Los 5 cambios que cambiaron a Caribes

Caribes de Anzoátegui mutó a partir de la temporada 2010-2011 del beisbol profesional venezolano. Al luchador se le despertó el gen del vencedor. Desde entonces, la divisa oriental desconoce el sinsabor de la eliminación prematura, ha festejado tres campeonatos y entró en trabajo de parto para un cuarto. Ninguno de sus rivales ha tenido tanto éxito en los últimos diez años.

Para transformarse en orondo triunfador, Caribes tuvo que cambiar, y mucho. Desde la contienda 2009-2010, y bajo la premisa de transformar el presente sin hipotecar el futuro, Anzoátegui ha efectuado treinta transacciones por medio de las cuales entraron por la aduana de Puerto La Cruz 42 peloteros. Varios de los protagonistas en esta época fecunda para la institución llegaron a través de esa política de trueque. De esa treintena de convenios, hay cinco que resaltan por su contribución para el empoderamiento de La Tribu.

5) Luis Jiménez, desde Bravos de Margarita, por Oscar Salazar, Luis Ayala y Yonardo Herdénez (24 de agosto de 2016)

Samuel Moscatel, gerente general de Caribes desde el torneo 2010-2011, rastreaba al “Rey de Bobare” desde que estaba con Cardenales de Lara. Razones le sobraban. En calidad de refuerzo, Jiménez fue el Jugador Más Valioso en la primera final que ganó Anzoátegui, la correspondiente a la zafra 10-11. “Tenía listo lo de Jiménez y él estaba entusiasmado, pero en esas me llama él mismo para preguntarme qué había pasado, pues Cardenales lo había mandado a Bravos de Margarita”, describe Moscatel.  

Moscatel se negó a capitular. Ahora le tocaba negociar con Bravos. “Yo sabía que Luis no quería estar allá en Margarita y le dije a la gente de Bravos: ‘te doy a Oscar Salazar, un pelotero líder y que los va a ayudar’”, rememora el ejecutivo de Anzoátegui.

Como miembro pleno de Caribes, Jiménez conectó 26 jonrones y remolcó 71 carreras en temporada regular, aunque su mayor contribución llegó a la hora de la verdad: en tres postemporadas golpeó para .301, con diez vuelacercas, 35 impulsadas y fue Más Valioso en la final de la refriega 2017-2018, cuando Caribes se coronó por tercera vez.

4) Rafael Ortega y Yorfrank López desde Tiburones de La Guaira por José Castillo y José Gil (2 de mayo de 2016)

En la preparación de la temporada 2016-2017, Samuel Moscatel vio con preocupación que le iba a faltar un jardinero central. “Gorkys Hernández estaba en Grandes Ligas y de paso subieron también a Hernán Iribarren, que lo trajimos en cambio desde Lara para que asumiera el centerfield”, explica el gerente general de Caribes. “En Tiburones de La Guaira me pidieron a José Castillo y les interesaba José Gil, que no quería seguir jugando con nosotros. Yo quería gente joven en el equipo, por aquello de asegurar el presente y preservar el futuro. Creía en “Balita, que por entonces tenía 25 años de edad, y nos lo trajimos”.

“Balita” explotó en el Alfonso Chico Carrasquel. El bateador de .242 de promedio y .615 de OPS en La Guaira evolucionó hasta ser un paleador de .293 de average y .833 de OPS en Anzoátegui. Tuvo porcentaje de embasado de .444 en la final de la 2017-2018, ganada por Caribes a Cardenales de Lara, y en la presente postemporada suena para .372 con 15 anotadas, cinco extrabases y diez producidas.  

“Así le saque doble provecho a haber traído a José Castillo”, apunta Moscatel. “Cuando lo traje a Caribes en la directiva no estaban muy convencidos y rindió mucho con nosotros. Y además nos sirvió de pieza de canje para tener a “Balita”.

3) Luis Sardiñas desde Tiburones de La Guaira por Ehire Adrianza (20 de marzo de 2018)

Cuando los Caribes ganaron su tercer trofeo, en la 2017-2018, Omar López, mánager del equipo, declaró que si su club quería optar a la reedición del título en la 2018-2019 necesitaba un campocorto que rindiera dividendos inmediatos.

“Los shortstops del presente no están disponibles y los del futuro están todavía demasiados jóvenes para hacer de nosotros un equipo contendor”, dijo el piloto. “Por eso tuvimos que buscar a Luis Sardiñas de refuerzo”. La gerencia de Caribes buscó la forma de que Sardiñas dejara de ser un plan de contingencia.


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“Cuando fue refuerzo de nosotros se enamoró del equipo y el hecho de que Ehire Adrianza fuese ahijado de Oswaldo Guillén, que había llegado al cargo de mánager en Tiburones, nos facilitó mucho las cosas”, apuntó Moscatel. Sardiñas no solamente cambió el curso de la final 2017-2018 con su jonrón del quinto juego en el Chico Carrasquel contra el zurdo de Cardenales de Lara Scott Maine, sino que en la disputa por el cetro de la 2020-2021 se perfila como Más Valioso gracias a su promedio de .462 y su impecable defensa como torpedero.

“Él se comprometió con nosotros a tener una buena temporada y ha sido la mejor”, celebra Moscatel.

2) Balbino Fuenmayor y Ramón Ramírez desde Navegantes del Magallanes por Miguel Montero (21 de noviembre de 2009).

Este fue un movimiento que Samuel Moscatel pergeñó desde fuera de la oficina del gerente general, cargo que todavía no ocupaba. “Yo venía de gerenciar el equipo de la paralela en la 2008-2009 y fuimos campeones, pero no tenía mucha sintonía con quienes estaban manejando el equipo principal y me puse un poco al margen”, afirma Moscatel.

“Pero resulta que un día me consigo en una panadería a Miguel Montero, que era pelotero de nosotros, y me dice que quiere un cambio a Magallanes. Yo le avisé a Rafael Gruszka, mi amigo de toda la vida y quien me llevó a Caribes, y empezaron a buscar nombres atractivos en el roster de Magallanes. La piedra angular del cambio, para nosotros, era Ramón Ramírez, pero había otra pieza más y me dan el nombre de Balbino Fuenmayor, a quien no conocían. Sabía que él había firmado para el profesional un año antes que mi hijo Kevin, pues yo asistía a tryouts donde lo vi dando palos, tanto que le dieron un bono millonario. Les dije que no lo dudaran. Y así llegó Balbino”, recordó el popular gerente.

Ramón Ramírez, en efecto, fue crucial en el primer campeonato de Caribes desde la lomita. Pero Fuenmayor resultó trascendental a largo plazo. De nuevo, transformar el presente sin hipotecar el futuro. En diez campañas con Anzoátegui, “Balbineitor” ha bateado para .317 con 37 jonrones, 169 empujadas y .880 de OPS. Además suma 13 cuadrangulares y 32 generadas en cinco postemporadas.  

1) Oswaldo Arcia, Orlando Arcia, Willians Astudillo y Rossmel Pérez desde Tigres de Aragua por Eduardo Escobar y Avisaíl García (13 de agosto de 2014)

En la Convención Anual de la LVBP correspondiente a 2014, el exgrandeliga Carlos Guillén se presentó como flamante presidente de los Tigres de Aragua y se presentó en aquella reunión con la firme determinación de iniciar su gestión con un campeonato. Quería “jugadores de impacto” que lo ayudaran a cumplir su propósito y se fijó en dos grandeligas de Caribes: Eduardo Escobar, aragüeño y deseoso de ir a jugar a Maracay, y Avisaíl García, anzoatiguense, pero con nexos familiares en el centro del país. A Moscatel le interesaron los hermanos Arcia: Oswaldo, slugger y bigleaguer, y Orlando, shortstop y prospecto. Ambos anzoatiguenses. “A Orlando lo había visto durante un viaje al Spring Training que hice junto con mi hijo Kevin, quien me dio las primeras referencias”, apuntó Moscatel.

“Pero le dije a Carlos Guillén: ‘si yo hago este cambio así, 2×2, salgo fallo y me matan en Puerto La Cruz. Son dos grandeligas los que te estoy dando. Debes darme más’”. Carlos Guillén le ofreció al catcher a Rossmel Pérez, pero Moscatel, consciente de que necesitaba otro receptor en su plantel, tiró la parada para ver si le sacaba a Guillén un cuarto jugador: “¿por qué no me das a Willians Astudillo?

“A Carlos Guillén no le sonó mucho el nombre”, cuenta Moscatel. “Pero a mí, sí. Recordaba que había jugado con mi hijo Kevin en un torneo internacional que se hizo en San Cristóbal en 2007. Le pregunté: “Kevin, ¿este muchacho Astudillo no era el gordito tercera base que jugó contigo en la selección de Venezuela? Él me contestó que sí, que había firmado con los Filis de Filadelfia. Busqué sus números, vi todo lo que bateaba, y se lo pedí a Carlos Guillén. Todavía hoy me dice, en tono jocoso: ‘me robaste con Astudillo’”.

Orlando Arcia ha bateado para .284 en 491 turnos con Caribes, mientras que Oswaldo Arcia se tragó a Magallanes en la semifinal de la 2020-2021 con dos jonrones y 12 remolcadas y tiene .400 de OBP en la final contra Lara. “Si le hubieran dado más chance en la final pasada tendríamos otro campeonato”, asegura Moscatel.

Post data: el cambio que se perdió a la corta y se ganó a la larga

Uno de los cambios de Caribes que Moscatel admite como un fracaso fue el del “Toro” Carlos Zambrano al Magallanes por Johermyn Chávez y Mark Malavé. “Sí, Zambrano me pidió ese cambio, lo hicimos y en la final que perdimos con Magallanes nos hizo daño, pese a que creíamos que él no iba a venir a lanzar a Venezuela”, reconoce el ejecutivo de Caribes. “Chávez nunca fue lo que pensamos que sería y Malavé se perdió en el camino luego de recibir un bono millonario”.

“Pero a la larga no salió tan malo el cambio”, matiza Moscatel. “Porque tener a Chávez en mi roster nos permitió mandarlo al Zulia junto con Francisco Buttó para traernos a René Reyes, que bastante nos ayudó”.

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