El peregrinaje de Luis Aponte formando peloteros en Chile

El gran éxodo migratorio que ha tenido Venezuela en los tiempos recientes cambiará en algunos años el patrón natural de jugadores nacionales que se gradúen en las Grandes Ligas. Es muy probable que un buen número de esos futuros bigleaguers de sangre venezolana provengan de otras latitudes; con pasaportes de otras nacionalidades, principalmente la norteamericana, país donde muchos chicos nacidos en la tierra de Simón Bolívar, cuyas familias buscaron una mejor calidad de vida, se asentaron en la tierra del Tío Sam y prosiguieron su formación en el béisbol.

Pero esta situación se puede trasladar a otras naciones, no necesariamente donde el juego de batear y correr es el deporte principal. Quien quita que en algunos años la lista de venezolanos que debuten en las mayores contenga a uno o más criollitos de nacimiento; pero de residencia o nacionalizado chileno. Desde la mitad de la década de 2010 se registra un importante incremento del flujo de venezolanos al país sureño y según datos oficiales de ese país en 2021 residen aproximadamente 500.000 compatriotas.

Uno de ellos es un ex grandeliga anzoatiguense Luis Aponte, nacido en El Tigre hace 68 años. Vistió el uniforme de los Medias Rojas de Boston por tres campañas y una con los Indios de Cleveland en el Big Show. Lanzador insignia de los Cardenales de Lara en Venezuela, donde también fue manager, coach y gerente con Caribes de Anzoátegui. Un hombre de mucha fe, de fuertes creencias religiosas.

La llegada de Luis Aponte a Chile

“Ya tenemos con mi familia tres años y tres meses acá en Chile, llegamos el 1 de enero de 2018. No me imaginé que por estos lados se practicaba y jugada béisbol, pero a la semana de estar acá me enteré que en el Estadio Nacional había ligas de béisbol de diferentes categorías y que también se jugaba softbol. Pude constatar que la calidad era bastante buena. Se jugaba en un nivel superior a nuestro nivel amateur en Venezuela, puesto que había figuras cubanas, dominicanas, etc.”; comentó Luis Aponte, con su característico buen verbo, desde su residencia en Santiago.

El béisbol va por las venas

El béisbol que recorre las venas del recordado ex relevista no tardó en aproximarlo a una de las facetas que más le gusta y motiva, la enseñanza a las nuevas generaciones.

 “Al año y medio de estar en Chile me uní al proyecto independiente que conducía Mario Fernández. Estaba diseñado para formar atletas con la intención de que pudieran ir becados a una universidad en Estados Unidos, o que también pudiesen cumplir su sueño de jugar béisbol profesional. Estuve trabajando con él hasta que Mario tuvo que abandonar el proyecto por diversas razones».

Parecía que todo se venía abajo, pero a los tres meses me llamaron unos colegas cubanos y dominicanos para ver si le podíamos dar continuidad a ese proyecto y fundamos el Club de Béisbol Andes. Allí trabajamos con niños desde los 4-5 años hasta jóvenes de 18-19 años. Casi todos los atletas son venezolanos, cuando digo casi todo es porque si acaso uno o dos de un grupo superior a los 80 jugadores no son venezolanos. Y eso solo es en nuestro club, ya que hay otros clubes u organizaciones independientes donde la relación de venezolanos y de otras nacionalidades es igual; lo que da una visión de la gran cantidad de jóvenes de nuestro país que practican béisbol por estos lados”.

Niños venezolanos en Chile son formados por Aponte / Google

Mucho que enseñar

Luis Aponte jugó durante cinco temporadas en Grandes Ligas, entre 1980 y 1984. En ese periplo lanzó 220.0 innings en 110 juegos. Permitió 222 hits, toleró 86 carreras (80 limpias), dio 68 boletos y abanicó a 113 rivales. Su efectividad de por vida quedó en 3.27. Su mejor temporada fue al de 1982, con el uniforme de los patirrojos, cuando sumó 44 ponches y salvó 3 partidos.

Jugó tres años con Boston / Google

“Actualmente estamos tratando de jugar entre clubes independientes para darle un mayor realce y nivel a la competitividad. Pero lamentablemente en los últimos meses la gravedad de la pandemia que en Chile se ha recrudecido nos ha mantenido con las manos atadas. En este momento no podemos practicar, ya llevamos tres o cuatro semanas parados”, explicó Luis Aponte, miembro del Salón de la Fama del béisbol venezolano.

En la Liga Venezolana de Béisbol Profesional fue uno de primeros lanzadores que le dio la importancia y notoriedad al trabajo del relevista. Jugó 17 campañas con los Cardenales de Lara, y una con Caribes (en ese entonces de Oriente). Según el portal del Salón de la Fama de la pelota nacional es segundo en juegos relevados de por vida en la LVBP con 359, así como en juegos salvados con 73. Además, se convirtió en el segundo lanzador en la historia del circuito en compilar más de 50 victorias y más de 50 rescates. En total participó en 373 compromisos y dejó efectividad de 2.98, con 429 ponches propinados en 785.1 entradas de labor. Ganó 54 partidos y perdió 41.

Junto al manager Luis Aparicio / Archivo

“El trasmitir los conocimientos en el béisbol a estos niños es muy satisfactorio. Pese a que los chicos pagan una cuota mensual, realmente la remuneración económica para los entradores es muy baja. Nosotros no estamos en esto por el dinero, sino por la satisfacción de ver a estos muchachitos practicando su deporte favorito, que seguramente cuando ellos salieron de Venezuela pensaron que no lo iban a volver a jugar, por lo menos en un país como este”.

Arduo trabajo

En una sociedad futbolera al máximo nivel, la mayoría de las otras disciplinas deportivas no cuentan con el apoyo suficiente de las autoridades para mantenerse en un óptimo nivel.

“Acá existe una Federación y una asociación. Hay una gente que está trabajando con el béisbol y para el béisbol con el gobierno; pero los recursos son limitados por no ser un deporte tan seguido en esos lados como el fútbol. Además, dicen que ha habido algunos problemas de supuesta corrupción, a mí no me consta, pero los recursos no llegan. Nosotros no recibimos nada del Estado, es más el sitio donde estamos, que se llama la Comuna de la Florida, lo conseguimos nosotros. Logramos con la alcaldía que nos lo adjudicaran y tuvimos que meterle maquinaria, tuvimos que limpiarlo para habilitarlo”.


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Como un curtido hombre del béisbol, que pasó por casi todas sus facetas, el gran anhelo del oriental es ver en un futuro a sus pupilos dentro del sistema del béisbol organizado norteamericano.

“Nuestros objetivos a corto y mediano plazo es seguir creciendo, alcanzando niveles superiores, en cuanto a la calidad y la competencia y en un futuro tratar de tener academias similares a que tuvimos en nuestro país de las que se nutrían los diferentes equipos de béisbol de Grandes Ligas. Yo creo que cuando de acá salgan los dos primeros muchachos firmados para el béisbol organizado las cosas cambiaran, desde ese momento la Major League Baseball (MLB) empezará a ver a este país de forma diferente con respecto al béisbol de cómo lo pudiera ver en este momento”.

Yanqui de corazón

Como todo migrante, los recuerdos y añoranzas de la tierra querida, familiares y amigos, siempre están presentes. Afortunadamente, su conexión con su gran pasión sigue formando fuerte lazos con su patria, así como con el máximo nivel de la pelota profesional del cual fue protagonista.

“Trato de mantenerme más o menos en contacto con el béisbol venezolano a través de la internet, de la televisión, seguir algunos partidos y a lo referente al béisbol de las Grandes Ligas si estoy bastante al día. Yo soy un seguidor de toda la vida de los Yanquis de Nueva York, aunque jugué con los Medias Rojas de Boston.  Somos optimista para esta temporada, lograron tener un buen cuerpo de pitcheo, que era de los que adolecía el año pasado. Con llegada a finales de mayo de Luis Severino vamos a tener un staff de abridores bastante sólido, y además cuentan con una alineación de buenos pelotero, con una calidad comprobada. Esperemos estar como mínimo en la postemporada”.

Sin duda alguna, el aporte de Luis Aponte en la formación de estos niños y jóvenes, así como del béisbol en general en Chile es invalorable. Por ahora es una cruzada independiente, ojalá la Federación y otras autoridades deportivas de ese país tomen conciencia del diamante que tienen entre sus tierras y le saquen provecho.

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