La importancia de la vitamina D

Tu cuerpo adquiere la mayoría de las vitaminas y minerales que necesita por medio de los alimentos y por esta razón es vital que mantengas una alimentación balanceada. Sin embargo, la vitamina D rompe dicho esquema, ya que son pocos los alimentos que la contienen y es la exposición al sol la que efectivamente provee al cuerpo de esta.

La vitamina D posee múltiples funciones, ella interviene en la salud ósea, mejorando la absorción de calcio, en la salud del musculoesquelético disminuyendo el dolor y la debilidad, en la inmunidad por su acción reguladora y en el control de la inflamación, todas vitales para el mantenimiento de la salud.

El mito de la vitamina D en los alimentos

La recomendación de ingesta de vitamina D, depende del país y zona en donde se reside, de la edad y de algunas condiciones particulares como lactancia y embarazo.

Bien es cierto que al pensar en vitamina D, automáticamente pensamos en la leche como fuente alimentaria de este nutriente, pero realmente no es porque sea un nutriente propio de este alimento, sino porque en su mayoría este producto es fortificado con vitamina D en la mayoría de los países.

Cuando buscamos los alimentos que verdaderamente aportan una buena cantidad de vitamina D encontramos a los aceites de pescado y los pescados grasos como el salmón, atún, trucha y caballa, hongos y levaduras expuestos a rayos UVB.

En menor proporción encontramos el hígado de vaca, el queso, la yema de huevo, yogurt, algunas margarinas, leche de soya y cereales listos para comerse.

La vitamina D es gratis

Pero la forma más sencilla de obtenerla es mediante la exposición al sol, la recomendación de exposición va ligada al color de la piel, esto quiere decir que las personas de piel clara deben exponerse tan solo 5 minutos y los de piel más oscura alrededor de 30 minutos.

Ambos mostrando a la luz solar brazos, piernas y espalda, sin uso de protector solar, en un horario cercano al mediodía y varias veces a la semana para lograr cubrir los niveles de vitamina D.

Pero ¿Qué pasa con las personas que viven en climas nublados, con estaciones de invierno, de piel oscura y poca exposición al sol, las embarazadas y los adultos mayores?.

Cada una recibirá una suplementación extra de la vitamina D, debido a que es cuesta arriba que la obtengan solo a través de los alimentos, como expliqué anteriormente son pocos alimentos los que ofrecen este nutriente, sino que por condiciones climáticas o fisiológicas la demanda se ve incrementada.

Cómo detectar una baja de vitamina D

Cada persona se someterá a un examen de sangre para realmente identificar su nivel de vitamina D, y en base a esto, deberá buscar ayuda de un profesional, ya que, si bien es cierto que los bajos niveles de vitamina D pueden ocasionar daños en la salud, la ingesta de ésta sin supervisión y sin control puede generar toxicidad, porque al ser la vitamina D, una vitamina liposoluble, no es excretada vía urinaria.

Ahora bien, cuando extrapolamos todo lo mencionado a la población deportista, nos damos cuenta de que ciertos parámetros aplican a ellos.

Importancia en la actividad física

En algunas ocasiones, por la disciplina deportiva, muchos atletas se ven expuestos a entrenamientos indoor, donde la exposición al sol es nula, así como también, se ven rodeados de cambios de estaciones climáticas, donde las necesidades de la vitamina incrementan en mayor caso en el periodo de invierno, o en ocasiones se presentan casos de deficiencia en países soleados donde los deportistas mediante el uso de vestimenta o protector solar o entrenamientos nocturnos pueden llegar a sufrir de deficiencia.

Y lo más común, en los periodos de lesiones musculares u óseas donde la vitamina D forma parte del tratamiento para una mejor recuperación.

Motivado a todos estos indicadores, se ha visto que la población atleta es otra de las muchas en donde la vitamina D puede identificarse con riesgo de deficiencia y es por ello que requieren de un seguimiento y control de la misma, pues al existir este déficit, los atletas corren más riesgo a sufrir lesiones, retardo en recuperaciones, mayor riesgo a enfermedades como la gripe y por ende menor desempeño físico.

De la mano de un especialista

Sin embargo, y muy importante, los atletas no poseen una recomendación de ingesta diferente a la población general, por ello, antes de pensar en suplementarse de forma errónea, por creencias de mayor necesidad, lo mejor será realizar un chequeo de los niveles sanguíneos de vitamina D.

En los deportistas no se ha conseguido una ventaja mayor al hecho de que cubrir las necesidades de vitamina D para garantizar un óptimo estado de salud, que en consecuencia proveerá un buen rendimiento deportivo.

En conclusión, antes de pensar en suplementarte con dicha vitamina, recurre a un control médico, donde evalúen los parámetros sanguíneos, donde puedan indicarte si realmente debes suplementar este nutriente.

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