Jugando a descifrar a José Peseiro

Uno de los ejercicios más interesantes para un analista deportivo, es el de intentar meterse en la piel de un entrenador, y descifrar, con base en sus conocimientos, el discurso del estratega, sus acciones y pensamientos exteriorizados, cómo armará una convocatoria de un equipo que se apresta a jugar un partido importante.

En el fútbol la tarea se hace reiterativa, pero siempre es interesante. Cuando llegan las eliminatorias suramericanas, comienza la especulación y el juego de querer armar el equipo, que, en el caso del fanático, estará pasado siempre por el tamiz del gusto propio.

Sin embargo, sólo el entrenador puede decidir. Ese peso le corresponde al técnico. Y la carga se hace más complicada de llevar, cuando es una selección nacional. El trabajo del seleccionador es, precisamente, ese. Elegir. Y debe hacerlo bien.

Hay entrenadores más fáciles de predecir que otros. Y para intentar leer a José Peseiro, el actual seleccionador venezolano, habrá que ceñirse a su discurso de los últimos meses.

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Peseiro más ofensivo

Su pregón era ir más al ataque. «Rafa Dudamel, dio balance. La Vinotinto es un equipo que defiende muy bien. Pero a mí me gustaría tener más volumen ofensivo. Quisiera que mi selección sea más ofensiva, más agresiva, que recupere más arriba, que tenga más volumen de ataque», dijo en junio.

Por lo tanto, vale la pena intentar estructurar una convocatoria de 23, basándose en esta premisa, y en los rasgos que ha ido dejando sobre lo que conservará de Dudamel, y sobre lo que buscará en el futuro.

Lo lógico entonces, es que la lista de 23 que veremos en dos o tres semanas, tenga un formato de dos arqueros, ocho o nueve defensores, nueve o 10 volantes, tres o cuatro delanteros. Por lo tanto, vale la pena ir sector por sector, para intentar, en un ejercicio de absoluta imaginación, descifrar a Peseiro.

El arco

En la portería hay una fija, y luego, dependerá de una decisión de cantidades. Wuilker Faríñez es un número puesto. No hace falta explicar por qué. En el llamado de buena intención de 40 jugadores está Rafa Romo, quien viene siendo el segundo del caraqueño, y está jugando en Europa.

Y justo detrás, Alain Baroja, execrado por Dudamel, y vuelto a considerar por Peseiro después de ser fundamental en el título del Caracas hace casi un año, y de emigrar al campeón de Ecuador, Delfín, donde fue titular hasta hace un par de semanas.

Faríñez y Romo serían los elegidos si son dos, pero, ojo con Baroja para colarse. Y si llevan tres arqueros, este sería el trío a considerar.

Los zagueros

Yordan Osorio, John Chancellor, Wuilker Ángel y Mikel Villanueva repiten de la era Dudamel, y no parece lógico modificar el sector más sólido de la etapa del yaracuyano en la selección. La decisión entre los defensores pasa por los costados.

Si Roberto Rosales va cómo lateral derecho, Luis Mago y Miguel Navarro, quién es titular fijo del Chicago Fire de la MLS, pueden hacerse con un lugar. El acompañante de Rosales en la derecha saldría de la decisión entre Ronald Hernández y Alexander González.

Pero, sí Rosales es considerado para cubrir el lateral izquierdo, entonces, Navarro sería el sacrificado para darle acceso a González en el llamado. Peseiro, en su momento, dijo en la entrevista que dio a Conexión Goleadora, que le gustaría jugar con Rosales en la derecha, en su perfil natural. Veremos qué tan factible es esto.

Los volantes

Yangel Herrera, Tomás Rincón, Yeferson Soteldo, Darwin Machís, Rómulo Otero y John Murillo parecieran tener sus lugares asegurados. Después, Jeferson Savarino, que puede hacer de diez y jugar por la banda, también tiene su lugar acreditado.

Junior Moreno fue una fija en el ciclo de Dudamel, le dio estabilidad a la mitad de la cancha, y para un partido como el de Barranquilla, abriendo el premundial, no debería pasar desapercibido. Ahora, con dos puestos pendientes en esta zona, y pudiendo jugar con lo que dejen los delanteros, habría que considerar tres casos puntuales.

José «El Brujo» Martínez contó hace un mes, que tenía conversaciones cada dos semanas con Peseiro. «Me pregunta cómo estoy, cómo me he sentido físicamente, está muy pendiente de cómo vengo jugando», dijo el zuliano. El volante de marca del Philadelphia Union es una pieza interesante, sobre todo para el primer partido en Barranquilla, por su pierna fuerte, pero también porque ofrece una salida limpia y creativa. Debe entrar en el llamado.

El último lugar debía debatirse entre Eduard Bello o Juanpi Añor, pero, entre la lesión del jugador del fútbol chileno, y la poca continuidad del caraqueño en un Málaga con una enorme crisis económica, y que además le está buscando salida, puede colarse la idea de usar este puesto para Alex González (por su despliegue defensivo y ofensivo), o para un delantero más.

Los arietes

Salomón Rondón debería entrar sin ningún problema, siempre y cuando los chinos levanten las restricciones para viajes que tendrían los habitantes del gigante asiático; y Fernando Aristeguita vive un momento extraordinario en Mazatlán, por lo que entre el ariete del Dalián Yifang y «El Vikingo» (cómo le llaman en México) debería salir el nueve del equipo.

Detrás están Sergio Córdova y Eric Ramírez. El último, se ganó a fuerza de golazos en Eslovaquia su convocatoria, pero, la experiencia y el porte físico de Córdova, le ayudan en este careo.

Sin embargo, y considerando que todavía hay un puesto sin resolver entre los mediocampistas, puede que los dos ingresen en el llamado, con una opción más ofensiva.

La lista de buena fe de José Peseiro, comenzó a mostrar su identidad. Quiere ir poco a poco, revolucionando a un equipo que parece tener piezas apetecibles para una apuesta descabellada. «Yo no vine a Venezuela por dinero. Plata hice en el Sporting, en otro trabajo. Aquí vengo a ir a un Mundial. Y quiero hacerlo con mi idea», dijo el portugués en junio. Descifrar lo que hay en su cabeza, sin embargo, es un ejercicio agotador. En poco tiempo, quedará revelada su identidad ante todos, y será más fácil intentar pensar cómo él.

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