Para los Tigres de Aragua empieza la “república” de Víctor Zambrano

Este lunes, 11 de abril de 2022, los Tigres de Aragua notificaron a la opinión pública que comenzó para ellos un nuevo ciclo, con Víctor Zambrano al frente.

Zambrano tiene peso específico en este negocio. Cuando era pitcher le pesaba la recta y lanzó en las mayores. Ahora deberá probar si, como ejecutivo, también tiene en la bola. Con los años sabremos si su tiempo será una era o apenas mero accidente en la existencia de esta divisa que llegó a transformarse en dinastía.  

Por su duración, y trascendencia, podemos identificar tres grandes épocas para los Tigres en sus casi seis décadas de vida. La primera, la fundacional, transcurrió bajo la égida de Homero Díaz Osuna, un empresario merideño que, aliado con la Gobernación de Aragua y la Cámara de Comercio del estado, creó una novena de expansión para la Liga Venezolana de Beisbol Profesional a partir de la temporada 1965-1966. En esa “primera república” bengalí llegaron los éxitos iniciales, de la mano de un fenomenal campocorto oriundo de la zona llamado David Concepción.

Bajo el liderazgo más bien unipersonal de Díaz Osuna, los felinos conquistaron sus primeros campeonatos: el de la zafra 71-72 acaudillado por Concepción y el futuro inmortal Rod Carew; el de la 74-75, también con el Rey David como voz cantante, y el de la 75-76, siempre con Concepción al frente con la invaluable contribución de rendidores importados.  

La “primera república” de Díaz Osuna fue la más duradera, mas terminó mal. Después de la consagración en la contienda 75-76 vino un invierno nuclear que se extendió por casi tres décadas. El tiempo de Homero se convirtió en odisea, pero Ulises no volvió a Ítaca. Nunca más pudo Díaz Osuna levantar un trofeo de campeón como máxima autoridad de los Tigres. Armó buenos planteles en los ochenta, a los cuales les faltaba el pitcheo que vendría después.

La “segunda república” de RRR

La “primera república”, la de Díaz Osuna, se perdió en 2001 con una reforma estatutaria que el fundador denunció como fraudulenta. “Están estatizando al equipo”, protestó el empresario la modificación reglamentaria que le otorgaba a la gobernación de Aragua mayoría numérica en la Junta Directiva. Díaz Osuna llevó el caso a la justicia ordinaria, sin poder evitar la irrupción oficialista.  Su reemplazante en la presidencia, José María Pagés, articuló una breve transición hacia la siguiente etapa, signada por un astuto abogado llamado Rafael Rodríguez Rendón.



Más allá de los cuestionamientos, RRR condujo a los Tigres a su edad dorada. Con él en la presidencia, Buddy Bailey en la cueva y Miguel Cabrera en el lineup, Aragua salió de las tinieblas. La novena disputó nueve finales, siete de ellas seguidas, y se coronó seis veces en un trayecto de diez temporadas. El cuerno de la abundancia se derramó sobre la capital taurina del país. Aquellos Tigres veganos de los noventa hincaron los colmillos mientras se convertían en el “equipo de la década” durante los albores del tercer milenio. Nunca se festejó tanto en Maracay.

Solo que este archivo repleto de triunfos llevaba adentro un troyano: el virus de la intromisión gubernamental en una fundación de derecho privado consagrada a la práctica del beisbol profesional. Los Tigres, fundados para jugar beisbol, quedarían a merced de los bandazos que da siempre la política. Una de esas volteretas sacó del juego a Rodríguez Rendón, pese a todas sus victorias. Para la campaña 2014-2015 había un nuevo presidente en los Tigres.

La “tercera república” de Carlos Guillén

El aliento del poder sopló contra Rafael Rodríguez Rendón y los Tigres de Aragua quedaron bajo la efigie del exgrandeliga Carlos Guillén, quien prometió retomar la senda ganadora luego de algunos tropiezos al final de la administración anterior.

En la 2015-2016 los Tigres de Guillén hicieron cumbre. No volvieron a escalar hasta allá, por más mánagers que contratara el nuevo presidente: Luis Sojo, Carlos Subero, Álvaro Espinoza (que solo se tomó la foto con la gorra, pues nunca llegó a ejercer el cargo), Eduardo Pérez, Clemente Álvarez, Buddy Bailey, Carlos García, Buddy Bailey, Ramón Hernández, Oscar Salazar, Luis Ugueto, Aarom Baldiris.

Se puede armar una novena-reserva incluida- con todos los pilotos que desfilaron por el José Pérez Colmenares entre los torneos 2014-2015 y 2021-2022. Hasta que la política dio otra vuelta de tuerca y Guillén también salió. Esto dijo el otrora bigleaguer en el podcast El Infield: “No podía aferrarme a un equipo que no es mío, sino del Estado”.

Sí, del Estado. El mismo Estado que en gaceta oficial publicó la designación de Víctor Zambrano como nuevo presidente. El mismo Estado cuya presencia en la directiva puso a un club venezolano de pelota en la mira del Tío Sam ¿Se quedará Zambrano el tiempo suficiente como para instaurar una “cuarta república” en los Tigres de Aragua? ¿Podrá cubrir toda la ruta? ¿Lo mandarán temprano a las duchas? Eso solo lo sabe el poder.  

Botón volver arriba