Futbolista Michell García pide ayuda para poder volver a Colombia

La pandemia provocada por el COVID-19 ha traído consecuencias para todos. También es el caso de la futbolista colombiana Michell García, quien tras iniciar con buen pie el año 2020, todo se le volteó de repente.

García consiguió la oportunidad de arribar al club mexicano Toros de Querétaro a principios de año; todo iba bien. “Llegué un lunes y ya el martes mismo estaba entrenando. Apenas el jueves jugué mi primer partido; entré en el segundo tiempo y afortunadamente me gané la titularidad”, cuenta. “Mi vuelo de regreso estaba estipulado para el 17 de junio y en ese momento estábamos en marzo, y claro, todo cambió de repente”. La joven llegó a disputar siete partidos y marcó dos goles.

“Yo trabajaba en una cafetería de la capitana del equipo, que ha sido una persona que me ha ayudado muchísimo, y con eso yo podía suplir mis gastos”, comenta. Entre varias compañeras se pusieron de acuerdo para que se quedara algunas semanas en una casa y luego en otra: “He tenido muchos ángeles; he estado muy agradecida”.

La situación de Michell García es compleja, pues la lejanía de su tierra y la ausencia de compañía de sus seres queridos hace todo más complejo. “Mi situación no es la peor pero tampoco es la mejor. Estoy bien acá por la ayuda de las personas porque Dios ha puesto voluntad en sus corazones, y también de Colombia me han enviado muchos giros”.

Su petición a las autoridades colombianas

En medio del estrés, Michell García investigó acerca de los vuelos humanitarios que habilitan los países para repatriar a los suyos. “Llené los formularios y me inscribí. A los días obtuve una respuesta pero no sé si me respondieron desde México o desde Colombia. Me costó mucho porque había mandado bastantes correos”, expresa.

Pero con el pasar de los días, y después de indagar, se llevó una decepción. “Yo pensaba que humanitario era gratis pero no lo es, en realidad es que se permite regresar aun cuando no es permitido. Por eso empecé a escribirle a personas que estaban hablando de este tema y les pregunté; luego me dijeron que un pasaje de esos puede costar 14 o 10 millones de pesos y obvio yo no puedo; a duras penas estoy viviendo”, Michell dice.

Para suerte de la joven, la realidad es que tendría que pagar alrededor de 400 dólares, lo que equivale a un millón cuatrocientos mil pesos aproximadamente. Pero aun así, ese monto es difícil que lo pueda cubrir. “Yo sé que somos muchos y tal vez uno no logra dimensionar la situación, pero las personas que en este momento estamos fuera del país somos vulnerables. Tampoco estamos pidiendo que nos regalen pero que al menos sean conscientes. Si las personas estamos pidiendo ayuda es porque no podemos”, admite la defensora.

García cierra la conversación con un mensaje claro. “No es fácil estar en otro país y sola. Solo ves a tus seres por una pantalla y en medio de la incertidumbre de no saber si uno de nosotros se pueda contagiar. Yo me quedo con la opción de poder viajar a Colombia en vez de quedarme aquí”.

Michell García espera retomar una nueva normalidad con la experiencia de haber sido auxiliar de cocina y repartir almuerzos fuera de su país, mientras su objetivo era otro.

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