Como cambiar el ser fanático a ser analista deportivo

Esta semana quise dejar estas líneas para explicar un poco el grado de dificultad que significó para mí cambiar la mentalidad de fanático o aficionado a la de analista y narrador deportivo. No es algo fácil, no es un cambio de la noche a la mañana. Pero sin duda alguna es algo que vale la pena para disfrutar más el deporte en general.

Cuando escribí mi primera columna, conté un poco como llegué a narrador. Pero el proceso de adaptación fue lento, fue difícil y sobre todo de mucho aprendizaje. Algo importante a destacar y que no puedo dejar de decirlo fue la cantidad de profesionales y amigos que me ayudaron en el proceso.

Los Inicios

Cuando comencé en marzo del 2015 en DirectvSports me encontré con figuras de la calidad de Alfonso Álvarez Díaz, Carlos Feo, John Carrillo, Luis Enrique Sequera, Tony Cruz y José Luis Mora. Luego se sumó por unos meses Pascual Artiles, más tarde a los comentarios también Aquiles Estrada. Todos y cada uno me enseñaron algo, me dieron motivos y razones suficientes para mejorar, estaré eternamente agradecido.

Con cada día de trabajo fui conociendo más personas que con cada palabra y consejo me ayudaron muchísimo más a entender la importancia de un buen narrador, de un buen comentarista deportivo, la lista es larga, pero ellos saben quiénes son. Como lo dije antes estaré eternamente agradecido.

Sobre todo en momentos como el que vivimos, de tanta incertidumbre, de no saber cuándo volveremos a estar en los micrófonos para hacer lo que tanto amamos, narrar un juego de béisbol, narrar un juego de baloncesto, eso sí, con la fe y la esperanza de que será muy pronto.

Como se inició el proceso de cambio de fanático a analista

Esto no fue de la noche a la mañana, crecí en un núcleo familiar que me inculcó el fanatismo y el seguimiento más apasionado y fiel que pueda existir por equipo alguno en el deporte, especialmente en el béisbol. Ser fanático de Tiburones de la Guaira. Mi familia paterna vivió toda su vida en La Guaira, entre Macuto y Tanaguarena, con el mejor y mayor arraigo en Los Corales.

Ellos vivieron los mejores años de La Guaira, tanto como lugar de vivienda, paseo y disfrute como profesionalmente del equipo de béisbol que posee 7 títulos en la LVBP. Crecieron con eso, era algo que corría por las venas y a cada uno de los hijos, sobrinos y ahora nietos se lo iban a inculcar.

Luego vendría el amor por el juego, mucho más tarde por el deporte en general. Mientras más entendíamos lo que sucedía en cada disciplina más buscábamos un equipo con el cual identificarnos. En mi caso fue así, primero Tiburones de la Guaira y en MLB los Mets de New York, luego vino el Real Madrid y el Inter de Milán, luego de eso pasamos a los Celtics de Boston, más tarde el Caracas FC, seguidamente Guaiqueríes de Margarita, en el fútbol americano los Patriotas de Nueva Inglaterra, ¿selecciones de fútbol? La Vinotinto y la de Italia.

Aprovechar oportunidades

Fanatismo de alegrías y rabias, de lágrimas de celebración y lágrimas de dolor por las derrotas. Todo se basaba en esos equipos, en esas selecciones, lo demás no era importante, si los equipos fallaban en la obtención de un título lo demás no significaba nada, no valía la pena verlo. Pero eso cambió, desde el año 2012 eso cambió.

Cuando un buen amigo decidió darme la oportunidad de hablar en radio. Aunque al principio el programa era solo de fanáticos defendiendo a sus equipos, luego todo cambió, decidimos darle un cambio rotundo a todo y comenzamos a analizar muchas cosas. A darle una óptica diferente a todo.

Luego de caer en cuenta de la cantidad de eventos y momentos deportivos que me perdí porque simplemente el equipo al que yo le iba ya no estaba participando, había sido eliminado, o estaba perdiendo un juego que considere no podía ganar y al final lo hizo, porque así es el deporte. Pero eso no fue suficiente, seguía de vez en cuando perdiéndome algo importante en el deporte mundial.

En abril del 2014 se da el cambio definitivo

En el mes de abril del año 2014 recibí el llamado de Alfonso Álvarez Díaz para producir un programa radial que comenzaría en el mes de mayo. Aceptando el nuevo reto y con la explicación de lo que se haría en ese programa llego el cambio definitivo de como ver y disfrutar del deporte.

Tony Cruz, Antonella González y Alfonso Álvarez en dos horas de programa hablaban de todo lo que podían en ese lapso de tiempo. Como productor debía encontrar y encargarme de darles toda la información del deporte mundial. En un año en el que se jugaba el mundial de Brasil todo giraba en torno al fútbol y al magno evento.

Gracias a esta oportunidad de trabajo comencé a ver cada juego de fútbol que podía, cada juego de béisbol, de baloncesto, tennis (siempre fui admirador de Federer, eso me llevo a no ver nada de Nadal y Djokovic, por un buen tiempo, por supuesto me perdí de muchas cosas buenas de los otros dos, gracias a dios eso cambio).

    Disfrutar esto

    Que yo les diga todo esto tal vez no signifique mucho, pero para mi es la vida, la forma en como comienzas a apreciar los detalles y los momentos que el deporte te regala, la pasión la vives de otra manera. No estoy queriendo decir que el respeto y el seguimiento de esos equipos mencionados anteriormente se haya ido, pero si ha cambiado.

    Poder disfrutar de un evento deportivo sin la necesidad de caer en pasiones que hasta cierto punto te ciegan es algo que muchas veces deberíamos hacer todos los seguidores del deporte, el respeto por los protagonistas y por el rival debería ser siempre el orden del día.

    No fue fácil, pero si fue mucho más fácil de lo que podía pensar en algún momento, porque el deporte lo vale, la emotividad, las emociones, los momentos lo valen y eso quedará por siempre en el recuerdo.

    Nunca dejaré de agradecer lo que esta maravillosa profesión me ha enseñado, el amor por el deporte viene de familia, pero el respeto por el deporte me lo entrego casi 10 años de carrera en los medios de comunicación.

    Deja una respuesta

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

    Botón volver arriba