Ferland Mendy sobre una lesión que sufrió: “Me hablaron de amputación”

Actualmente, los aficionados del fútbol ven a Ferland Mendy como un jugador titular del Real Madrid. Es un elemento vital de la defensa de uno de los clubes más importantes del mundo y ser una pieza fundamental de una leyenda como Zinedine Zidane. Sin embargo, es la imagen que nadie se imaginó durante su adolescencia.

Específicamente cuando Mendy estaba con la categoría sub-11 del Paris Saint-Germain (PSG). Durante ese momento, ya lucía como una potencial promesa de Francia y, aunque daba sus primeros pasos como futbolista, tenía condiciones sobre el promedio de los jugadores de su edad. Sin embargo, una lesión amenazó todo tipo de proyecciones.

Al lateral le diagnosticaron artritis en la cadera, lo que cortó muchas carreras a deportistas, sin importar la disciplina. Ni siquiera tratamientos o rehabilitaciones servían para contener ese problema, por lo que una operación era el único camino por tomar.

“Es una gran historia. Pasé por un momento difícil, pero salí bien”, confesó Mendy durante una rueda de prensa. “Pasé siete años en el PSG, empecé con el sub-11 y me lesioné antes de ingresar en la academia. Tuve una infección, así que me operé. Estuve mucho tiempo en el hospital. Allí estuve enyesado dos o tres meses”.

El fútbol dejó de ser una actividad para Mendy y no por poco tiempo. El balón solo lo veía y correr por las canchas solo fue una imagen que deambuló por su mente. Estar dentro de una habitación del hospital, con un televisor enfrente y ligeros paseos por los pasillos, fue la rutina del galo por mucho tiempo.

“Allí estuve enyesado dos o tres meses. Cuando me operaron, el médico vino a verme y me dijo que el fútbol había terminado para mí. Llegó incluso a hablar de una amputación”, recordó Mendy. “Tuve que estar en una silla de ruedas bastante tiempo, más tarde con muletas y luego tuve que aprender a caminar de nuevo».

Misión imposible

Mientras en la mente de los médicos estaba que Ferland Mendy tuviera una vida normal, el lateral del Real Madrid intentaba acelerar su regreso a las canchas. Cuando le pidieron que tratara estar el mayor tiempo posible erguido, buscó caminar. Cuando le pidieron desplazarse a poca velocidad, intentó correr.

Y todo sin confesar nada, porque decirles a los especialistas que su deseo era jugar fútbol, sería frustrar todos sus planes. Una misión imposible que estaba seguro de que iba a cumplir a cabalidad.

Mendy fue traspasado al Lyon y fue figura- Foto AFP

«Me llevaron de un lado a otro, pero pensé que podría volver a caminar de inmediato. Lo intenté, me bajé de la silla y me caí enseguida. No me quedaba energía en las piernas porque no había caminado y mis piernas no se habían movido en mucho tiempo», continuó su recuerdo. «Pese a ello, siempre pensé que el fútbol no había terminado para mí. Les dije a todos que iba a volver”.

A medida que avanzó, se recuperó y volvió a la cancha, su batalla continuó. Los efectos de la artritis todavía afectaron a Mendy que, se sobrepuso a todo tipo de escollo que tenía enfrente y evitaban su objetivo: jugar fútbol profesional. Y no solo lo consiguió, sino que se estrenó en la Ligue 1, superó al resto que jugó en su posición y despertó el interés de los mejores clubes del mundo.

“La mayoría de la gente pensaba que era imposible, pero aprendí a caminar de nuevo. Hasta jugué con dolor en la cadera durante aproximadamente un año y medio. Fui nombrado el mejor lateral izquierdo dos años seguidos. Así que sinceramente me ha ido bien», comentó entre risas.

Real Madrid, el final feliz de Mendy

Durante el mercado de fichajes de 2019, el Real Madrid anunció la contratación de Ferland Mendy. El mismo jugador que dudaron de su habilidad para volver a caminar y más todavía jugar fútbol, posó en el Santiago Bernabéu con la camiseta del cuadro merengue.

Real Madrid pagó 45 millones de euros por Mendy. Foto AFP

Llegó a una de las instituciones más importantes del deporte. Convivió con otras estrellas y bajo las órdenes de Zinedine Zidane, su ídolo de la infancia y principal valedor para su contratación. «Es una leyenda y, para ser honesto, es un honor ser entrenado por él. Cuando te paras frente a él desprende carisma. Es bueno verlo y también hemos hablado de la selección francesa. Me ha dado consejos y me gusta darlo todo en cada partido», dijo.

Le costó aclimatarse, pero lo consiguió. Después de todo, cualquier reto deportivo que tendrá durante el resto de su carrera no será igual al que vivió como niño y superó con creces.

«Cuando llegué sabía cómo sería y que había grandes jugadores. Al principio eres tímido y luego empiezas a conocer a la gente y aprendes cómo funciona el grupo. Ahora estoy jugando más, pero sólo pienso en aprovechar los partidos que me dan. No diría que soy indiscutible. Además, es una locura y un hito pasar de casi dejar el fútbol a jugar en el Real Madrid», cerró.

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