Michael Schumacher y su trabajo para dominar en la Fórmula Uno

Para esta semana, a través de estas líneas quisimos trasladarnos a un maravilloso deporte que por años nos ha llenado de emociones. La Fórmula Uno desde tiempos que ya parecen tan lejanos, ha sido un espacio de competición al límite. Una competencia de hombres a velocidades increíbles, a condiciones que no soporta cualquier ser humano.

A mí me tocó vivir la historia de uno de los mejores pilotos de la historia. Es más, el mejor de la historia, el alemán Michael Schumacher. A pesar de que la máxima categoría nos ha obsequiado pilotos casi sobre naturales como: Ayrton Senna, Niki Lauda o Alain Prost.

Un deporte de velocidad que muchas veces se define en centímetros y hasta milímetros, la toma de decisiones pesa muchísimo, por algo muchos campeonatos se definen en los pits y no solo en una carrera. Michael Schumacher es fiel ejemplo de todo lo que se necesita para los momentos más complicados. Y es que ahí precisamente, bajo las condiciones más difíciles para manejar a más de 250 kilómetros por hora fue donde ejerció el mayor dominio en la pista.

Michael Schumacher manejaba con guantes de seda

En una disciplina en la que necesitas altas exigencias y manejar a velocidades extremas, nunca hemos visto a alguien que lo hiciera ver tan fácil como Schumacher, en los últimos años tal vez Lewis Hamilton se acerque a esa perfección, pero todavía falta un largo trecho. El alemán mostraba seguridad y dominio ante todo, el error no parecía estar en su diccionario.

El gran premio de Bélgica siempre tuvo un gran significado para él. Fue donde debutó con la escudería Jordan en 1991 para luego gracias a esa demostración pasar a Benetton. Y ahí justamente comenzaríamos a ver lo que Flavio Briatore ya venía observando en el muchacho con hambre de victoria.

Así se fue trazando un camino para que pudiéramos disfrutar del más grande piloto de toda la historia. Tres años después de su debut llegaría el primer título en Benetton. Este es considerado el mejor título de su carrera por el dramatismo que tuvo hasta el final. Donde un solo punto fue la diferencia a favor del alemán sobre el británico Damon Hill.

Lograría el bicampeonato en 1995 con más solidez. Lo que sería el último al volante de Benetton, ya que firmaría con Ferrari para el siguiente año.

Los más grandes rivales lo complicaron

El comienzo de Schumacher en Ferrari no fue tan fácil como esperaba. En su primer año no pudo superar a los Williams de Jacques Villeneuve y Damon Hill, en 1997 tampoco logró el campeonato y en la última carrera del año en una maniobra muy cuestionada donde se apreció la intencionalidad de Schumacher para chocar a Villneuve, quedó sancionado por la FIA y la anulación de los puntos obtenidos durante la temporada.

Luego de dos años de aprendizaje en Ferrari, vendrían dos temporadas durísimas, pero ahora contra Mika Hakkinen y el británico David Coulthard. Con quien precisamente en Bélgica tendría un duro choque que obligó a la salida de la carrera y perder puntos importantes en el campeonato.

1999 no se quedaría atrás en materia de dificultad. Este año incluso mucho más complicado que el anterior por la sencilla razón de que cuando se corría el gran premio de Gran Bretaña el alemán sufrió un accidente que lo dejaría fuera por seis carreras con una fractura de pierna y que le imposibilitaria luchar por el título.

El siglo 21 comenzó de color rojo

El año 2000 llegó la consagración de Michael Schumacher y de ahí en adelante no habría rival que pudiera detenerlo. Sus rivales más complicados en algún momento fueron Mika Hakkinen y uno que estaba comenzando y dando sus primeros pasos, el conocido Kimi Raikkonen.

Ese año 2000 aunque tuvo que esperar a las últimas carreras logró su primer título y acabó con 21 años de sequía para ferrari intentando alcanzar un título de pilotos. De ahí en adelante hasta el año 2004 serían cinco títulos de manera consecutiva para llegar a siete en total en su maravillosa carrera.

Hubo altos y bajos en esos años, pero al final lo que más importaba era el título y el alemán lo logró con gran dominio sobre los demás, carrera a carrera lo demostraba. Un total de nueve victorias en el año 2000, también nueve en el 2001 y 11 en el 2002 para el Kaiser. En 2003 tuvo que esperar al Gran Premio de Japón en una dura lucha con Raikkonen que terminó en celebración para el alemán y otro título en las vitrinas.

Luego del título de 2004 Schumacher no sería el mismo y ya para 2005 el título sería de un muchacho español que deleitó a todo el mundo con Renault para alcanzar el título, ese muchacho conocido como Fernando Alonso.

El año 2006 llegaría con el primer retiro de Schumacher. Pero el destino y algunas circunstancias lo harían regresar más rápido de lo que él y muchos más pensaban.

El regreso a las pistas con Mercedes

La escudería Mercedes tomó la decisión en el año 2010 de darle una oportunidad al mejor piloto de la historia. La Fórmula Uno vivía años complicados y en Mercedes se pensó que esta estrategia ayudaría a recuperar muchas cosas. Lamentablemente no fue como ellos esperaban, a pesar de algunas presentaciones positivas. Un contrato de tres años que finalizaría en 2012 y ante el anuncio del fichaje de Lewis Hamilton llegaría el retiro definitivo de Michael Schumacher y así terminaría una de las mejores historias de la fórmula uno.

Michael Schumacher lucha por su vida en estos momentos luego de un accidente de esquí en sus vacaciones familiares, pero siempre será recordado por lo que logró en las pistas y como cambio por completo el manejo en el automovilismo.

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