Acuña golpea la pelota con una contundencia digna de estar entre los mejores de las Grandes Ligas,

La velocidad promedio de las conexiones de Acuña es de 97.1 millas por hora, la tercera mejor de todo el beisbol. Con semejante fuerza de sus batazos se le hará complicado a los defensores atrapar la pelota, especialmente porque la gran mayoría van por el aire, convirtiéndose muchas de ellas en extrabases.

Dentro de las mediciones de MLB, los estacazos que tiene una velocidad de salida de 95 millas por hora, normalmente son exitosas. De esas, Ronald Acuña Jr. ya tiene 26, la mayor cantidad en todas las Grandes Ligas. De hecho, el 65% de sus conexiones son “fuertes” (más de 95 MPH), el tercer porcentaje más elevado del beisbol al momento de escribir estas líneas.

Es por esos números que el criollo lidera la Liga Nacional con seis cuadrangulares y su slugging es de 1.000. Son guarismos que lucen complicados de mantener. Sin embargo, en MLB no estarían de acuerdo. Statcast, al ver la potencia que ejerce Acuña, considera que su slugging estaría en .918 en el peor de los casos.

2) Un bateador cada vez más inteligente

Imaginen a un bateador con la fuerza de Ronald Acuña Jr. pero con la paciencia de Juan Soto. Bueno, no hace falta recurrir a escenarios hipotéticos. Durante las tres primeras semanas de la campaña es una total realidad.

Acuña desarrolló una sapiencia al momento de su consumir sus oportunidades ofensivas. Si el lanzamiento está lejos, lo que complicaría golpearlo con fuerza, lo dejará pasar. En cambio, si el rival comete un error y deja el pitcheo en una zona cómoda, lo castigará con la fuerza anteriormente explicada. Pareciera que no hay forma en este momento de hacer deslucir al pelotero de Atlanta.

Luego de pasar sus primeros años en las Grandes Ligas intentando golpear más de 20% (2018:27.5%, 2019: 26.7%, 2020: 23.5%) de los envíos que estaban fuera de la zona de strike, Acuña ha bajado al 16% en 2021. Un cambio radical, sorpresivo y hablan de un aumento sustancial de la disciplina en su bateo.

La anterior imagen enseña como el pelotero desarrolló su percepción de los pitcheos. El gráfico ilustra el descenso de las veces que Ronald Acuña Jr. trató de conectar lanzamientos que estaban lejos de la zona. La línea azul es de los envíos quebrados que, como es notorio, bajó agresivamente en comparación a la campaña anterior. La línea verde son de los cambios de velocidad.

Y, cuando los rivales te engañan menos, el toletero cumplirá su misión normalmente: embasarse. Acuña tiene OBP de .500, muestra de que no hay forma de mantenerlo lejos de las almohadillas actualmente.

«Quiero decir, este chico tuvo un gran fin de semana y ha tenido un tremendo comienzo desde todos los extremos», dijo el manager de los Braves, Brian Snitker. “Te ha mostrado las cinco herramientas desde que empezamos a jugar. La parte aterradora es que seguirá mejorando. Es muy especial lo que ha estado haciendo».

3) Los ponches dejaron de ser un problema

Si había una debilidad en el juego de Ronald Acuña Jr. eran los ponches. En 2020 terminó guillotinado el 29.7% de sus turnos, una media alarmante y que no dejó contento al joven. Por eso perfeccionó su contacto y los resultados llegaron de inmediato.

Con su velocidad que, se puede comparar a con los más rápidos de otros deportes, se robará hits si hace contacto. Y, de momento, Acuña choca la pelota con más continuidad que en el pasado. A diferencia de la corriente que se instauró recientemente, abanicar menos es bueno. Mucho más para alguien tan veloz.

– Porcentaje de ponches de Ronald Acuña Jr. las últimas zafras

  • 2018: 25.3% (20th percentil of MLB).
  • 2019: 26.3% (19th percentil of MLB).
  • 2020: 29.7% (14th percentil of MLB).
  • 2021: 14.3% (86th percentil of MLB).

Todo esto ha significado menos ponches para Acuña, sin sacrificar su nivel de élite de contacto. Y eso lo convierte en un bateador extremadamente peligroso en este momento. Bueno, un bateador aún más extremadamente peligroso. Como si Acuña ya no fuera bueno en suficientes cosas, agregó una más en 2021.

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