El periodista no es el rival

¿Por qué pagar los platos rotos con la prensa? Esa siempre ha sido una de las preguntas que más me he hecho desde que estoy en el medio. No es que el periodista sea una moneda de oro para caerle bien al mundo,  pero tampoco somos los ogros del cuento. Además,  el comunicador social siempre está en la noticia; aunque a veces sea buena o mala para unos,  no es culpa de nosotros los hechos que ocurren porque no participamos en ellos,  sólo recogemos la información.

¿Cuántas veces gracias a la prensa se le han conseguido soluciones a problemas? ¿Se acuerdan de aquellos casos en los que han querido divulgar algún tipo de información para que el país se entere de algo y  fue a través de los medios?

Nuestra misión no es ser el mejor amigo (a) de la fuente,  nuestro objetivo es hacer el trabajo de buscar las voces de los protagonistas.

Cerrarle la puerta a un periodista es igual a colocar una muralla entre los personajes y la población. ¿Por qué impedir o negarse a hablar?  ¿Somos nosotros los encargados de competir en la cancha o jugamos en contra de ellos?  La última pregunta se puede responder con un gran NO, nosotros no somos el contrincante ni el equipo a vencer.

Escribo estas palabras porque me llenó de tristeza leer las quejas de mis colegas del estado Lara con respecto a la negativa del Deportivo Lara a declarar.  El día martes los periodistas se dirigieron, como todas las semanas, al entrenamiento del equipo y se consiguieron con la noticia que no buscaban: no más declaraciones de los jugadores.  Según el técnico Rafael Dudamel fue una decisión de todo el grupo, ahora sólo él hablará para los medios de comunicación,  mientras que los futbolistas se dirigirán a la sociedad a través del departamento de prensa del club.

Para nadie es un secreto el inicio de temporada de los larenses, la suerte no les ha acompañado, no han podido ganar un juego y quedaron eliminados de la Copa Venezuela. ¿La solución es no hablar?  Son inexplicables los nuevos lineamientos,  pareciera que según sean los resultados el trato hacia los otros también cambiará.

Si bien son importantes para el periodista las declaraciones de un DT, se necesita algo más,  la voz del que suda la camiseta en el campo.

Invitar a la prensa a un entrenamiento donde no pueden hacer su labor. ¿Hay una explicación para esto? ¿Para qué digo que vayan a una cancha si no pueden hablar con los jugadores?

El fútbol es como la vida,  cuando puedes funcionar eres bienvenido; sin embargo,  en el momento que incomodes ya no eres tan bien recibido.

Ojalá derriben esa barrera que ellos mismos han colocado.  Si ciertamente es una decisión grupal, son ellos quienes se están cerrando las puertas cuando quieran aparecer en un medio.

A veces hay que echar un giro hacia atrás y recordar que esas cámaras,  libretas y grabadoras estuvieron cuando una crisis los golpeó. En aquel momento el periodista hizo su trabajo, el mismo que ahora le están negando.

Un comentario

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Botón volver arriba