Josh Allen, el curandero de Buffalo

Cuando los Buffalo Bills ganaron su último juego de postemporada el 30 de diciembre de 1995, al derrotar en el juego de comodín a los Miami Dolphins; su actual quarterback, Josh Allen, apenas se encontraba en el vientre de su madre. Nacería 143 días después de ese triunfo.

Desde ese histórico día, pasaron cinco juegos de playoffs y 25 años para que los Bills, de la mano de Allen, su escogencia de primera ronda en el draft de 2018; los guiara a una victoria con marcador de 27-24 ante los Tennessee Titans. Finalmente, acabaron con la histórica racha negativa de la franquicia.

Para los que no lo saben, los Bills son una de las organizaciones más antiguas de la NFL que siguen sin saber lo que es ganar un anillo de Super Bowl.

En sus 61 años de historia la fiel afición de los Bills ha tenido que lidiar con momentos agridulces. Perdieron cuatro Super Bowl seguidos (1990-1993) y no asistieron a ninguno más, al sumar 17 zafras consecutivas sin llegar a los playoffs (2000-2016).

Años y golpes muy duros que parecen encaminados a dar un giro positivo en los venideros calendarios de la NFL de la mano de Allen. Un joven californiano que pelea por el MVP del circuito con el histórico Aaron Rodgers. Sin duda llegó a revolucionar toda una ciudad.

Fanáticos de Buffalo Bills aupando al quarterback Josh Allen / Timothy Ludwig/Getty Images/AFP

Desde la zafra pasada, cuando Allen también llevó a los Bills al juego de comodín y desperdiciaron una ventaja de 16 puntos ante los Texans; el mariscal de campo es visto como el revulsivo que le faltaba a la franquicia para formar parte de la élite de la liga y por fin ganar el tan anhelado campeonato.

Si a eso le sumamos que la AFC Este ya no cuenta en sus filas con los súper Patriots de Tom Brady y compañía; el futuro de los Bills en la postemporada pinta muy bien.

Claro está, para eso tendrán que ganarle a los Chiefs de Patrick Mahomes, mega favoritos este año y de los que vienen para seguir liderando la AFC. Pero ahí está el reto, para ser campeones hay que ganarle a los mejores y este equipo de los Bills cuenta con muy buen material.


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Con apenas 24 años de edad, Allen se perfila como el chamán, el curandero de todos los males de Buffalo. Puede correr con destreza entre las lineas defensivas rivales; leer muy bien a sus adversarios; además de dar pases acertados aprovechando ahora la presencia de Stefon Diggs, uno de los mejores receptores de la liga.

Buffalo también cuenta con una de las 10 mejores defensas aéreas del circuito. De esta manera, las buenas actuaciones del doctor Allen garantizarán triunfos. La marca de 13-3 que dejaron este año los Bills es un ejemplo claro de ello.

Por supuesto que a Allen le falta todavía mucho por aprender. Sin embargo, es innegable el talento y el potencial que tiene el graduado de la Universidad de Firebaugh para ser el líder de una ofensiva de NFL.

Todas las esperanzas están puestas en el californiano. Se medirá el fin de semana a los Cleveland Browns, en uno de los juegos de división de la AFC. De ganar, Allen estará a un paso de llevar a Buffalo al quinto Super Bowl de su historia.

Nada mal para un curandero tan joven dentro de los emparrillados, que en 2020 sumó nada más y nada menos que 4.544 yardas aéreas y completó 37 pases de anotación; la quinta mejor cifra de la liga en ambas categorías.

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