Otro duelo de octavos de Champions que cambió de plaza

Cuando la Champions League buscaba un salvador, aparecieron Budapest y Bucarest. Las ciudades se convertirán en los sitios a los que acudirán los equipos que, por la pandemia que provocó el coronavirus, no podrán disputar sus partidos de ida de los octavos de final en sus estadios oficiales.

Primero le sucedió al Leipzig que, al no poder recibir al Liverpool en Alemania por limitaciones de los vuelos, escogió a Budapest como sede neutral. Pero ahora fue el Atlético, que se irá a Rumania para poder enfrentarse al Chelsea en la Champions, según informó la UEFA mediante un comunicado de prensa.

El encuentro «se disputará en el Arena Naţională de Bucarest”, de acuerdo al memorándum. Además, afirmaron que “la fecha del partido (23 de febrero de 2021) y la hora de inicio seguirán siendo las mismas», afirmó el organismo rector del fútbol europeo.

Arena Naţională de Bucarest”

De esta forma y, gracias a la ayuda de la ciudad, se resolvió la nueva amenaza que tenía enfrente la competencia. La mayoría de los países del viejo continente aumentaron las limitaciones de los viajes procedentes de Reino Unido, Brasil y Sudáfrica. Se trataron de medidas que controlan el nuevo ataque que ideó el coronavirus.

«El equipo inglés no puede viajar a Madrid debido a las restricciones de entrada a España de vuelos procedentes del Reino Unido», siguió el comunicado. El país ibérico quiere evitar a toda costa la expansión de la variante británica del Covid-19, por lo que será imposible que el Chelsea aterrice en Madrid, según explicó el Atlético en una nota.

Inicialmente prevista hasta el 16 de febrero, el gobierno español amplió el martes hasta el 2 de marzo las restricciones impuestas a los vuelos procedentes, especialmente, del Reino Unido. Manchester City, Liverpool y el Manchester United complicaron a varios clubes que iban a recibirlos durante competencias internacionales.

Bucarest “trae buenos” recuerdos a los colchoneros

Similar a las decisiones que tomó el Estado alemán, en España cerraron sus puertas aéreas. Solo pueden entrar pasajeros con nacionalidad o residencia en España y Andorra. Una excepción es para los pasajeros en tránsito, pero sin que puedan salir del aeropuerto ni permanecer más de 24 horas.

Ni la UEFA o cualquier otra organización deportiva pueden obligar a un Estado a modificar sus reglamentos internos. Lo que sí es posible es que el club anfitrión que, no tiene inconvenientes para viajar, termine con un resultado negativo. La derrota por incomparecencia los llevaría a disputar el partido de vuelta con una “goleada” en contra (3-0).

Ante eso. el Atlético estudió opciones. El conjunto explicó que, tras analizar distintas alternativas, se decidió por el Nacional Arena de Buscarest, un estadio que «nos trae grandes recuerdos, ya que allí conquistamos nuestra segunda Europa League en 2012, tras derrotar por 3-0 al Athletic Club».

Los españoles agradecieron “a la Federación Rumana de Fútbol su ayuda y colaboración para acoger este partido en Bucarest». Se convirtieron en los héroes de la integridad deportiva de la Champions, sin esperárselo y sin ser protagonistas en cancha, al menos activamente.

La vuelta del encuentro está prevista para el 17 de marzo en Stamford Bridge en Londres. Para ese momento, las limitaciones españolas habrán disminuido, por lo que el Atlético tendrá un feliz regreso, más allá del resultado que obtenga.

Europa League también recibió su salvavidas

Otros dos partidos de esta ida de octavos de final de la máxima competición continental de clubes también han tenido que cambiar de sede. Las restricciones impuestas por distintos países para hacer frente a la pandemia hicieron angustiar la última semana a la UEFA.

El Leipzig alemán se medirá al Liverpool el 16 de febrero en el Puskas Arenas de Budapest. Ese mismo recinto también acogerá el duelo entre el Borussia Monchengladbach y el Manchester City el 24 de febrero.

Pero en España no solo el Atlético tuvo que estudiar opciones. Las restricciones impuestas a los vuelos procedentes del Reino Unido llevaron a modificar el duelo entre la Real Sociedad y el Manchester United en la Europa League, que debía jugarse en San Sebastián la próxima semana.

Pero el club ibérico apostó por un lugar más conocido por los aficionados. Este encuentro de ida de dieciseisavos de final se disputará el 18 de febrero en Turín en el Juventus Stadium. Se trató de diligencias incomódas, aunque innegociables para las autoridades sanitarias del país.

España, uno de los países europeos más golpeados por la pandemia del coronavirus, superó el martes los tres millones de contagios y contabiliza 63.061 muertos por Covid-19.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba