5 venezolanos contemporáneos que jugaron 10 o más temporadas en las menores y no subieron a MLB

El fanático muchas veces solo ve la opulencia de las Grandes Ligas. Y quién podría culparlo. Causa morbo e interés saber que los peloteros de más alto nivel viven en hoteles de lujo, viajan largas distancias en aviones para no malograr el cuerpo en las carreteras interminables de Estados Unidos. Muchos se olvidan de los quehaceres cotidianos. No tienen tiempo para eso. Aunque eso no ocurre con casi todos los peloteros de ligas menores, incluidos los venezolanos.

En las menores la vida siempre ha sido otra. Autobuses para largos viajes. Instalaciones decentes –la mayoría de las veces-, pero sin lujos. Peloteros que viven juntos y cocinan juntos. Lavar y planchar puede ser parte de la rutina. Ha habido casos de jugadores latinos y estadounidenses que han buscado empleos paralelos para redondear los sueldos de las menores. Eso es lo que –muchas veces- al aficionado común se le puede escapar.

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Han comenzado las ligas menores y, como es tradición, hay una gran cantidad de venezolanos allí. El beisbol no las tuvo el año pasado. Fueron, al menos en el ámbito peloteril, muy afectadas por las vicisitudes y desgracias del Covid-19. Los diamantes modernos y no tantos de pueblos, ciudades pequeñas y otras no tanto, estuvieron más tranquilos que una cámara faraónica perdida.

Las menores tienen cierto romance, sobre todo para algunos pueblos estadounidenses. Esos equipos, que sirven para desarrollar el talento de las 30 organizaciones de Grandes Ligas, suelen darle identidad a las ciudades en las que habitan. Sin embargo, aunque haya cierta poesía en esos campos, todo pelotero (o casi todo) que juega allí solo quiere subir a MLB. Es la meta de siempre.

Venezolanos eternos en las ligas menores

Algunos, con su talento y trabajo, dejan atrás las ligas menores muy rápido, y hay varios casos venezolanos de este tipo. Miguel Cabrera llegó a las menores con 17 años y ya con 20 era campeón de la Serie Mundial con Marlins de Florida. Pero hay otros que, aunque tenían talento, no tuvieron la suerte para dar el último paso. Muchos jugaron por bastante tiempo en los campos de las menores.

Hay casos emblemáticos entre los venezolanos. Teodoro Obregón, un muy buen campocorto defensivo que saboreó campeonatos en la LVBP con el Valencia y Leones del Caracas, jugó por 17 años en ligas menores, 11 temporadas en Triple A. Nunca jugó en Grandes Ligas. Leonel Carrión, uno de los mejores peloteros de la historia de Águilas del Zulia, estuvo 12 campañas en las menores, todas con Expos de Montreal. Nunca recibió una oportunidad.

La historia de Jesús Alfaro y otros

Jesús Alfaro, antesalista recordado con cariño en la afición moderna de Leones del Caracas, estuvo 14 temporadas en las menores. Militó en Triple A con Cachorros, Orioles, Cerveceros y Angelinos. Luego, sin llegar a MLB, se fue a México, un lugar en el que muchas veces terminan los venezolanos que lo intentaron en ligas menores y no recibieron oportunidades en MLB. Claro, hay otros ejemplos de grandes peloteros en la LVBP que nunca jugaron en Grandes Ligas, como Luis “Camaleón” García u Oswaldo Olivares. Pero ninguno de los dos estuvo 10 o más temporadas en MiLB. No como Teolindo Acosta que se caló 10 años en las menores y no recibió un lugar en las Mayores, a pesar de sus dones para el hit.

Pero, si bien los casos abundan, solo nos vamos a quedar con cinco representativos de peloteros contemporáneos (recientes o relativamente) que han jugado una eternidad en las menores sin recibir el anhelado ascenso. Y sí, la suerte en ellos también influye.

Luis Raven, 10 temporadas en MiLB

Uno de los bateadores venezolanos más temibles en la historia de la LVBP, estuvo hasta los 31 años intentándolo en las ligas menores. Y no pudo recibir ni siquiera el chance de tomar un turno en las Grandes Ligas. Llegó al sistema organizado con Angelinos de California, pasó a Indios de Cleveland en 1996 y luego estuvo varias veces en las menores de Medias Blancas, para terminar en 2000 con Marlins de Miami.

Y vaya que bateó en las menores. En 10 temporadas ligó para .288 de average sumando todos los niveles, con 172 jonrones y 715 carreras remolcadas. Además un OPS más que respetable de .845.

Jackson Melián, 12 temporadas

Todo indicaba que Jackson Melián iba a triunfar en Grandes Ligas. Tenía condiciones que cualquier deportista desea tener siendo un adolescente. Los Yanquis de Nueva York se fijaron en él y le dieron el primero bono millonario de firma para un nativo del país. La tragedia familiar de sus padres hizo que todo cambiara. Melián tuvo que sacar fuerzas enormes de su mente y corazón siendo un joven soñador. No fue fácil. Es uno de los venezolanos contemporáneos que jugaron por más tiempo en ligas menores.

Fue parte de las granjas de yanquis, Rojos, Cachorros, Cerveceros, Bravos, Tigres y Astros hasta 2008, con solo 28 años. En todo ese tiempo bateó para .257 de average y .726 de OPS.

Mario Lissón, 12 temporadas

Un verdadero jonronero en la LVBP. Bastante inteligente y desenvuelto. Siempre mostró fuerza en las menores, pero Reales, Gigantes y Nacionales nunca lo llamaron. Hizo una larga carrera en las ligas menores, como los venezolanos de esta lista. En 12 campañas su promedio fue de .255 y su OPS .751. Su inteligencia lo ha llevado a ser un coach muy bien conceptuado en Washington.

Ernesto Mejía, 10 temporadas

Es una pena que cuando su desarrollo parecía casi completo, por allí en 2010, Freddie Freeman comenzó su era como inicialista con el equipo grande de Bravos de Atlanta. Mejía, un jonronero e inicialista nato, que se mostró como un huracán en la LVBP, nunca perteneció a una organización diferente que Atlanta. Y allí no había muchas esperanzas. No importa el nivel, siempre fue buen bate, de fuerza además. En 10 temporadas ligó para .281 de average y .840 de OPS, con 146 jonrones. En 2014 se fue a Japón y allá sigue activo.

Alí Castillo, 12 temporadas

A diferencia de los otros cuatro, Castillo todavía puede tomarse un café en las Grandes Ligas y quién sabe si un poco más. Pero ya va… ¿Por qué carrizo Alí Castillo no ha jugado en MLB siendo Alí Castillo? Hay cosas en el beisbol que no se comprenden. No es por falta de versatilidad: puede ser jardinero o infielder. Ni porque no batee: .303 de average en su carrera en Triple A, .282 en general en las menores.

Tiene 31 años, y está en las granjas de Nacionales de Washington. Hay que cruzar los dedos para que logre subir y ser un venezolano en las Grandes Ligas. Esa sería una bonita y justa historia.

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