Cafú, 50 años del mejor lateral derecho de la historia

Este domingo 7 de junio, Marcos Evangelista de Morães, mejor conocido como Cafú, cumple 50 años. Medio siglo del lateral derecho más grande de la historia del fútbol. Es el único futbolista que ha jugado tres finales de la Copa Mundial (1994, 1998 y 2002) de forma consecutiva. Fue un jugador extraordinario, polifacético y con una gran vocación ofensiva, poseía una gran técnica individual que lo diferenciaba del resto de los defensores. 

Inicios, la constancia es la clave

Cafú nació y creció en Jardim Irene, uno de los barrios más humildes y peligrosos de São Paulo. A pesar de que la violencia hacia parte de su cotidianidad, desde muy pequeño encontró en el fútbol un refugio y sentido de vida, no pensaba en otra cosa que no fuera jugar este maravilloso deporte. 

Cafú

En sus inicios en el balompié, fue rechazado por importantes clubes de Brasil como Corinthians, Palmeiras, Santos y Atlético Mineiro. A pesar de ello, Cafú no bajó los brazos y con la entereza que caracteriza a los soñadores, no desistió. Finalmente, el Sao Paulo creyó en él y le brindó la oportunidad de unirse a sus filas. Debutó con el primer equipo en el año 1989, y vivió la gloria tras ganar en dos ocasiones la Copa Libertadores. Iniciaba la leyenda. 

El gran desempeño mostrado en el conjunto Tricolor, le valió su primera convocatoria con la selección de Brasil. El 12 de septiembre de 1990 debutó con la ‘canarinha’, en ese entonces dirigida por Paulo Roberto Falcao, en un partido amistoso ante España. Sin imaginarse que cuatros años después, junto a extraordinarios profesionales, con 24 años alzaría la Copa del Mundo en Estados Unidos y se adueñaría por completa de la banda derecha.

El gran desempeño mostrado en el conjunto Tricolor, le valió su primera convocatoria con la selección de Brasil. El 12 de septiembre de 1990 debutó con la ‘canarinha’, en ese entonces dirigida por Paulo Roberto Falcao, en un partido amistoso ante España. Sin imaginarse que cuatros años después, junto a extraordinarios profesionales, con 24 años alzaría la Copa del Mundo en Estados Unidos y se adueñaría por completa de la banda derecha.

Fue dos veces Campeón del Mundo / El Comercio

Salto al viejo continente

Luego de haber vestido durante cinco años la camiseta del Sao Paulo, Cafú tomó la decisión de dar el salto a Europa. En 1995 fichó con el Real Zaragoza, equipo con el que durante esta temporada consiguió la Recopa de Europa. Sin embargo, el brasileño no gozó del mismo protagonismo que en su antiguo club, por lo que decidió volver a su tierra para jugar un par de años en el Palmeiras.

El Zaragoza fue su primer equipo en Europa / AS

Su destino estaba ligado a Europa, ya que luego de unos meses en Brasil, retorno al viejo continente y en 1997 firmó con la Roma de Italia, equipo en el que potenció sus habilidades como lateral derecho y se convirtió en una leyenda del fútbol mundial. Con el equipo capitalino conquistó un Scudetto y la Supercopa de Italia. 

Con la Roma ganó dos Supercopas / AS Roma

El AC Milán se fijó en sus excelentes capacidades y lo fichó en 2003. Cafú llegó a un equipo repleto de estrellas como Maldini, Pirlo, Shevchenko o Seedorf, y coincidió, además, con un joven Kaka que ya estaba destilando magia y mostrando al mundo un nivel excepcional. 

Con la camiseta rojinegra consiguió la Champions, un Scudetto, dos Mundialitos, tres Supercopas de Europa y dos Supercopas de Italia. Se marcó como una leyenda en la temporada 2006-2007.

Cafú
Con el Milan ganó una Liga de Campeones / Twitter Champions League

Ídolo de la ‘carnarinha’

Cafú es una leyenda viviente de la selección de Brasil. Es el jugador que más veces ha vestido la camiseta verdeamarela, con un total de 148 partidos. Legendario.

Ganó la Copa América (1997 y 1999) y fue una pieza clave durante el Mundial de Francia 98, en donde Brasil no pudo neutralizar el gran poderío ofensivo de Francia y quedó subcampeona tras caer 3-0. En la Copa del Mundo Corea-Japón 2002, la historia fue completamente distinta. Brasil conquistó la gloria.

Cafú mostró su jerarquía como capitán de la ‘canarinha’, la cual consiguió la tan anhelada quinta Copa del Mundo, al derrotar a la selección de Alemania. Luego del partido, pidió un rotulador y escribió: «100% Jardim Irene» en su camiseta, recordando el lugar en donde nació, creció y soñó. Nunca olvidar de dónde vienes, para nunca olvidar hacia dónde vas. 

Finalmente, en 2006 disputó su último Mundial en Alemania. La selección de Brasil se quedó en cuartos de final tras perder con Francia.

En el 2002 levantó la Copa del Mundo / Folha

Marcaba y atacaba con una calidad superlativa. Su versatilidad, condición física y lectura de juego lo convirtieron en un ídolo del fútbol brasileño y mundial. Nunca habrá otro como él. 

¡Felices 50, leyenda!

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