Luis Fariñez: “Wuilker como hijo es un ser espectacular”

Ver el nacimiento y la veloz evolución de un talento no es algo que se dé habitualmente. Para llegar lejos hacen falta varios factores como las mismas condiciones, la disciplina y el apoyo, entre otros.

“Para mí ser padre es algo muy grande, una bendición. Disfrutar de mis hijos y pasar tiempo con ellos es un gran orgullo”. Son las palabras del señor Luis Fariñez, un apellido que da la pista precisa del personaje.

Wuilker, el arquero titular de la Vinotinto, nació en la parroquia Sucre de Caracas, donde creció y forjó el nombre que hoy tiene, con 22 años es el es el mayor de sus hermanos. Wilkarys de 16 años, Ricardo Andrés de 12 y Camila de ocho.

Detrás de él, o mejor dicho, a su lado, siempre ha estado Luis impulsándolo en cada pequeño paso. Hoy, en el Día del Padre, así recuerda sus inicios: “Yo como portero jugué por mucho tiempo y Wuilker me veía y le gustaba. Como se dice, nació con un balón bajo el brazo. Varios amigos me decían que yo era bueno y de hecho estuve cerca de debutar como profesional con Estudiantes de Mérida”. cuenta su mentor y guía.

“Wuilker jugaba de 5, de central y de delantero. Lo hacía bien, pero yo me fui percatando de que en el arco tenía unas condiciones naturales increíbles, entonces por ahí lo fui guiando y gracias a Dios no me equivoqué. Él jugaba mucho en las famosas caimaneras en el barrio Nuevo Horizonte de Gramovén”, dice.

Llegar al Caracas FC, un paso fundamental

No hay dudas de que el paso trascendental en su niñez tuvo que ver con la llegada al Caracas FC, y una vez más su padre fue el responsable de ello. Allí se desarrolló y obtuvo mucho de lo que necesitaba para crecer. “Cuando tenía 11 años yo decido sacarlo de la escuela de Talentos Franco Rizzi y el Santo Tomás de Villanueva, con la idea de darle una mejor formación, mejor proyección y mejor entrenamiento, y lo llevo al Caracas FC. Allí empieza a formar parte de la sub-14 y es cuando inicia todo”, relata el señor Luis.

La Vinotinto y el sueño cumplido de Wuilker

“El día que me dijo que iba a jugar con la selección fue una emoción tremenda, recuerdo que yo estaba con los nervios de punta. Siempre confié en que le iba a ir bien porque él se entrega por completo. Wuilker estaba muy tranquilo, la verdad es que tiene una frialdad impresionante. La alegría de ver a tu hijo en la selección nacional, defendiendo los colores de tu país, es un sueño cumplido. Además, verlo a tan corta edad enfrentándose a todos esos monstruos del fútbol mundial es algo que hay que vivirlo para saber qué es lo que se siente en realidad”, comenta emocionado.

Wuilker y su padre

Wuilker como persona

El señor Fariñez confiesa que Wuilker es muy tranquilo y que incluso pudiera pasar todo un día jugando Playstation: “Como hijo es un ser espectacular, una persona muy tranquila y muy querida. Tiene mucho calor humano y mucha personalidad. Es familiar, da la vida por su familia. Yo como padre me siento súper orgulloso de que mi hijo sea de esa forma. Es un chamo totalmente respetuoso y muy humilde. No tengo palabras para describirlo”.

“Él es muy hogareño, pero claro, como cualquier joven le gusta salir. Es muy concentrado y tranquilo. No es un hombre de fiesta ni de rumbear. Él es feliz en su casa jugando ‘play’ y estando en la computadora. Ahí puede pasar todo el día y la madrugada tranquilo”, expresa.

Un hecho curioso, que el padre de Wuilker recuerda, ocurrió cuando apenas tenía ocho años y dejó el arco un tanto desprotegido.

“Una vez lo llevé a un juego y le hicieron un gol casi desde la media cancha, porque estaba adelantado, y él siguió jugando normal. Luego intentaron hacerle otro y ese niño voló y la sacó. Parecía un pájaro (dice entre risas). Me dejó con la boca abierta”.

Su traspaso al Lens y el agradecimiento a Colombia

Hace apenas dos semanas finalmente Wuilker obtuvo lo que tanto esperaba: Llegar a Europa. Desde hace aproximadamente dos años el criollo estuvo sonando para ir al viejo continente y, justo en medio de la pandemia del COVID-19, se dio el pacto con el Lens de Francia.

“No se venía manejando, fue algo de sorpresa. El Lens siempre estuvo interesado, pero ahorita no estábamos a la espera de eso. Gracias a Dios se dio y tomamos esa propuesta que es muy interesante, sobre todo para el futuro de él”, relata.

“Wuilker está bien contento porque quería dar el paso para mostrarse en Europa. Es una bella oportunidad. En el fútbol todos quieren llegar a lo más alto y Europa lo es. Francia es un buen trampolín para que pueda llegar lo más lejos que se pueda”, cuenta el señor Luis sobre el fichaje de Wuilker, quien transmitió palabras de agradecimiento de su hijo al fútbol colombiano y su gente. “Ha estado muy agradecido y contento en Colombia, hay que decirlo. Él allí ha sido tratado muy bien, es un ídolo en Bogotá y prácticamente en toda Colombia.

La carrera de Wuilker apenas comienza y justo ahora es cuando empieza a trascender para ir en búsqueda de su consolidación en Europa. El portero de la selección puede estar tranquilo porque en cada paso seguirá estando el apoyo del orgulloso Luis.

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