El All Star de los 75 años de la LVBP

Este martes 12 de enero de 2021, el beisbol profesional venezolano festeja sus bodas de brillantes. Hace 75 años, Magallanes y Venezuela fueron los padrinos de bautizo de la LVBP, que con la victoria de los eléctricos sobre los patriotas iniciaba un periplo ininterrumpido de siete décadas y media entre 1946 y el presente.  

En estos tres cuartos de siglo, la pelota nacional ha visto transitar por sus comarcas a centenares de jugadores de alcurnia, decenas de ellos con calidad de exportación. Hombres que serán recordados a perpetuidad por logros y hazañas que incrustaron la pelota en el alma del pueblo venezolano e hicieron del beisbol el amor de su vida.  

En Triángulo Deportivo quisimos rememorar la efeméride rindiendo pleitesía a la aristocracia de la LVBP. A personajes que por su magnitud y majestad se han vuelto atemporales como las estrellas, que siguen brillando perennemente en el firmamento aún después de muertas. Y nuestro homenaje consiste en construir un All Star de la LVBP que reúna a los peloteros más trascendentales de la liga, posición por posición, a lo largo de estos 75 años.

Es un ejercicio sacrílego, pues en un Todos Estrellas no caben todos aquellos que se han ganado la reverencia eterna del primer pasatiempo nacional. Nos tocará, en consecuencia, excluir beisbolistas con sobradas credenciales ¿Qué criterios emplearemos para moldear este club de imprescindibles? Lo primero que debemos advertir es que, a efectos de nuestra selección, las Grandes Ligas no existen. Solo tomaremos en consideración los méritos en la Liga Venezolana de Beisbol Profesional (LVBP).

También premiaremos el balance entre rendimiento y durabilidad. Tendremos que sacrificar jugadores que se mantuvieron activos muchos años, pero que no tuvieron un desempeño excepcional; y también a esos peloteros ciclónicos que causaron estragos entre sus rivales aunque no por tanto tiempo. La honorabilidad y reputación dentro del campo, así como la observancia de las reglas, serán tomadas en consideración.  

Sentadas las bases para la confección de este plantel, procedemos a seleccionar un catcher, un primera base, un camarero, un antesalista, un shortstop, un jardinero izquierdo, un centerfielder, un patrullero derecho, un utility, un bateador designado,  un pitcher abridor y un cerrador. Que el Dios del beisbol nos perdone las herejías.

Catcher

Baudilio Díaz

Perteneció a: Leones del Caracas

“¿Y dónde me dejas a Ramón Hernández y su promedio de .289 en 16 temporadas?”, preguntarán algunos “¿Y a Alex Delgado y sus nueve campeonatos en 23 temporadas?”, vendrán otros a la carga. ¿Y Eliézer Alfonzo, el hombre con más jonrones en el circuito?”, atizarán más allá.   

Claro que entran a la discusión, pero en el debate entre Delgado y Díaz debemos apuntar que la contribución del zuliano fue fundamentalmente con su defensa, en tanto que Díaz fue grande con el bate y la mascota. Hablamos de un estupendo receptor que además golpeó 57 vuelacercas en 14 campañas (entre ellas la 79-80, cuando implantó la marca de bambinazos en una zafra que estuvo vigente por casi 34 años). Su promedio de por vida fue un robusto .281 y su slugging quedó en .425, frente a .247 y .319 del “Señor de los Anillos”.

El único careta en la LVBP con mejor OPS global que el .769 de Díaz –entre aquellos con más de 250 juegos en la posición- es Eliézer Alfonzo, con .831, según la data de Quality Sports ¿Y por qué no Alfonzo? Porque en la receptoría la defensa ocupa un espacio prominente en la ponderación y Alfonzo, a diferencia de Díaz, nunca se caracterizó por su destreza detrás del home. En cuanto a Ramón Hernández, jugó relativamente poco como catcher en Venezuela (152 encuentros con los aperos, según Quality) contra más de 500 del mirandino de Cúa. Así que la mejor síntesis de un catcher que ha existido en la LVBP en 75 años es el finado toletero derecho de los Leones del Caracas.       

Primer base

José Castillo

Perteneció a: Leones del Caracas, Bravos de Margarita, Caribes de Anzoátegui, Tigres de Aragua, Tiburones de La Guaira y Cardenales de Lara.

“El Hacha” nunca tuvo posición fija en la LVBP y por eso las jugó casi todas. A la primera base, a diferencia de la receptoría, se llega por descarte. Y es la suite perfecta para alojar confortablemente al único artillero en los archivos del circuito capaz de sonar 90 jonrones, remolcar 500 anotaciones, despachar más de mil imparables y, de paso, promediar sobre .300.

El guariqueño, trágicamente fallecido hace poco más de un año, ocupa el tercer puesto en slugging (entre los que suman 2.500 turnos) con .448, el cuarto lugar en extrabases (283), el sexto puesto en bases alcanzadas (1.521), el séptimo peldaño en el ranking de imparables (1.030), el segundo en producidas (555), el octavo en vuelavallas (90) y average entre aquellos con un mínimo de 1.500 apariciones (.303); el undécimo en anotadas (458) y el sexto en dobles (165). Todas estas cifras fueron obtenidas del portal Pelotabinaria.com.ve.  

Castillo, Robert Pérez y Víctor Davalillo conforman la Santísima Trinidad del bateo en Venezuela. Él es nuestra escogencia para la inicial, con la venia de Gonzalo Márquez, Miguel Cabrera, Alex Cabrera y Andrés Galarraga.  

Segunda base

Luis Sojo

Perteneció a: Cardenales de Lara.

Uno piensa en un gran segunda base de la LVBP y afloran nombres como los de Gustavo Gil, Remigio Hermoso y Jesús Marcano Trillo. “El Maestro Gil” es décimo en hits en esta liga (982), séptimo en anotadas (493) y tiene la marca de finales disputadas (12). Marcano Trillo debe ser el mejor defensor de la adulterina que haya pasado por la liga, pero la discusión la zanja Luis Sojo con sus cinco coronas de bateo, cifra récord. Y la remata con su promedio de por vida de .320, el segundo entre los más altos para aquellos con al menos mil turnos.

Catorce años después de su retiro, Sojo se mantiene noveno en hits (1.007), noveno en dobles (157), décimo en robos (100) y como uno de los máximos hiteadores en semifinales (207). Es, además, uno de apenas cinco personajes que han ganado más de una vez el premio al Jugador Más Valioso. No fildeaba como Marcano Trillo, ni como Gil, pero nadie puede decir que era un camarero deficiente.

Tercera base

Luis “Camaleón” García

Perteneció a: Navegantes del Magallanes, Indios de Oriente, Estrellas Orientales, Leones del Caracas y Tiburones de La Guaira.

Ha habido monumentales antesalistas en la LVBP durante estos 75 años, entre ellos criollos como Leonardo Hernández e importados como Tom Evans. Pero fue tal la huella que dejó “Camaleón” en la liga que, medio siglo después de su retiro, ningún tercera base ha logrado superar su impronta. Luego de tantos años se mantiene tercero en remolcadas de por vida con 533, quinto en dobles (183) y en hits (1.065). Además, su promedio de .299 es el sexto más elevado en el archivo general entre aquellos con al menos 2.500 turnos. Su slugging de .415 está en el undécimo escalón de todas las épocas entre quienes coleccionaron un mínimo de 2.500 turnos.

García fue el primer bateador en alcanzar los mil hits y tuvo el récord de jonrones (63) hasta una década después de su jubilación. El ya fallecido cañonero sucrense sigue metido entre los principales nombres en temporadas jugadas (22), turnos (3.564) y anotadas (455).

En el plano defensivo, García pasó 51 juegos seguidos sin equivocarse, cifra hasta ahora inalcanzada por otros antesalistas. Y hay estadísticas que lo sitúan como el tercera base con mejor porcentaje de fildeo.

Campocorto

Alfonso Carrasquel

Perteneció a: Leones del Caracas, Licoreros de Pampero, Indios de Oriente, Estrellas Orientales, Navegantes del Magallanes y Tigres de Aragua

En un país que produce shortstops de calidad a escala industrial, la escogencia del campocorto más trascendental en los 75 años de la LVBP es la más comprometedora. Implica descargar a gigantes como Teodoro Obregón, David Concepción, Luis Aparicio, Enzo Hernández, Omar Vizquel y Oswaldo Guillén.

Entre todos estos monstruos, hay dos que resaltan por su brillantez y longevidad: Carrasquel y Concepción. “El Chico” estuvo en la liga por 21 temporadas; Concepción por 23. Carrasquel bateó para promedio de .278; Concepción para .285; Carrasquel soltó 800 hits; Concepción, 818. Carrasquel despachó 46 jonrones; Concepción, 43. Fueron los mejores torpederos defensivos de sus respectivas épocas. Ambos formaron parte de la primera cohorte del Salón de la Fama del Beisbol Venezolano.

Es un empate, pero toca concretar la elección. Y el elegido es Carrasquel, quien en definitiva fue un bateador más completo, como lo prueba su mejor OPS: .742 de Carrasquel frente a .728 de Concepción, según Quality. Y esto se debe a que el Chico le sacó ventaja al Rey David en slugging: .386 vs .368. Carrasquel se ubica entre los mejores de todos los tiempos en boletos (402), y es uno de los paracortos con más cuadrangulares en la liga. Para redondear, fue el primer mánager venezolano que ganó la Serie del Caribe. La Liga le puso su nombre al premio al mejor piloto de cada campaña.

Hay una razón subjetiva para priorizar a Carrasquel sobre Concepción en este All Star de los más trascendentales en los 75 años de la LVBP: su condición de mito fundacional de la liga. Fue su primera gran estrella y el fundador del linaje de los grandes shortstops criollos.

Antes de que nos sometan a corte marcial por excluir a Luis Aparicio, único venezolano en el Salón de la Fama de las Grandes Ligas, recuerden que, a efectos de este equipo, lo hecho en MLB no cuenta. Y Aparicio jugó mucho menos en Venezuela (13 zafras) que Carrasquel y Concepción. Lo mismo aplica para Vizquel (13 también).  

Jardinero izquierdo

Robert Pérez

Perteneció a: Cardenales de Lara.

Para esta escogencia hubo que sacrificar a extraordinarios jardineros como Teolindo Acosta y Oswaldo Olivares, pero no hay forma de excluir de un All Star de la LVBP al único pelotero capaz de ensamblar 500 anotadas, mil hits, cien jonrones y cien remolcadas, así como el único que ha mezclado un centenar de vuelacercas y un millar de incogibles.

Robert Pérez, además, es el máximo remolcador en la hemeroteca de la LVBP (739) y el segundo en hits (1.372). Es tercero en anotadas (625) y jonrones (125) y es el único que supera los doscientos dobles (222).  Es líder de todos los tiempos en turnos (4.871) y juegos (1.301). También en extrabases (382) y bases alcanzadas (2.039). Solo Víctor Davalillo supera sus 27 temporadas en la liga. Además ganó cinco Guantes de Oro y se robó 82 bases, señales inequívocas de que fue un pelotero completo. Su comportamiento fue intachable.

Pérez se alzó con el Novato del Año y dos veces con el Más Valioso y el Productor del Año. También conquistó el Regreso del Año. Es el único que se ha llevado todos los galardones disponibles para bateadores. La postemporada venezolana lleva su nombre, al ser el puntero en casi todos los rubros. ¿Requiere algún otro argumento?

Jardinero central

Víctor Davalillo

Perteneció a: Leones del Caracas y Tigres de Aragua.

Por más que haya jardineros centrales notables en 75 años de liga, entre ellos Endy Chávez, Ángel Bravo y Leonel Carrión, Víctor Davalillo es un personaje simpar.

Vitico es el mayor patrimonio histórico de la LVBP. No solamente porque jugó treinta temporadas, más que cualquier otro, sino por el contenido de esas tres décadas, qué él transformó en un diccionario de récords. Suya es la plusmarca de hits, tanto de por vida (1.505), como en una temporada (100). Nadie ha superado su promedio vitalicio de .325 en ¡4.636 turnos! Ni sus 666 anotadas.

Davalillo fue el primer venezolano en promediar .400 en una temporada con las apariciones requeridas para aspirar al liderato de bateo. Es segundo a escala vitalicia en dobles (197), bases alcanzadas (1.904) y extrabases (281), tercero en triples (50), impulsadas (483), y robos (138).  

Víctor Davalillo bateó, pitcheó, fildeó y corrió de lo lindo en la Liga Venezolano de Beisbol Profesional, que para reconocer su grandeza lo hizo epónimo de la condecoración más codiciado del circuito: el de Jugador Más Valioso. Vitico es único e irrepetible. Y vive para contarlo.

Jardinero derecho

Antonio Armas

Perteneció a: Leones del Caracas y Caribes de Oriente.

Con la venia de señorones como Bob Abreu y René Reyes, le asignaremos el escaño destinado al más trascendental jardinero derecho en los 75 años de la LVBP, a un singular slugger nacido en Puerto Píritu.   

Antonio Armas fue el amo del récord de jonrones en la Liga Venezolana de Beisbol Profesional por tres lustros. Fueron 97 batazos allende las murallas que hoy, a casi tres décadas de pensionarse, lo sitúan en el quinto puesto de todas las épocas. Sus 412 empujadas resisten entre las diez primeras, pese al paso del tiempo. Y en extrabases es undécimo (1.172). 

Armas fue sinónimo de playoffs y campeonatos en la LVBP. Sigue siendo colíder en jonrones en finales (11) y segundo en empujadas (35). Solo Gustavo Gil tiene más finales disputadas que el antiguo aporreador derecho. En total fueron 125 sus bambinazos entre las distintas instancias del circuito.

Adicionalmente, Antonio Armas era un magnífico jardinero, dotado de un rifle por brazo. Y de paso sacudió 32 triples, así que movía mejor las piernas que lo que la gente cree.

Utility

César Tovar

Perteneció a: Leones del Caracas, Tigres de Aragua y Águilas del Zulia.

Fue difícil elegir entre la distinguida dupla conformada por Tovar y Luis Salazar. El toletero derecho de los Tiburones de La Guaira bateó para .294 en 2.846 turnos, con .396 de slugging. Pero César Tovar personifica el rol de utility en la LVBP porque lo ejerció durante 26 temporadas, solo superadas por las treinta de Davalillo y las 27 de Robert Pérez.

El ya desaparecido Tovar, que se retiró en la zafra 1985-1986, todavía ocupa la cuarta casilla en hits en los registros de la liga, con 1.224, y la segunda en anotadas (635) y robos (146). Es tercero en bases alcanzadas (1.562), cuarto en la columna de juegos disputados (1.116), también en la de turnos (4.286) y la de dobles (191). Adicionalmente es quinto en triples (39) y noveno en extrabases (253). Si hubiera un premio al utility del año, él sería su epónimo.

Bateador designado

Eliézer Alfonzo

Perteneció a: Caribes de Anzoátegui, Navegantes del Magallanes y Bravos de Margarita.

La presencia en este equipo del supremo jonronero de la Liga Venezolana de Beisbol Profesional es ineludible. Alfonzo, ciertamente, fue un pelotero unidimensional, pues no era bueno fildeando, no corría, no bateaba para promedio ni se embasaba con frecuencia. En todos esos aspectos Alex Cabrera, Luis Jiménez y René Reyes se lo llevan en claro. Pero es el visir de los cuadrangulares, el batazo más excitante, el que paga las cuentas. Con los jonrones se entra a los libros. Con 138, para ser exactos.

No fue lo único que hizo “El Matatán” en sus 22 temporadas. Es quinto en el rubro de impulsadas a escala vitalicia (505), octavo en extrabases (266) y cuarto en slugging entre quienes suman al menos 1.500 turnos (.467).   

Antes de que aborden el punto: Eliézer Alfonzo no dio positivo en pruebas antidopaje de la LVBP, a diferencia, por ejemplo, de Alex Cabrera y René Reyes.

Pitcher abridor

José “Carrao” Bracho

Perteneció a Leones del Caracas, Navegantes del Magallanes, Pastora, Estrellas Orientales, Indios de Oriente, Tiburones de La Guaira, Cardenales de Lara y Águilas del Zulia.

Competencia para esta selección hubo de sobra: Diego Seguí y su liderato vitalicio de ponches y WHIP, así como su efectividad de 2.76 en 1.249,2 entradas y sus 95 triunfos; Giovanni Carrara y su liderato de temporadas para un lanzador, su superioridad en postemporada y su efectividad de 2.93 en 918.2 tramos; Luis Leal y su EFE de 2.81 en 957.1 actos; Aurelio Monteagudo y sus 897 ponches en 1.384,1 entradas; Ramón Monzant y su efectividad de 2.91 y sus 61 juegos completos; Luis Peñalver y su sensacional relación de dos boletos por cada nueve innings en 1.516,1 capítulos. Pero El Carrao es el santo patrono de los pitchers en la LVBP.

El zuliano Bracho es el lanzador más exitoso en la memoria del circuito, con 109 triunfos. De hecho, es el único que ha alcanzado, y alcanzará, las cien victorias. Pero no nos quedemos en los juegos ganados, que andan devaluados como el bolívar soberano. Es que además lidera los rankings de juegos iniciados (194), completos (91) e innings (1.768). Además es tercero en ponches (859) y su efectividad de 3.17 es estupenda, habida cuenta de la cantidad de innings.

Además, Carrao conserva marcas como la de más innings seguidos sin permitir carreras limpias (47.2). Tal vez Diego Seguí haya sido mejor o más dominante que él, mas no hay un lanzador más trascendente y representativo para la Liga Venezolana de Beisbol Profesional que José de la Trinidad “Carrao” Bracho.     

Cerrador

Richard Garcés

Perteneció a: Tigres de Aragua, Navegantes del Magallanes y Águilas del Zulia.

“El Matador” cortó rabo y oreja en la LVBP. Es nuestro Mariano Rivera gracias a sus 124 salvados, más de treinta por encima de su más inmediato perseguidor. Es el criollo con más galardones al Cerrador del Año (4) y el único pitcher que ha ganado dos veces el Regreso del Año. Además agregó 16 rescates en semifinales. No es necesario agregar mucho más.  

Mánager

Regino Otero

Dirigió a: Industriales de Valencia y Leones del Caracas.

El cubano dirigió por última vez en Venezuela hace más de medio siglo y todavía es el piloto con más campeonatos en la LVBP: siete, equivalentes a la mitad de sus campañas en el circuito. Eso lo sitúa por encima de otro que merece la nominación: Buddy Bailey, quien ganó seis trofeos y dirigió siete finales en 14 campañas. No podemos perder de vista a Phil Regan, Pompeyo Davalillo y Osvaldo Virgil, todos grandes timoneles y exitosos en la liga.  

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