Nuestro fútbol, un niño de pecho

Otra vez toca escribir del fútbol venezolano, lo malo es que será para recalcar que aún nos falta mucho para tener nivel.  No hablo sólo de lo futbolistico porque talento tenemos y podemos dar la pelea;  sin embargo,  aún estamos en la fase maternal en cuanto a organización. Somos el propio niño de pecho que necesita de sus padres para poder vivir,  aunque no lo queremos como tal ni mucho menos lo cuidamos.

Seguir insistiendo con la liga y acuerdos entre equipos ya parece absurdo,  siempre se habla pero nunca quedan en nada.  Nuestro fútbol tiene más puntos negativos que positivos y uno de ellos son los hechos violentos que parecen el pan nuestro de cada día.

Plantear un operativo y llevarlo acabo parece física cuántica. Todos anuncian días previos que están listos,  garantizan todo y ahora de la verdad no les sale nada bien.  El domingo 9 de noviembre un hincha venezolano perdió la vida en un juego,  justamente en el encuentro que disputaron Portuguesa y Deportivo Lara.  ¿Hay culpable?  ¿ Qué hicieron los equipos y la Federación Venezolana de Fútbol?  Sólo decir que lo lamentaban y eso no le devolverá su hijo a la madre que hace unos días tuvo que decirle adiós por inconsciencia de otros.

Ahora no sólo pelean las barras,  los jugadores y fotógrafos también se unen a la función. El pasado miércoles 12 hubo un conato en la fecha reprogramada que jugaron Trujillanos y Caracas FC.

¿Cómo quieren estar en la élite del fútbol si no pueden organizar un juego? ¿ Cómo pretenden tener fanáticos si no le garantizan verdaderamente la seguridad?  ¿Los jugadores y periodistas tampoco colaboran? ¿La FVF cree haber resuelto todo con un escrito?

La culpa es de todos,  desde el equipo hasta los fanáticos, sin dejar por fuera a los periodistas que muchas veces no somos tan insistentes en el tema como deberíamos serlo. La idea es aportar,  no inmiscuirse en el problema siendo parte de él.

¿Cómo es posible que la FVF sólo escribiera un lamento en un comunicado con respecto al caso del joven fallecido?  Las multas y suspensiones no traen soluciones,  durante mucho tiempo se ha demostrado. Hace unos años se hizo una reunión en San Cristóbal para debatir sobre el tema y aún estamos esperando saber qué pasó.

Es hora de abrir los ojos,  sincerarse y saber que estamos en pañales,  que debemos avanzar y ya eliminar estos focos de violencia que tanto daño nos han hecho en el fútbol. Ya no se trata de hablar, llegó la hora de actuar porque no podemos seguir estando de luto en una actividad de recreación.

O nos ponemos las pilas o empezamos a comprar un seguro para cubrir los hechos que vendrán si dejamos pasar lo que está ocurriendo.

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