Las horas oscuras de los cerradores de Venezuela: ¿se terminaron los taponeros del país en MLB?

Qué buen año fue 2004 para los cerradores venezolanos en MLB. Francisco Rodríguez se establecía como un muy buen relevista para el nivel, y aunque Troy Percival seguía siendo el cerrador de Angelinos de Anaheim, el Kid se las arregló para salvar 12 juegos. Además Jorge Julio Tapia sumó 22 rescates y Ugueth Urbina 21.

En 2013 también tres brazos venezolanos tuvieron 10 o más salvamentos: Rafael Betancourt (16), Edward Mujica (37), y el Kid (10). Aunque quizás los mejores años para los taponeros del país en Grandes Ligas son esos cuando dos pitchers tuvieron 30 o más salvados: 2003, Jorge Julio (36) y Ugueth (32); 2015, con K-Rod (38) y Héctor Rondón (30); 2016, Jeanmar Gómez (37) y el Kid otra vez (44).

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Es lógico que algún admirador de la historia de los cerradores venezolanos en MLB pueda sentirse nostálgico al recordar esos años. En este momento es muy difícil que eso se vuelva a repetir. Y, a menos que sucedan extrañísimos eventos, tendrán que pasar al menos un par de temporadas para que el país tenga de nuevo una nutrida generación de apagafuegos.

¿Cerradores venezolanos en peligro de extinción en MLB?

El escándalo y desastre de la carrera de Felipe Vázquez también representó el gran crash del relevo de innings finales de Venezuela. Cuando fue arrestado en 2019, por delitos que involucraron a una menor de edad,  el zurdo de Piratas de Pittsburgh era uno de los mejores cerradores de las Mayores. Esa campaña en 60.0 innings, acumulaba 28 salvamentos, 1.65 de efectividad y solo 0.933 de WHIP (promedio de adversarios embasados por episodios).

Justo en el momento en que su apellido pasó de Rivero a Vázquez, Felipe se convirtió en el rostro de los cerradores venezolanos en MLB. Ciertamente, lo tenía todo: un ángulo de salida incómodo; un buen control; pitcheos quebrados de vértigo; una recta que superaba con frecuencia las 100 millas por hora. No es extraño que entre 2017 y 2019 tuvo 2.02 de efectividad, 1.02 de WHIP y 86 salvados. Su campaña de menos rescates en el lapso fue la de 2017, con 21.

Pero hasta esa cifra parece gigante para la actualidad del relevo de Venezuela en las Grandes Ligas. Al pasearse por los 30 depth charts de este año, no hay ningún nativo llamado a ser el dueño del último inning en las organizaciones. Ninguno. Aunque hay dos que pueden sumar unos cuantos rescates si tienen las oportunidades: Brusdar Graterol de Dodgers de Los Ángeles, y Darwinzon Hernández de Medias Rojas de Boston, a quien Alex Cora ve como un brazo de innings postreros. Quizás José Alvararo pueda aportar en los momentos de apremio de Filis de Filadelfia esta temporada.

Ahora es rara una temporada de 10 rescates

El peligro de extinción de los cerradores venezolanos en MLB se ha notado en las últimas cuatro temporadas. Después de ese 2016 con el Kid, Jeanmar y Héctor Rondón (que rescató 18 esa vez), han sido raros los casos de criollos con 10 o más salvados en una campaña. Solo ha ocurrido cuatro veces desde 2017, y tres de ellas ha sido por Felipe Vásquez (21 en 2017, 37 en 2018 y 28 en 2019). La otra es gracias a Héctor Rondón (15 en 2018).

Es muy cierto que la temporada pasada fue extraña y “mocha”. Los problemas generados por Covid-19 le cortaron mucho a la campaña y no hubo taponeros en las Mayores con más de 20 rescates. El líder de todos fue Brad Hand con 16. Pero aun así, solo un venezolano tuvo salvamentos: Jairo Díaz, de Rockies de Colorado, con cuatro. Fue una temporada difícil para el oriental de 29 años, que tuvo 2.25 de WHIP en 20.0 innings.

Lo bueno es que siempre sale el sol. Lo maravilloso es que siempre hay una generación nueva. Quizás en un tiempo veamos un nuevo grupo de cerradores venezolanos en las Grandes Ligas. Este es el momento de esperar por eso.

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