A nueve años del casi título de Tiburones, y cómo se quedó en un sueño

El 11 de octubre de 2011 nos preparábamos en Venezuela para iniciar una temporada nueva, una temporada diferente. Esa noche La Guaira hacia maletas para viajar a Puerto la Cruz al juego inaugural de la temporada 2011-2012.  Y de esta manera comenzar el sueño de Tiburones en los últimos 25 años. El título de la LVBP, pero que se quedó en el casi título de La Guaira.

El sueño iniciaba en la casa de los Caribes de Anzoátegui. Jugadores de la talla de Gregor Blanco, César Suárez, Luis Rodríguez, Óscar Salazar y Alex Cabrera comandaban un equipo que llegaba a su año 25 sin alcanzar una final; y 26 sin ser campeón. Eso tenía que cambiar a como diera lugar y ellos harían lo necesario para lograrlo.

Las cosas comenzaban tal cual como ellos querían. La Guaira ganó los tres primeros de la temporada barriendo a Caribes en Puerto la Cruz. Regresaba a casa y ganarían su primer juego de local el sábado 15 de octubre ante Tigres de Aragua. Caería el domingo ante Bravos y el martes 18 de octubre dejaría en el terreno a Magallanes; y así firmar el mejor inicio en años para Tiburones con récord de cinco victorias y una derrota.

Parecía que esta vez si llegaba el año de La Guaira. La ofensiva de Gregor Blanco, César Suárez, Luis Rodríguez y el poder del cuarto bate Alex Cabrera masacraban noche tras noche a todos los pitchers de la LVBP, era imposible controlarlos. El pitcheo hacía el trabajo, pero cuando no podía, la ofensiva protegía. Era una combinación de buenas cosas que hacían implacable a ese equipo de la temporada 2011-2012, la del gran sueño.

La Guaira consiguió los primeros objetivos

La alegría siempre conocida en la tribuna derecha del parque de la Ciudad Universitaria aumentaba día tras día. Aunque el equipo perdiera la gente salía feliz y tranquila del estadio, entendían que algo diferente estaba pasando a temporadas anteriores. Era un sueño hecho realidad. Por fin los fanáticos de La Guaira con su samba veían a un equipo capaz de ganar de cualquier manera; de luchar todos los juegos, de hacerse sentir en cada estadio.

Al llegar el mes de diciembre la clasificación a la postemporada estaba asegurada. Para La Guaira ese era uno de los dos pasos a completar para llegar a la querida fiesta de enero, a la fiesta a la que todos querían asistir. Tiburones quería clasificar de primero en la tabla, algo que hace muchísimos años no lograba. Lo consiguió con un récord de 37 victorias y 26 derrotas. Tan bueno fue ese récord que muchos fanáticos no podían recordar la última vez que vieron a La Guaira lograr algo parecido, el primer sueño estaba consumado, pero todavía faltaba más.

Con una ofensiva despiadada y la confianza suficiente del mánager Marco Davalillo en su pitcheo, Tiburones tomó la opción de colocar en sus filas al zurdo de poder Luis Jiménez, por encima de la opción favorita de muchos que era Yusmeiro Petit como refuerzo para el Round Robin.

Juntar a Alex Cabrera y Luis Jiménez rindió bastante y ayudó a La Guaira a ganar los juegos para cumplir con el tercer sueño de los cuatro que tenían en esa temporada, que era alcanzar la gran final; pero para los del litoral las cosas no serían tan sencillas, y el 18 de enero de 2012 llegaron al Universitario a enfrentar a Navegantes del Magallanes con la urgencia de una victoria que no complicara más el difícil panorama.

Cuando Magallanes parecía enrumbado a la victoria, llegó la rebelión guairista con seis carreras en el cierre del séptimo episodio para voltear el marcador y colocarse arriba nueve a seis sobre Magallanes. Para muchos fue el juego que marcó el rumbo definitivo a la gran final de esa temporada.

El recordado triple empate

La Guaira luego de 25 años llegaría a Maracaibo dependiendo de ellos mismos para alcanzar la final. Pero los resultados los llevaron a disputar un juego extra en condición de local, debido a un triple empate con Caribes de Anzoátegui y Navegantes del Magallanes, el cual se resolvería el 22 de enero en doble jornada. Magallanes y Caribes se enfrentaron y el ganador jugaría a segunda hora contra La Guaira. El primer encuentro se resolvió a favor de Magallanes en 11 entradas, a segunda hora le tocó a Tiburones, todo esto mientras Tigres de Aragua esperaba tranquilo a su rival de la gran final.

La ofensiva de Tiburones carburó desde el primer episodio con cuatro carreras y con un pitcheo hermético. Le propinó una paliza de 16 carreras a una a Magallanes y pasadas las 12 de la noche se consumó el tercer sueño luego de 25 años. Tiburones de la Guaira estaba en la gran final para enfrentar a Tigres de Aragua por el título de la 2011-2012. Entre lágrimas de alegría, samba, baile y muchos abrazos la celebración fue a lo grande.

Y llegó la debacle

Lamentablemente, para La Guaira llegarían hasta ahí las grandes celebraciones y el sueño por el título se quedaría en un casi. Un equipo que dominó a placer todo el año no pudo completar la meta de ser campeón. Se acabó la sequía de jugar una final pero la más grande sequía continuaba. El título no llegó, a pesar de jugar una buena final, lo que cargó al equipo todo el año nunca apareció por completo, su ofensiva no respondió y los Tigres le quitaron la oportunidad de titularse.

Nueve años después, muchos fanáticos todavia se preguntan cómo La Guaira no pudo ganar ese campeonato. Así es el beisbol, el sueño más grande es ser campeón; Tiburones estuvo cerca, se quedó en el casi, un casi título que ya tiene 34 años ausente. Pero la fe y el amor de los fanáticos no desaparece, solamente está a la espera de que el casi título se acabe y llegue el título de campeón.

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