Rubén Manríquez da palo parejo en Alemania a sus 51 años

El caraqueño Rubén Manríquez es uno de esos casos peculiares que nos regala el béisbol profesional. Hace poco menos de un mes lideraba el departamento de bateo de la segunda división en la Liga Alemana. Defiende con solvencia el campocorto y gracias a su actuación ofensiva guió al Baldham Boars al campeonato de su liga.

Lo particular de esta historia, es que Rubén Manríquez cuenta con 51 años de edad. Inmediatamente nos lleva a hacer la analogía de su longevidad con el dominicano Julio Franco; quien llegó a militar en las Grandes Ligas con 48 primaveras a cuestas.

Acaba de quedar campeón en la segunda división alemna

La historia del caraqueño en la pelota es digna de un guión para una película de Hollywood. Logró, mediante su pasión por el béisbol, reencaminar su vida tras varios pasos fallidos, además de seguir vigente en el terreno como un novato más. Con mil y un anécdotas, Manríquez conversa con Triángulo Deportivo sobre su larga carrera deportiva.

“Este año jugué en la segunda división alemana con el Baldham Boars. Me interesó mucho el potencial de los jóvenes que tienen en el róster. El objetivo es subir a la primera división, por lo que decidí experimentar y ayudarlos con toda mi experiencia. Quedamos campeones y fui líder en casi todos los departamentos ofensivos del equipo”, comentó el jugador sobre el torneo que concluyó hace un par de semanas.

Número llamativos

Rubén Manríquez fue el mejor bateador de su equipo y el séptimo de la liga. Logró un average de .397, producto de 29 imparables conectados en 73 turnos, siete dobles (4º), un triple y 24 carreras remolcadas (3º).

“Hasta hace un mes estaba líder de bateo. En los últimos ocho juegos bajé por una lesión que me afectó a la hora de batear”, contó.

Debido a la pandemia no hubo liga en el año 2020, por lo que en la temporada recién finalizada no hubo ascenso ni descenso. “Pese a que sabíamos que no podíamos ascender este año, este campeonato nos permitió sentar las bases para la venidera campaña. Vamos por el bicampeonato y el boleto para subir. Esa es mi meta”, agregó Manríquez, quien jugará con 52 años la zafra 2022.

Ha sido un bateador muy productivo

Sus primeros pasos

Los inicios de Rubén Manríquez en el béisbol menor se remontan a la década de los 80, en Barquisimeto, junto a su hermano, en el equipo infantil de la Universidad Centro Occidental Lisandro Alvarado. “Al manager de ese equipo no le gustó como jugábamos y nos envió con Edgard Yajure (manager de la selección pre-infantil campeona mundial 1977, con los niños Omar Vizquel y Carlos Hernández en sus filas), quien estaba formando otro equipo y quien a la postre me inculcó el amor por el béisbol, además hizo una gran amistad con mi familia”, contó.

Pasó por las manos de Orlando Becerra (Criollitos de Venezuela) y Graciano Ravelo en su etapa de béisbol juvenil en Caracas, incluso practicó con los Leones de Caracas, pero no llegaba la tan anhelada firma al profesional.

Los Rojos de Cincinnati lo contactaron y logró ingresar a la nómina en Venezuela de los Petroleros de Cabimas a mediados de los 90, pero los otrora problemas de cupos de visas para jugadores de béisbol lo dejaron fuera de salir en ese momento para jugar en el exterior. Allí le salió la oportunidad de actuar con los Guerreros de Miranda para jugar en lo que fue la última edición de la desaparecida Liga de Verano, novena dirigida por Víctor Davalillo. Sin embargo, días después lo dejaron en libertad Cabimas y los Rojos.

Firmó con Cardenales de Lara para jugar en la Liga Paralela, por lo que recibió otra oportunidad en el béisbol organizado al concretar con los Medias Blancas de Chicago. Reconoció que para lograr esta firma se tuvo que quitar años edad. Estuvo en la academia patiblanca en Venezuela con jugadores como Magglio Ordóñez y Liu Rodríguez; pero tiempo más tarde, problemas extradeportivos, cuando estaba en un Spring Trainning, lo alejaron por una buena temporada del béisbol.

“Fue un momento muy duro en mi carrera, fue una etapa muy difícil en mi vida, pero mi familia me dio una mano y pude volver a enfocarme”. Luego de un tiempo se mudó a Estados Unidos, se casó, tuvo un hijo y se reencontró con la pelota, pero en equipos amateurs y luego en ligas independientes profesionales.

“No pude llegar a Grandes Ligas. Perdí el único chance que se me presentó en mi vida. Pero estoy seguro de que si hubiese seguido en el camino correcto, estuviera hoy en día implantado récords en las Mayores como el jugador más viejo jugando Grandes Ligas; incluso más que Julio Franco (risas)”, agrega Rubén Manríquez.

Ha jugado en EEUU, México, Italia, República Checa y Alemania

Su paso a Europa

Tras jugar en México, con los ya desaparecidos Ostioneros de Guayma, en 2006 llegó a Europa. “Ese año no pude jugar porque en ese momento era mi esposa la que tenía un trabajo que ameritaba viajar mucho. Ya cuando nos radicamos, pude jugar en 2007 en Italia Serie A en el equipo Finproject Montegranado baseball. En ese conjunto uno de los técnicos era Rómulo Martínez, hermano del “Café” Martínez. Era un buen equipo, jugamos unos tres años hasta que el club desapareció. Luego pasé a Serie B con el equipo Fano Baseball Club”, recordó.

De ahí, jugué media temporada con otro equipo, hasta que doy el salto a Alemania donde comienzo en el 2013 con el equipo Garching Atomics, en una de las ligas regionales en ese país. En ese primer año quedamos campeones, el equipo pertenecía  una cuarta división y logramos subirlo de categoría. Por mi entrega en el terreno y los números que dejé, me llamaron a jugar a la República Checa, con el Kotlarca de Praga. Es una liga muy fuerte, una de las mejores de Europa,  y quedé entre los mejores bateadores del circuito. Perdimos en la final, en el último juego, por una carrera, fue como en una película».

Rubén Manríquez tiene gratos recuerdos de ese equipo ya que por su actuación fue designado como el mejor jugador de la organización. “Al año siguiente me invitaron para ver la final, no podía jugar ya que estaba en Alemania, pero estuve ahí aupando y quedamos campeones”.

Su veteranía es clave en sus equipos

En el año 2014 Rubén Manríquez participó también en el campeonato Europeo de béisbol,  torneo en el que también estuvo el grandesligas Junior Guerra, con el club San Marino.

“En 2015 me nombraron coach-jugador del Garching Atomics y logré firmar a siete peloteros venezolanos, pero no pudimos pasar a la postemporada, pero individualmente me fue muy bien. Me vio un representante del equipo de la Bundesliga (la primera división) Haar Disciples. Meinvitaron a la pretemporada, me gané el puesto, pero al final por problemas de pasaporte, ya que yo trabajaba aún como extranjero, tuve que jugar de forma intermitente, un día lo hacia yo y al siguiente le tocaba a otro foráneo”. El equipo clasificó por primera vez a los playoffs, de ahí en adelante se mantuvo en la máxima categoría hasta la llegada de la pandemia.

Me gusta mucho acercarme a los jóvenes peloteros, aconsejarlos, con tantos años de experiencia en el béisbol, con todas las cosas buenas y las malas que he vivido en mi carrera, eso es muy satisfactorio y siempre que pueda ayudarlos lo haré”, concluyó.

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