Carolina Arbeláez, representante del balompié colombiano en el mundo

Carolina Arbeláez es otra de las exponentes del fútbol colombiano fuera de su país. Una de esas persistentes jugadoras que, a pesar de no contar con una liga consolidada detrás de ella, logró pisar recientemente el terreno europeo.

A sus 25 años de edad, la nacida en Medellín realza sus metas alcanzadas hasta ahora y reflexiona lo que pudo haber sido que su país organizara la Copa Mundial Femenina en 2023, evento que finalmente albergará Australia junto a Nueva Zelanda.

“Pienso que hubiera sido brutal tener tantos turistas en el país, porque no solamente iba a ser un desarrollo futbolístico sino que también iba a ser un despliegue económico para el país, tanto de biodiversidad, de cultura, de darnos a conocer. Hubiera sido algo espectacular para vivirlo como una fiesta, que es la más importante del mundo. Yo estaba apoyando la idea de que se diera”, comenta la ficha del Deportivo La Coruña español.

Pero Carolina equilibra su deseo también con la realidad, y es por eso que lleva el tema a un análisis más profundo: “También siendo muy realistas creo que sin una liga estructurada y sin comenzar con pequeños cambios, no podríamos estar postulándonos a un certamen como ese. La verdad tenía muchos pensamientos; obviamente yo quería que se hiciera pero también sabía que teníamos que empezar, primero, por las cosas básicas”, argumenta.

Lo que cree se debe mejorar

Arbeláez, otrora pieza de Atlético Nacional, fue pedida como cedida por Atlético Huila en 2019 para reforzar su plantilla de cara a la Copa Libertadores: “Nosotros tenemos que mejorar nuestra infraestructura en la liga femenina para que las mujeres en Colombia vean esto como lo que es, una profesión. Nosotras, al igual que los hombres, hacemos un gran esfuerzo en todos los entrenamientos, y no solo en los entramientos sino en toda la disciplina en general”, expresa.

“Fue una noticia triste que no nos hayan escogido pero pienso que eso es porque nos debemos preparar más. Tal vez es un llamado de atención a todos los entes que rigen el deporte colombiano, no solo el fútbol, también los demás deportes, porque Colombia tiene un talento en bruto que deberíamos aprovechar de una mejor manera si en verdad se diera el total apoyo”, confiesa con firmeza.

“El deber de nosotras, las jugadoras colombianas, es enamorar al público dentro y fuera de la cancha. Lo demás es añadidura, pero ojalá se valorara más el fútbol en mi país. Colombia tiene un talento en bruto muy importante con las mujeres que tienen tanta técnica con el balón”, analiza la jugadora que también tuvo un paso por Envigado en 2017.

Una todoterreno del mediocampo

Amante también del fútbol sala, Carolina Arbeláez es una especie de motor en la mitad de la cancha, lugar del campo en donde hace de todo: “Me considero una jugadora técnica, con capacidad de poder recuperar el balón e ir también al ataque. Soy entregada al trabajo y muy aguerrida. El trabajo en algún momento va a superar todo ese talento que uno tiene. Yo siempre he sido muy agradecida con Dios por el talento que me dio de poder jugar fútbol, pero lo más importante es lo que uno haga para seguir cumpliendo sueños y metas. Me gusta ganar, sobre todo eso”, cuenta.

Representar a su país

La medellinense ha representado a Colombia en el Mundial sub-17 Azerbaiyán 2012, en el Mundial de mayores Canadá 2015 y en los Juegos Olímpicos de Río 2016, algo que para ella es lo más importante de su carrera: “Es una sensación y un sentimiento inefable que no lo puedo explicar con simples palabras. Escuchar el himno de tu país hace que se te erice la piel. Lo logré con pura constancia y dedicación. Fui convocada desde el año 2012 a la sub-17 y las primeras veces nunca se olvidan”, dice con emoción Carolina Arbeláez.

El fútbol en España

“Es un fútbol demasiado nuevo pero bonito para mí. La forma de trabajar es lo que más cambia entre Latinoamérica y el fútbol español. Allá tienen un fútbol más técnico. En Colombia tenemos una técnica muy exquisita a la hora de tocar el balón; España va por ese mismo rumbo pero sus entrenamientos son muchos más preparados. Lo que quiero decir es que son mucho más enfocados para deportistas atletas, antes que futbolistas”, explica.

“Yo tuve una bonita experiencia de estar en EEUU en el año 2015, después de jugar el Mundial de Canadá, y recuerdo que era un fútbol muy físico, muy vertical pero no daban tantos toques a la pelota. Los entrenadores pedían que el central le mandara el balonazo a la delantera y prácticamente no había circulación por el mediocampo, y una de las cosas más bonitas para mí es estar en constante contacto con la pelota. Por eso llegar a España ha sido muy importante para mí en mi vida deportiva y personal”, sostiene.

“En Colombia la liga dura dos o tres meses y ya. Siempre hemos hecho un fútbol muy amateur, de amar lo que hacemos hasta cumplir nuestras metas, por eso fue uno de los mejores momentos para salir del país”, cierra Carolina Arbeláez quien tiene contrato con el “Depor” hasta finales de este año.

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