¿Salón de la Fama o Salón de la Ética?

Hablar del Salón de la Fama desde hace mucho tiempo se ha convertido en un tema delicado. Las diversas opiniones de acuerdo a ciertos temas han hecho que la decisión de las personas que votan por los posibles electos se ponga en tela de juicio. La historia del béisbol merece que los peloteros que dieron todo en este deporte sean reconocidos, sean recordados sin importar los errores cometidos.

Sí, sin importar los errores cometidos, porque una vez cruzada la raya de cal las cosas cambiaban, debía verse como un juego, todo lo demás se olvida. Es un tema delicado que hemos querido abarcar en estas líneas. Roger Clemens, Barry Bonds y Pete Rose son tres peloteros Salón de la Fama. Fueron tres tipos que se entregaron por completo en el terreno de juego. Fueron ídolos de muchos, para mí, Clemens lo sigue siendo.

Cuando se descubren las mentiras, las cosas en la vida cambian mucho. La confianza se pierde, nace la duda. Uno comienza a pensar cuantas veces pasó eso sin que nos diéramos cuenta. Pero, así como la confianza se pierde, también se recupera. Existe algo llamado perdón, algo que debemos de vez en cuando otorgar. Después de tanto tiempo llevando esa cruz, pienso que el castigo ha sido suficiente para estos tres expeloteros que nos enamoraron más del béisbol.

Las apuestas lo hundieron

Aunque no tuve la oportunidad ni el gusto de ver a Pete Rose en el campo, la historia, los vídeos, los libros, los récords y el propio béisbol en general se han encargado de enseñarme sus hazañas. No ha habido otro como él, estoy seguro que no lo habrá. Pero lo más importante es entender la magnitud de lo que hizo y lo que logró en el terreno, su récord de hits luce imbatible, son 4256 hits en más de 20 años de carrera, pero su intensidad y manera de ver y jugar al béisbol lo hacen único.

Su único error, apostar. Además, hacerlo en el deporte que tanto amó. Para muchos lo que hizo está mal, la verdad, para mí también. Pero, lo que hizo para el béisbol probablemente no lo haga más nadie en la historia. Eso para mí merece un Salón de la Fama. Incluso muchos lo consideran como uno de los mejores peloteros de la historia de este deporte.

La era de los esteroides

Mismo caso con Roger Clemens, desde que hizo su debut con los Medias Rojas de Boston, todo el mundo sabía el talento y la calidad de ese muchacho. Cada año lo demostraba sin importar el uniforme que vistiera, Medias Rojas, Azulejos, Yankees y Astros los cuatro equipos que más disfrutaron de su talento, de su dominio, de su arte para lanzar. Lo intimidante que era para poner a los contrarios a pensar mucho más de la cuenta. Lo suficiente como para que aquel episodio en la Serie Mundial de 2003 entre Yankees y Marlins con Miguel Cabrera siendo un novato fuera tan recordado y memorable.

Un pitcher de su calidad no necesitaba hacer lo que hizo para lanzar y demostrar más de lo que ya había logrado en su carrera. Con más de 4000 ponches y más de 300 victorias, iba destinado a ser un Salón de Fama. Pero el destino cambió y pasó a ser uno de los personajes más odiados de los últimos tiempos, a pesar de ser absuelto por presunto uso de esteroides.

Solo un lanzador en toda la historia ha conseguido siete Cy Youngs. Un único pitcher ha conseguido Cy Youngs consecutivos con dos o más equipos. Una sola persona ha conseguido ser Cy Young con Medias Rojas y Yankees. Solo un lanzador ha conseguido ser Cy Young con cuatro equipos distintos. Nada más un pitcher ha conseguido Cy Youngs con dieciocho años de diferencia. Solo un lanzador ha conseguido 20 SO en un solo partido, solo Roger Clemens, el mejor pitcher de la historia.

De héroe del jonrón a odiado por el béisbol

Quise cerrar con Barry Bonds porque recuerdo que el año que rompió el récord de jonrones que había puesto Mark McGwire en 1998 fue tal vez el mejor año de su carrera. Comenzó con Pittsburgh e incluso tuvo su pequeña pasantía por Venezuela con el Magallanes. Todo esto gracias al convenio que existió en los años 80 entre Piratas y Navegantes.

En 1993 llegó a los Gigantes para convertirse en el icono de San Francisco, estableció los dos récords de jonrones más importantes que existen. Una temporada de 73 jonrones y de por vida 762 son récords que están para romperse como lo hizo él, pero quien sabe si llegue alguien capaz de hacerlo.

Fue acusado al igual que Clemens de supuesto uso de esteroides. Pero en el año 2015 fue absuelto y el Departamento de Justicia cerró el caso.

Tres históricos

Son tres peloteros que lograron récords impresionantes, que deleitaron al mundo del béisbol. Que llevaron el juego a otro nivel y una cacería de brujas los tiene fuera del sitial de honor que merecen. El Salón de la Fama fue creado para enaltecer lo logrado por los peloteros en el terreno, no fuera de él. ¿Salón de la Fama o Salón de la Ética?

 ¿Si no sabemos perdonar y dejar ir los errores que clase de sociedad somos? Desde esta ventana siempre se hablará bien de estos tres jugadores porque le dieron a este deporte muchas cosas buenas que no pueden ni serán olvidadas.

¿Es más importante la ética personal que lo logrado como beisbolistas? Con el paso de los años Bonds y Clemens han logrado alguna mejoría en su intento por ingresar al Salón de la Fama. Pero no pareciera ser suficiente. Rose por su parte, depende de otras cosas.

Pero jamás dejaremos de insistir y de creer que Pete Rose, Roger Clemens y Barry Bonds merecen y son parte del Salón de la Fama del béisbol.

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