¿Creer o no creer en el peso saludable?

¿Qué es un peso saludable? ¿consideras que mantienes un peso saludable? Si estas inmerso en el mundo del ser saludable lo más seguro es que conozcas que el peso no es un parámetro único para evaluar la condición física y de salud de un individuo.

El peso saludable puede definirse como el indicador que se relaciona con estadísticas de buena salud. Existe un rango de peso que indica el límite mínimo y máximo en el que es probable gozar de un óptimo estado de salud.  A su vez, y derivado del estudio de este indicador, surge un concepto de “peso ideal” muy criticado desde sus inicios hasta la actualidad; puesto que este es un parámetro teórico y que muchas veces resulta ser inalcanzable, generando así en las personas presiones o frustraciones por alcanzarlo.

Si bien es cierto que el peso corporal y su extrapolación al indicador IMC, que relaciona peso y estatura ha sido un grandioso indicador para estudios poblacionales o determinar los posibles riesgos en enfermedades cardiovasculares o el control del sobrepeso y obesidad. Tanto el peso corporal como el IMC no son indicadores únicos y válidos para una evaluación individual. Estos sirven de complemento para un mejor diagnóstico y control de muchos pacientes.


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En cierto modo, las personas se han descarrilado mucho en lo que es el mantenimiento de la salud y el cuidado del cuerpo; llevándolo solo al límite estético y olvidando lo realmente importante. Por este motivo, muchas personas caen en el error de fijarse solo en el número que marca la balanza y no en otros indicadores de salud.

Pero ¿cuál es la limitación o desventaja de fijarse en este número?

Si hablamos de niños menores de dos años bastaría solo con fijarnos en el peso y la estatura. Pero cuando hablamos de niños mayores o de adultos, el peso no es un indicador apropiado. Si bien es cierto que mantenerse dentro del rango de peso saludable esta científicamente comprobado que posiblemente garantiza gozar de buena salud y disminuir el riesgo de sufrir enfermedades, muchas personas que están fuera del rango también son sanas.

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Esto ocurre debido a que el número que refleja la balanza no indica en sí la composición corporal de la persona; en otras palabras, no determina cuanto de ese peso total es musculo y cuanto es grasa. Por ello, el fijarnos en un número que no discrimina entre el tejido ventajoso (masa muscular) y el que debemos controlar (masa grasa), no indica realmente un diagnostico completo.

El peso como indicador de estado de salud

Cuando queremos gozar de buena salud, la pérdida de peso debe enforcarse en la reducción de la grasa corporal. Y cuando queremos aumentar de peso, dicho aumento debe ser a expensas del tejido muscular. Por eso, cuando únicamente nos fijamos en el peso, en ese número que no indica que tejido fue el que se modificó, estamos haciendo un análisis erróneo de nuestros hábitos y de nuestro cuerpo.

Muchas veces pensamos que cuando una persona está en su peso ideal, alcanzó un gran estado de salud. Pero, el alcanzar un peso puede hacerse tanto de formas correctas como incorrectas y es por lo que en algunas ocasiones los planes de alimentación muy restringidos o exigentes suelen volverse famosos y considerarse “exitosos”; así como otras estrategias físicas aplicadas, pues las personas notan cambios favorables en poco tiempo sin considerar los sacrificios, costos elevados o grandes modificaciones, a veces fatigantes, en su día a día, como puede ser el caso de atletas de fitness o de deportes por categoría de peso como el boxeo y gimnasia.

Al mismo tiempo, tenemos otros dos casos, el primero que hace referencia a esas genéticas envidiables, en donde las personas toman decisiones incorrectas sobre su alimentación y sobre la inclusión de la práctica de actividad física, pero no se ven reflejados cambios desfavorables ni a nivel estético ni a nivel de la balanza. El segundo caso es donde las personas siguen recomendaciones de actividad física y modifican sus patrones de alimentación; pero que aun realizando cambios favorables no se acercan al número que desean en cuanto a la balanza. 

Otros factores

El peso, es un indicador muy variable. Muchos cambios fisiológicos y externos como la hidratación, el género, la etnia, las cargas de entrenamiento, el descanso; la temperatura ambiental, tratamientos médicos, la alimentación, entre otros, pueden alterarlo en un mismo individuo si lo comparas día tras día o en el mismo día.

Por todo esto, fijarnos en el peso corporal para evaluar si es o no factible continuar con los hábitos de actividad física y de alimentación, no está totalmente correcto. Si bien, es un parámetro ligado al estado de salud y que es bueno controlar por dicha razón, es importante resaltar a su vez, que no debe tomarse en cuenta como el principal indicador, sino que debe relacionarse con otros que ofrezcan más información sobre la composición corporal completa o entender sus limitaciones para no generar frustraciones. 

A nivel práctico, el peso en sí, puede ser un indicador para el control de diversos aspectos como el estado de hidratación; medir intensidad del ejercicio en un sujeto, clasificación en deportes de combate, la posible afección a sufrir con más probabilidades enfermedades cardiovasculares, monitoreo de patologías y evaluaciones poblacionales. Pero sin duda alguna, el peso no es un indicador para determinar si una persona es o no saludable y si goza o no de buena salud. Siempre debes recordar que, aunque la balanza marque un numero catalogado como “bueno”, debes tratar de adquirir correctos hábitos de alimentación y de actividad física.

¡Un monitoreo del peso tiene sus limitantes y eso siempre debemos recordarlo! 

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