Lo bueno, lo malo y lo feo de la Vinotinto en Copa América

Con la derrota ante Perú, se fueron las ilusiones de la Vinotinto en la Copa América. El equipo de José Peseiro quedó eliminado de la Fase de Grupos tras dos empates y dos derrotas sumadas en el Grupo B.

Aunque el grupo dependía de sí mismo para pasar a los cuartos de final, les faltó dar el golpe sobre la mesa en el cotejo más importante de todo el certamen. Incluso tras haber recuperado a futbolistas importantes dentro del esquema del estratega portugués.

Varios jugadores claves y titulares se perdieron los tres primeros compromisos por motivos de lesión y contagio de Covid-19. Sin embargo, para este duelo ante Perú, la Vinotinto llegaba con mayores refuerzos y no supo sacarle provecho a este aspecto.

A continuación, en Triángulo Deportivo te contaremos lo bueno, lo malo y lo feo de la participación venezolana en el certamen continental, más allá del contexto que le impidió a la Vinotinto competir con dignidad y a un cien por ciento.

Lo bueno:

1. Se amplió el universo de futbolistas en la Vinotinto

Desde el momento en el que se conoció la noticia de los jugadores lesiones y contagiados por Covid-19, que no estarían disponibles en los primeros partidos de la Copa América, la opinión pública e incluso la prensa, nunca pensó que se iba a llegar hasta donde se llegó.

La pasión se mantenía, pero la confianza en la delegación había bajado. Más aún cuando un grupo de futbolistas, en su mayoría del torneo local, fueron llamados de emergencia para viajar, de un día a otro, a Brasil. Esto generó más dudas aún.

Pero con el pasar de los minutos y partidos, la respuesta era otra y a nivel individual, se dejaron sensaciones positivas. La aparición de figuras como Francisco La Mantía, mundialista sub-17 del 2013 o Adrián Martínez, ambos del Deportivo La Guaira. Incluso, la participación de su compañero Yohan Cumana en el lateral izquierdo.

También la incorporación de Edson Castillo como volante en una zona bastante poblada en la Vinotinto. Así como también la presentación de Bernaldo Manzano, José “Brujo” Martínez y Alexander González, que aprovecharon la oportunidad para demostrarle a José Peseiro de qué estaban hechos.

Esto hace que, el último semestre del 2021, se tenga un poco más de fe en este plantel. No solamente son los “caballos” que militan en las ligas europeas o sudamericanas, sino aquellos que cada fin de semana disputan las jornadas a pocos kilómetros de las casas de todos quienes vieron la Copa América desde su televisor.  

2. Wuilker Faríñez retomó su ritmo

A inicios del mes de junio, Joel Graterol tomó el puesto de Wuilker Faríñez en la reanudación de las Eliminatorias Sudamericanas. El portero, que actualmente juega en América de Cali de Colombia, estuvo presente en el cotejo ante Bolivia y Uruguay.

Más adelante, en la Copa América, tapó frente a Brasil en el debut, pero en los tres siguientes encuentros, José Peseiro le devolvió la confianza al caraqueño. Faríñez jugó titular frente a Colombia, Ecuador y Perú, en los tres fue protagonista.

Este era uno de los aspectos que más preocupaba: el nivel del guardameta del Lens de Francia, quien no había tenido continuidad en la temporada y ahora tenía que tapar la portería criolla. Pero respondió perfectamente, algo que resulta positivo y que, una vez más, se logró quedar con el puesto principal.

Incluso, podemos decir que nunca tuvo que haber salido y ahora, ante lo mostrado en plena Copa América, menos todavía. Para fortuna de la Vinotinto, queda Wuilker Faríñez para rato y tendrá un par de meses para pelear también la titularidad en su nuevo equipo, que recientemente compró su ficha al Millonarios de Colombia.

Lo malo

1. Descuidos en defensa y flojos en ataque ante ausencia de Rondón

Más allá del acierto con la línea de cinco defensores y el buen planteamiento en los tres primeros cotejos, también hay que decir que hubo errores puntuales mediante los cuales los rivales lograron llegar y anotar goles.

No todo el planteamiento con aquellos futbolistas que llegaron, fue perfecto. Aun así, es cierto que se aplaude la entrega, garra e intención, al tener un contexto extradeportivo que iba mucho más allá de las canchas. Eso era básicamente lo que imperaba en los análisis, el contexto.

Pero los descuidos en defensa, sobre todo a las espaldas de los criollos, eran frecuentes. Muchos de los goles llegaron por acciones que, en la segunda pelota, no pudieron controlar los zagueros o jugadores que defendían y por ende, el rival sí, aumentando el marcador.

Esto hay que mejorarlo. Al igual que la posibilidad de sacarse la dependencia de Salomón Rondón, siendo este el principal referente ofensivo que tiene la Vinotinto y cuya ausencia se nota constantemente dentro del campo, esté quien esté en su lugar.

2. Lectura en los cambios de José Peseiro

Una de las críticas principales que se tuvo al seleccionador nacional José Peseiro fue la tardanza en los cambios. Esto no solamente fue ahora en la Copa América, sino desde su llegada en 2020 e inicio de las Eliminatorias Sudamericanas.

Esto le ha costado incluso el resultado final en muchos de los partidos, tomando en cuenta que solamente ha podido ganar uno de diez que acumula entre premundial y certamen continental. Por ende, parece que no le ha agarrado el ritmo al fútbol del continente, siendo este completamente diferente a su acostumbrado balompié europeo.

Pero esto no quiere decir que siempre haya sido así. En oportunidades, los cambios le han resultado y es algo normal (como ante Ecuador, por ejemplo). En algunos partidos las estrategias planificadas resultan más que otras, así es el arte del deporte. Ya depende de cada uno aprovecharlo de la mejor manera e incluso contrarrestar las del rival.

Lo que se critica en sí, es la tardanza de ellos y es algo que tendrá que saber manejar en los meses de septiembre, octubre y noviembre, cuando la Vinotinto dispute al menos unos ocho encuentros de las Eliminatorias Conmebol.

José Peseiro Vinotinto
José Peseiro. / Foto: Simón Bardinet.

Lo feo

1. La Vinotinto no reacciona en momentos claves

Mucho se habla de la actitud del deportista venezolano en momentos claves de un torneo y una vez más quedó demostrado. La Vinotinto tenía que dar el golpe sobre la mesa, para poder clasificar a la siguiente instancia y no lo logró.

Más aún cuando dependía de sí misma para poder avanzar a la siguiente instancia, sin tener que mirar al resultado del otro partido. Con una victoria ya aseguraba su nombre en los cuartos de final, ante todo pronóstico debido a lo sucedido con jugadores importantes.

Es importante aclarar que esto no solamente le ha sucedido a la Vinotinto absoluta, sino también en categorías inferiores, clubes y otras selecciones en diferentes disciplinas, siendo algo digno de estudiar para buscar soluciones.

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