Silvino Bracho, un regreso victorioso en la extensión de la palabra

La carrera de Silvino Bracho entró en un océano de dudas a comienzos de 2019. Un intenso dolor en su codo derecho le hizo temer lo peor y, como es costumbre en la mayoría de los lanzadores, lucía como el inicio del fin. Cuando el diagnóstico común de los médicos concluía que solo una operación Tommy John podría hacerle regresar al montículo, el estado mental no era el mejor.

Normalmente una cirugía de ese tipo es un mazazo para un serpentinero. Sabe que estará fuera de un montículo por más de 12 meses, lo que le frena su desarrollo, detiene su continuidad y le imposibilita para trabajar. Seguramente fueron las primeras impresiones de Bracho.

Perdió confianza de su organización que, una vez cumplió su rehabilitación, no lo tenía dentro de sus planes. Los Diamondbacks prefirieron más jóvenes y saludables durante el inicio de la temporada de 2020. El mismo lanzador que destacó en 2018, estuvo entre los principales prospectos en Arizona y pieza inamovible de su bullpen por mucho tiempo, ya no contaba.

“Lo bueno del beisbol es que siempre te da una segunda oportunidad”, aseguró Silvino Bracho al departamento de prensa de las Águilas del Zulia. “Vas a tener momentos altos y bajos. Sabía que pronto iba a llegar mi momento alto”.

Bracho volvió a las Grandes Ligas durante la recortada temporada de 2020, sin embargo, por un solo encuentro. Trabajó un episodio en el que recibió dos carreras y un cuadrangular, por lo que cerró la zafra con la incertidumbre de si iba a regresar con los D-Backs para 2021 o no. La Liga Venezolana de Beisbol Profesional (LVBP) lucía como lo único garantizado para el derecho.

La LVBP, el camino de regreso a MLB

Se reportó a los entrenamientos de las Águilas con la confianza total de Rouglas Odor, estratega de los rapaces. Lo nombró de inmediato como su cerrador y, no solo le iba a dar todas las oportunidades para que su brazo recuperara el tiempo perdido, sino que también contaría con el apoyo en cualquier eventualidad. Afortunadamente para Silvino Bracho, eso último no fue suficiente, aunque la zafra 2020-2021 fue una pesadilla para los lanzadores.

El derecho, de 27 años de edad, solo concedió una carrera limpia durante los 13 episodios que trabajó con las Águilas. Bracho rescató ocho juegos, ponchó a 12 contrincantes, apenas le negociaron tres boletos y su WHIP de 0.61 es la viva muestra de que regresó a su mejor forma, esa con la que se estableció como uno de los relevistas más intimidantes de la LVBP durante las últimas zafras.

“No me habían salido muchas cosas y estaba fallando. Fue un tiempo muy difícil en lo personal”, aseguró Bracho sobre el proceso de rehabilitación y su vuelta el montículo en 2020, tras una inactividad de dos años. “Ahora todo empezó a mejorar. Le doy mucho crédito a Guillermo “Memo” Larreal, que me ayudó mucho durante todo este proceso y logramos hacer los ajustes para para recuperar las sensaciones”.

Silvino Bracho / Prensa Águilas del Zulia

“Nunca sentí molestia en mi codo, lo que me tranquiliza mucho. Pero si tuve fatiga durante un punto de la campaña, aunque considero eso como algo normal, porque somos humanos y con todos los viajes por el protocolo de seguridad, uno se debilita”, continuó Bracho sobre su extenso proceso de aclimatación.

Premios entran a la bolsa de Silvino Bracho

No debe existir una mejor forma de finalizar una vuelta al terreno de juego que con reconocimientos. Son una forma de expresarle que su reintegro fue exitoso, como seguramente lo ideó al momento.

De acuerdo a Numeritos Gerencia Deportiva, Silvino Bracho ganó el Cerrador del Año de la temporada 2020-2021 de la LVBP. Lo consiguió porque obtuvo 24 puntos, por lo que se convirtió en el octavo miembro de las Águilas que recibió esa distinción y el primero desde Hassan Pena, quien lo alzó para la zafra 2013-2014.

Sin embargo, todo indica que no será el último. Bracho parte como el principal favorito para quedarse con el Regreso del Año, premio cuya alma es recordar a Luis Salazar, quien se lastimó, bajó su rendimiento, tropezó y retornó en numerosas ocasiones a ser una figura de la LVBP. Y la historia reciente de Silvino Bracho es precisamente sobre eso, una vuelta triunfante.

Y fue algo que se esforzó en conseguirlo. El relevista rapaz confesó que se empeñó en dar la mejor imagen posible, porque mientras muchos descansaban por las festividades decembrinas, arrojaba pelotas en un modesto campo de Maracaibo. Para que su brazo no decayera por el descanso y mantuviera la fuerza del inicio de la zafra.

“Sentí un poco el desgaste durante la tercera semana de diciembre. El descanso (por Navidad) me vino bien y volví de la mejor forma. Entrené en Maracaibo hasta el 24 de diciembre y por eso los resultados al final de la temporada fueron los mejores”, finalizó Bracho.

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