Criollos dicen presente en el béisbol y sóftbol peruano

En gran parte de América del Sur el béisbol y su primo cercano el sóftbol son disciplinas poco practicadas, solapadas como tantas otras por el fútbol, rey absoluto en esta parte del continente. En Perú, aunque el primero se practica desde principios del siglo pasado, en los últimos años la presencia de migrantes venezolanos ha nutrido positivamente el espectro y elevado el nivel en ambas disciplinas.

Según reportes internacionales, en Perú hay 1,2 millones de migrantes y refugiados venezolanos. Un llamativo éxodo proveniente de un país donde el juego de batear y correr está en el ADN de sus habitantes.

Eyzer Mujica es un buen ejemplo del aporte venezolano a ese país. Nació hace 33 años en Barquisimeto, estado Lara, pero actualmente tiene la nacionalidad peruana, gracias al deporte. Todo esto con cinco años viviendo en Lima.

En Perú, Mujica es pelotero del beisbol mayor, seleccionado nacional y entrenador en sóftbol. Hoy por hoy, le cuenta a Triángulo Deportivo sobre la movida de estos dos deportes en tierras incas.

Eyzer Mujica con el equipo Kiuyo

“Yo juego béisbol, pero ahora estoy más de lleno con el tema del sóftbol. Generalmente el béisbol es un deporte más reconocido que el sóftbol en muchos lugares del mundo y por lo general los jugadores de béisbol terminan pasándose al sóftbol con los años. Acá en Perú es diferente, el sóftbol es más practicado. Hay un desarrollo mayor, particularmente en el femenino que tiene un gran nivel en la región. Desde los 10 años ves a niños y niñas practicándolo, como también lo hay en el béisbol”, explica el lanzador.


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“En el béisbol de adultos en Perú hay tres categorías: primera, segunda y tercera división. Yo juego para el equipo Kiuyo, que tiene dos divisiones, la A y la B. En el más reciente torneo estuve en el equipo de la segunda división, campeonato que se disputó con todo los problemas generados por el tema de la pandemia. Hace tres semanas inicié otro torneo organizado por la Federación Deportiva Peruana de Béisbol con el el equipo Negreiros. Estamos en un torneo invitacional con ocho equipos divididos en dos grupos. Ya clasificamos a semifinales, fuimos líderes de grupo”, añade el larense, quien se formó en la pelota infantil y juvenil en su tierra natal.

El béisbol es un deporte con una larga tradición en el Perú. Según el experto del hermano país Willy Lazo Álvarez, el béisbol se introdujo por primera vez en Lima, la capital, a principios del siglo XX. Dos fueron las principales fuentes de influencia: estadounidenses y japoneses. Los estadounidenses introdujeron el juego en el puerto peruano de Callao (probablemente el centro comercial más importante de América del Sur en ese momento).

A pocos kilómetros del Callao, los japoneses y sus descendientes comenzaron a practicar el deporte en el distrito de la capital, Jesús María. En 1926, se fundó la Federación y el deporte comenzó a extenderse rápidamente. Sin embargo, la crisis económica de 1929 golpeó al Perú particularmente duro y el comercio entre Perú y los Estados Unidos fue casi inexistente. Como resultado, el pasatiempo nacional estadounidense perdió su principal patrocinador en Perú y la disciplina fue cediendo terreno hasta casi desaparecer con los años.

Acá se juega béisbol prácticamente todo el año, hay torneo apertura y clausura, cada uno de aproximadamente seis meses. Claro, hay que acotar que con la pandemia este año varió, pero generalmente es así. En el sóftbol soy atleta y entrenador, soy uno de los tres venezolanos que nacionalizaron para los Juegos Panamericanos de 2019, dos en softbol y la judoka Yuliana Bolívar.

Influencia criolla

Por lo general, el inmigrante venezolano alrededor del mundo debe buscarse el sustento en labores diversas; muchas veces diferentes a la profesión u oficio trabajado por años en su país natal. Sin embargo, en ocasiones las estrellas se alinean para volver a su estado natural.

“Yo llegué en mayo de 2016, no sabía que acá se practicaba béisbol y sóftbol, incluso no me traje ningún implemento deportivo de Venezuela, pero al tiempo me invitaron a jugar béisbol con el equipo Kiuyo, para esa época había muy pocos venezolanos. Sin embargo, para la siguiente temporada 2017-2018, se notó un cambio importante en el nivel de la liga, ya que todos los equipos querían tener en su roster a muchos venezolanos, eso generó que reglamentaran la situación y ahora solo puede haber cuatro venezolanos en campo por equipo y si es pitcher solo puede lanzar cuatro entradas, las demás deben ser trabadas por un nacional”.

El deporte, en este caso el sóftbol, le permitió a Eyzer Mujica trabajar en su pasión. Además forma a nuevas generaciones de atletas en ese país.

Mujica representó a Perú en los Panamericanos

“Fue algo que me cayó del cielo, de la mano de Dios. Yo llegué como cualquier otro emigrante a trabajar en lo que saliera, para salir adelante por la familia. Trabajé en restaurantes y otras actividades como cualquier migrante, hasta que me di a conocer un poco en el ámbito de sóftbol, allí fue cuando la presidenta de la federación me hizo un propuesta para trabajar y para entrenar”, recuerda el larense.

“Formo parte del staff de entrenadores de la Federación de Sóftbol. Somos unos 14 instructores, cada uno con su rol definido. Yo estoy en la parte de desarrollo, trabajando por la masificación y difusión de la disciplina en el distrito San Juan de Lurigancho, un poco apartado del centro de Lima. Es un proyecto en los colegios de la zona, que inició la Federación en 2014. Yo llegué en 2016, cuando ya estaba avanzado y se han logrado muchas cosas buenas. Con este proyecto se busca que niños de la calle salgan de temas como delincuencia o drogas. Esperamos que se inserten en el deporte, lo que permite a la vez tener material para selecciones nacionales”, comentó.

“Estoy en área de lanzadores. Formo a los pitchers masculinos de todas las categorías a nivel nacional, junto con los otros instructores en las diversas áreas, así como lanzo cuando estoy en mi rol de atleta”, prosiguió Mujica.

Mujica en los juegos regionales

Como en la mayoría de países del cono sur, las instalaciones para estos dos deportes son insuficientes. Sin embargo, en el Perú pueden jactarse de contar con escenarios de primer nivel heredados de los pasados Juegos Panamericanos.

Gracias a los Panamericanos de 2019, contamos con dos muy buenos estadios para la práctica de sóftbol, de excelente calidad, se podría decir que son uno de los mejores de toda Latinoamérica. Para el béisbol también quedó un moderno estadio, al cual vino gente de la Major League Baseball (MLB) para revisarlo y pedir ajustes previo al evento regional. No hay muchos campos como en Venezuela por ejemplo, pero estos son de primera”, amplió Mujica. 

La página web del Instituto Peruano de Deportes compila que el sóftbol de ese país ha tenido 31 participaciones en sudamericanos en categorías mayores, junior, sub 17, sub 15. Además de tres mundiales femeninos, dos participaciones en Juegos Panamericanos y diversas Copas Mundiales donde han logrado 23 medallas.

A seguir adelante

Si en el ámbito semiprofesional se nota ampliamente la influencia venezolana en el béisbol y sóftbol peruano; a nivel amateur, en torneos invitaciones o como diríamos por estos lados, en “caimaneras” entre amigos, el panorama se torna mayormente tricolor, escenarios que cada vez se hacen más comunes en ciertas partes de América del Sur.

Mi recomendación es que sigan adelante con eso que tanto les gusta, bien sea como aficionado o los que tengan la oportunidad de hacerlo como profesional. Yo siempre les planteo mi caso, yo llegué al Perú a trabajar, dejando atrás lo que había hecho en Venezuela  y se me abrieron puertas que me permitieron seguir ligado al deporte”.

Encontró en Perú otra oportunidad de vida

La pandemia trastocó los calendarios de competencias internacionales en todos los deportes. Asimismo, Eyzer Mujica espera retomar los compromisos establecidos en la primera parte del año entrante.

“Este año teníamos alrededor de tres competencias internacionales en el sóftbol, pero por el tema de la pandemia las han corrido para febrero del año que viene, tenemos el Panamericano Masculino de Mayores en Argentina en el que yo jugaría; luego viene el Panamericano Sub 23 en el que estaría como técnico y otra competencia en la categoría Sub 18, estas dos últimas competencias como coach de pitcheo”.

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