El fútbol y la dieta cetogénica

La alimentación cetogénica, la baja en carbohidratos y las altas en grasas como dice la UEFA en su consenso sobre nutrición en el futbol de elite 2020, son variaciones de la alimentación que no cumplen con los requerimientos para el futbol.

Pero, ¿Por qué estas no pueden ser utilizadas en esta disciplina deportiva?

Recordemos primero que en un partido de futbol los jugadores requieren entre 1.300 a 1600 calorías; según la posición que ocupan, este gasto es producto de las demandas físicas y técnicas a las cuales están expuestos. Adicionalmente, dichas demandas que se traducen en acciones como cabezazos, caminata, carreras, saltos, entre otras que deben prolongarse por un tiempo de 90 – 120 minutos bajo una intensidad elevada; ocasionando un gran uso de los combustibles del cuerpo.

Si bien es cierto que tanto los carbohidratos como las grasas son conocidos como los combustibles del cuerpo humano; las grasas ameritan mayor cantidad de oxígeno para su uso y mayor tiempo para transformarse en energía, por lo que los carbohidratos pasan a ser los principales protagonistas en los deportes de alta intensidad o intermitentes, como es el caso del futbol, pero es importante que resaltemos que, aunque las grasas no son la principal fuente, de igual forma sustentan y apoyan la energía que se demanda. Reforzando de tal forma la teoría de que todos los sistemas energéticos del cuerpo trabajan simultáneamente, pero aportan menos o más energía; convirtiéndose en protagonistas o pasando desapercibidos según el tipo actividad, duración e intensidad de la misma.

Grasas como combustible

Muchos pensaran que la idea de utilizar grasas como combustible es más razonable, ya que los depósitos de ésta pueden ser más elevados en el cuerpo si lo comparamos con las reservas de carbohidratos; conocidas como glucógeno muscular o hepático, que solo duran aproximadamente 45 minutos en una actividad de alta intensidad.

Con la alimentación cetogénica, caracterizada por ser baja en carbohidratos y alta en grasa, o la alimentación baja en carbohidratos; se busca lo que sería una adaptación metabólica del cuerpo para un mejor uso de grasa durante el ejercicio, basándose en esta teoría de la mayor disponibilidad de reserva de grasas por mayor capacidad y por el uso de los cuerpos cetónicos como energía.

Sin embargo, otra de las declaraciones de la UEFA aclara que, aunque hay informes anecdóticos de que algunos jugadores o equipos de futbol profesionales que siguen dietas cetogénicas; no se dispone de estudios de observación o de intervención que involucren deportes de equipos y dietas bajas en carbohidratos y altas en grasa.

Además, se ha demostrado que, aunque los músculos entrenados pueden utilizar grandes cantidades de grasa a intensidades relativamente altas cuando la disponibilidad de carbohidratos es limitada; esto se asocia a un mayor costo de oxígeno y menos economía de ejercicio; lo que puede explicar, al menos parcialmente el deterioro del rendimiento a intensidades de ejercicio más altas.

Aumento del nivel de exigencia

Ahora bien, no es novedad que en la actualidad las exigencias físicas y técnicas han aumentado a nivel del futbol masculino, motivo por el cual la alimentación ha cobrado importancia como una de las herramientas de mejora del performance del atleta. Sin embargo, una de las principales bases del fútbol que hasta la actualidad ha sido indiscutible es la necesidad de los carbohidratos; por eso cada vez la industria genera diversas combinaciones de estos y los coloca en diferentes presentaciones para así ajustarse a gustos y tolerancias de los atletas que buscan cumplir con las demandas energéticas a toda costa.

Un futbolista debe recordar que su dieta debe cubrir con los siguientes requerimientos de macronutrientes:

  1. Carbohidratos > 60% de la ingesta diaria.
  2. Proteína 1.6 a 2,2 gramos por kilogramo de peso.
  3. Grasas 20 – 35% de la ingesta diaria.

Por otra parte, no debemos olvidar que las dietas cetogénicas o bajas en carbohidratos pueden utilizarse en otros deportistas como ciclistas y maratonistas; donde las intensidades no son tan elevadas y la duración de entrenamientos o competiciones son mayores; por lo que no solo se priorizan las grasas como fuente principal de combustible, sino que se obtienen los beneficios metabólicos cuando realizan esta estrategia nutricional. Sin embargo, no olvides que, en estas disciplinas, se siguen utilizando como fuente de energía suplementos en forma de geles, gomitas; bebidas deportivas, entre otros, los cuales aportan como principal ingrediente los carbohidratos y, por ende, energía de fácil uso y menor costo.

Entre otros puntos, la investigadora Louise Burke continúa los estudios de los suplementos a base de cetonas; sustancias provenientes del metabolismo de las grasas, estudios que buscan la posibilidad de que estas proporcionen energía y sustituyan a los carbohidratos.

¡Si futbolistas deseas ser, carbohidratos debes comer!

Profundiza más en el tema leyendo:

https://bjsm.bmj.com/content/early/2020/11/08/bjsports-2019-101961

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