Miguel Cabrera sigue siendo el rey

No hay ranchera más venezolana que El Rey ni otro rey que Miguel Cabrera sobre el trono del beisbol venezolano hoy en día. Lesionado, envejecido, mermado, Cabrera sigue siendo El Rey.

Quedó demostrado la semana pasada tras la publicación de la columna Con Los Ganchos en Triángulo Deportivo.

Fue un ejercicio imaginario sobre cuál debió ser el equipo titular de Venezuela si el Covid-19 hubiese permitido que el quinto Clásico Mundial de Beisbol se disputara en marzo de este año, como estaba previsto. En ese plantel abridor propusimos a Jesús Aguilar para cubrir la inicial y a Renato Núñez para operar como bateador designado. La exclusión de Cabrera, aun cuando se hizo la salvedad de que debía formar parte del roster, provocó un aluvión de comentarios en Twitter el sábado pasado hasta convertir al slugger de los Tigres de Detroit en tendencia nacional sin que el toletero derecho tuviera la necesidad de dar un jonrón o empujar tres carreras.

Fue evidente que Cabrera, pese a su marcado declive durante las últimas cuatro temporadas de Grandes Ligas, continúa reinando en las mentes y corazones de una considerable porción de la afición. Tuits como: “Cabrera debe estar así sea con una bombona de oxígeno”, prueban que él sigue siendo el pelotero favorito de enormes contingentes de fanáticos. Con la razón o sin ella.

Ahora bien, el propósito de este escrito no es recular ni abjurar de lo publicado.

Es reafirmar lo sostenido y abundar en las causas por las cuales este columnista considera que dentro de una selección titular venezolana, para la cual debe escogerse al personal más idóneo en función de ganar juegos en el aquí y el ahora, hay mejores opciones que Miguel Cabrera en los roles de inicialista y designado, justamente los dos en los cuales pudiera desempeñarse el mejor bateador criollo de todos los tiempos.


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Ante todo debe aclararse que no se trata de un lineup histórico ni de una oposición de currículos. Solo así deben entenderse la priorización de Aguilar y Núñez sobre un futuro habitante del Salón de la Fama. En una competencia de logros y hazañas Cabrera es incomparable.  

Esto va sobre dotar a Venezuela de las herramientas más adecuadas para triunfar en un certamen hasta ahora esquivo para la Vinotinto.

¿Por qué asignarle el mascotín a Aguilar y no a Cabrera? Hay dos motivos: el primero, que a los inicialistas se les exige un caudal mayor de producción con el barquillo por tratarse de una posición menos exigente a la defensiva que las demás. El segundo es que, así sea menos difícil custodiar ese cojín que la intermedia, la antesala, el campocorto o la receptoría, es un error –frecuente por cierto- subestimar la capacidad fildeadora en la estación terminal de muchos de los outs que se efectúan en el juego de pelota.

Y es un hecho incontrovertible que Aguilar, justo ahora, está bateando mejor que Cabrera y es mejor defensor.

Jesus Aguilar / Rob Carr/Getty Images

Si nos ceñimos a las estadísticas veremos que, en los últimos tres años, Aguilar supera a Cabrera en múltiples rubros ofensivos: slugging (.476 a .410), OPS ajustado (116 a 103), OPS convencional (.819 a .760), porcentaje de embasado ponderado o WOBA (.343 a .334) y WRC+ (115 a 108). Sin duda, hoy por hoy, Aguilar tiene mayores posibilidades de asestar un palazo clave que Cabrera.

En el plano defensivo, la cifra de carreras evitadas con el guante que muestra Aguilar en primera durante su paso por MLB es seis. En ese renglón, Cabrera tiene -33, según el portal Fangraphs

Por eso está Aguilar en primera sobre Miguel Cabrera.

En marzo de 2021, es útil aclarar.

¿Y como designado?

Quedaría la opción de situar a Miguel Cabrera como el bateador designado del equipo nacional. Es posible. Las normas del Clásico contemplan esa figura en la cual sobresalen los sluggers, los artilleros capaces de generar extrabases ¿A cuántos designados recuerda usted tocando para embasarse, machucando la bola contra el piso o buscando el hueco en el infield para anexarse un sencillo? Alguien que solo interviene en el juego bateando debe hacer mucho más que eso. Debe batear en grande, llevar la bola lejos. Como Édgar Martínez, como David Ortiz, como Eddie Murray.

Y, en este momento, Núñez muestra más capacidad de hacer eso que Cabrera.

Núñez-Renato-Magallanes
Renato Núñez fue uno de los mejores bateadores de los Orioles los últimos años. Foto AFP

En las últimas tres campañas (nótese que no nos estamos basando solo en la colilla de campeonato que tuvimos en 2020) Núñez ha disparado 48 dobles y 51 cuadrangulares en la Gran Carpa, contra 36 y 25 de Cabrera. Por eso el slugging de Núñez en ese lapso es .457, frente a .410 de Cabrera, quien en diversas entrevistas ha admitido echar de menos el poder que le permitió apuntarse diez cosechas de treinta o más bambinazos. 

¿A quién pone usted a batear en una situación de bases llenas y perdiendo por tres carreras en marzo de 2021?

Homenaje a un grande

Lo antes expuesto para nada descalifica a Cabrera como un integrante infaltable del roster. Su sola presencia en la cueva ya genera valor agregado. El solo asomar a Miguel Cabrera como emergente pone a pensar al pitcher y al mánager rival. Un consejo a tiempo de Miguel Cabrera puede hacer la diferencia entre triunfar y fracasar. No tiene que ser titular para ofrecer su conocimiento, motivación, liderazgo y espíritu ganador. Ahí si podemos convenir en llevar a Cabrera, así sea con muletas.

Además hay una deuda de gratitud. Cabrera y Francisco Rodríguez son los únicos venezolanos que han participado en todos los clásicos mundiales. Cabrera ha sido un incondicional para Venezuela en el Clásico. Nada de que voy si me ponen en tercera, voy si fulano no es el mánager. Cabrera va. Siempre va. Bajo lluvia y bajo el sol. Esa es razón más que suficiente para sumarlo al roster.

Miguel Cabrera-Venezuela-Titular
Miguel Cabrera fue la figura de Venezuelas las últimas ediciones el Clásico Mundial- Foto AFP

Si el Clásico llegara a disputarse en 2023, cuando Cabrera esté a las puertas de los cuarenta años de edad, igualmente debería formar parte del equipo. Nadie se va a quejar de eso. Nadie va a decir que lo llevan por compadrazgo. Es Miguel Cabrera, que no necesita ser titular para servir a su país. Sigue siendo El Rey, uno que sí tiene trono y reina, y gente que le comprenda. Es Cabrera, cuya palabra, en el beisbol, es la ley.       

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