Águilas del Zulia: con aspiraciones en su vuelta a la patria

En la temporada 2021-2022 del beisbol profesional venezolano, las Águilas del Zulia tendrán un aliciente adicional para no volver a quedar eliminadas: regresar a Maracaibo tras un año de destierro en Barquisimeto. Si el pitcheo se recompone, puede haber round robin en el Luis Aparicio El Grande.

El cuerpo monticular de los alados fue el más azotado la campaña anterior. Sobre todo el bullpen; se cansó de botar juegos con esa efectividad de 6.69 que espeluznó al cuerpo técnico y la directiva. El mánager Rouglas Odor pone allí el acento: a su juicio, ahora los taponeros bloquearán el torrente ofensivo del adversario. “Nos faltó consistencia y creo que podemos tenerla ahora”, apuntó el dirigente.

Una línea central que vuela alto

El sector más próspero del Zulia es su avenida central. La receptoría ofrece tantas opciones que puede donar insumos a otras posiciones, como la inicial o el rol de designado. “Allí vamos a estar muy bien”, asegura Odor. “Contamos con José Herrera, José Briceño, Oscar Campos, Héctor Sánchez y Jerry Seitz”. Herrera se apuntó un llamativo porcentaje de embasado de .364 y sonó 25 extrabases, nada desdeñables para un catcher que ha abatido a 40% de los salteadores que pretendieron robarle una base.

Briceño, por su parte, ha subido en dos ocasiones a las Grandes Ligas, y, aunque no pudo con los pitcheos de AAA en 2021, se desquitó con los lanzadores de la Liga del Atlántico, el circuito independiente donde tuvo 1.077 de OPS, con .396 de OBP y 680 de slugging. Es el mismo José Briceño que amorató a los tiradores de la LVBP durante el torneo anterior: seis jonrones, 25 remolcadas, .336 de promedio .396 de OBP. El exgrandeliga Héctor Sánchez se voló la cerca 18 veces este año en la Liga del Atlántico. Oscar Campos promedió .305 en la Frontier League.   

Hay un titular indiscutible para el campocorto y es Humberto Arteaga, quien este verano le hizo una visita de médico a las mayores. No es un puntal al ataque, pero sí un fildeador certificado en una posición clave para el escudo defensivo.

Arteaga es la primera respuesta de Odor para el shortstop, mas no la única. Allí pueden rastrear rollings Alí Castillo y también Osleivis Basabe, que en la edición 2020-2021, con 20 años de edad, se paró con atrevimiento frente a los escopeteros y obtuvo un puntaje de .360 en 86 turnos. También viene en el menú de los torpederos Adrián Sánchez, quien trae sus vivencias en el Big Show.

El camarero irrefutable de las Águilas del Zulia para el asalto 2021-2022 será Alí Castillo, quien en la entrega 2020-2021 se consagró como el campeón bate con más alto promedio en los archivos del beisbol profesional venezolano (.430). Ningún toletero que haya tomado al menos mil turnos en la LVBP ostenta un average vitalicio tan alto como este marabino de 32 años de edad (.331). Luce por tanto irrelevante su pálido .209 entre las filiales AA y AAA de los Nacionales de Washington. Castillo, además, es un fildeador decente, un corredor inteligente, un deportista que se brinda por entero. De lo mejor que hay en la liga.  

El jardinero central de las Águilas vino en un cambio desde los Leones del Caracas y con sello de Grandes Ligas: Luis Alexander Basabe, recuperado de la lesión en la mano izquierda que le hizo perder buena parte del calendario de las menores en 2021. Basabe ofrece buena cobertura en la llanura del Luis Aparicio El Grande y aporte algo de fuerza, además de velocidad. Odor está entusiasmado con el outfielder merideño de 25 años de edad.

En las esquinas del infield

Para cubrir la primera base, Odor echará mano de algunos de sus receptores: Briceño, Sánchez y compañía. También puede servirse de Ángel Reyes, quien no ha parado de batear en la liga venezolana desde que ganó el Novato del Año de la lid 2019-2020. En las dos campañas que lleva aquí su average crece hasta .340, con .417 de OBP. Y en el poco tiempo que jugó en México durante la estación estival tronó para .311 en 135 turnos.

Mientras que en la antesala, el favorito es Adrián Sánchez, quien viene de su cuarta temporada con actividad en el Big Show. Este año, mientras estuvo en AAA con la delegación de los Nacionales de Washington, le pegó a la bola con suficiencia: .314 de promedio en 159 turnos. “Ahí está también Jorbit Vivas”, apuntó el mánager Odor sobre el carabobeño de 20 años de edad. Vivas sacudió 26 dobles y 14 jonrones en 413 turnos entre los afluentes clase A media y clase A fuerte de los Dodgers de Los Ángeles.  

Los extremos de los jardines

El mánager de las Águilas del Zulia está ilusionado por otorgarle la concesión de uno de los jardines al prospecto Yonathan Perlaza, de 22 años de edad y quien en 2015 recibió de los Cachorros de Chicago un millonario bono de firma. Perlaza se hizo esperar, pero en 2021 tuvo la que pudiera ser su temporada de arranque, con 24 dobles, quince bambinazos, .280 de promedio y .829 de OPS. “También me gustaría ver a Simón Muzziotti”, dijo Rouglas Odor sobre el joven que ocupó la casilla 16 del ranking de prospectos de los Filis de Filadelfia al comenzar 2021.

Para la pradera derecha, Zulia dispone de un jugador corrido en siete plazas como Alex Romero, quien persigue los mil hits en la LVBP y que no aminora la marcha a pesar de que avanza en edad. “Ángel Reyes también puede ser una opción, o también Perlaza. Y veremos cómo evoluciona la salud de Wilyer Abreu”, expresó sobre el marabino de 22 almanaques que descargó 16 jonrones en 287 turnos este año en el brazo A fuerte de los Astros de Houston.

Así será la rotación

Solamente los Leones del Caracas tuvieron un cuerpo de abridores más inepto que el de las Águilas del Zulia en la temporada anterior. 5,88 carreras limpias permitieron los iniciadores del conjunto occidental por cada nueve innings de labor. Los importados fracasaron con estrépito. Elvis Araujo y César Jiménez quedaron aislados, rodeados de incompetencia. Si Zulia pretende avanzar esta vez a los playoffs debe erradicar ese mal.

El zurdo exgrandeliga Araujo comandará la rotación. Tuvo efectividad de 4.14 y 1.5 de WHIP luego de 63 tramos este año, pero hay que contextualizar esos números en el ecosistema del beisbol mexicano, tan escarpado para los pitchers. César Jiménez, otro siniestro con pasado en el Circo Máximo, trabajó este año en la Liga Mayor de Beisbol Profesional. A ellos se unen los importados Braulio Torres y Arik Sikula. Los números que trae el zurdo Torres no son muy alentadores.

Lo batearon en México (5.18 de efectividad en 48.2 actos) y en la Liga del Atlántico (6.58 en 26 tramos). Nunca tuvo acción en el sistema MLB. El diestro Sikula conoce la LVBP. Viene de la Atlantic League con efectividad de 4.35 en 136.2 innings. A Sikula le ha ido bien en Venezuela: 3.44 de efectividad en 65.1 innings entre Caribes de Anzoátegui y Bravos de Margarita. Y esta vez lo amparará el Luis Aparicio El Grande. Tira strikes, y eso vale.

Yohan Pino es el otro integrante de la rotación aguilucha. El exbigleaguer y Pitcher del Año en la LVBP vino en cambio desde los Navegantes del Magallanes con la motivación de demostrar que el fiasco de la 2020-2021 fue un alto en su largo camino (5.87 de efectividad en solo 23 episodios).

El bullpen necesita terapia de choque

El relevo de las Águilas en la zafra 2020-2021 de la LVBP fue peor aún que la rotación, con 6.69 de efectividad y 1.84 de WHIP. Cada inning era un suplicio. Odor cree que es prueba superada. “Silvino Bracho será nuestro cerrador”, apunta. “Estarán también Danny Rondón, Arlett Mavare, Rómulo Sánchez. Hay un joven interesante, Luis Moncada” (2.79 de EFE en clase A baja de los Rays de Tampa).   

Las Águilas no se hacen cráneos con proyectos faraónicos que incluyan a José Pirela, Freddy Galvis, Ender Inciarte, Rougned Odor, Pablo López, Eliéser Hernández, Luis Heibardo García y Ernesto Mejía, los SEALS del ejército zuliano. Con su tropa regular aspiran a regalarle a la fanaticada más que su vuelta a la patria. Dependerá del pitcheo.  

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