Pandemia mandó al ostracismo al fútbol femenino

¿Cuándo regresa la Liga de Campeones? Es la pregunta que más se escucha en los debates sobre fútbol en la actualidad. “¿Quién ganará el Balón de Oro con la gran cantidad de partidos suspendidos?”, es otra de las más populares. Pero, ¿quién pregunta por el fútbol femenino? Muy pocos, para no decir nadie.

La pandemia provocada por el coronavirus COVID-19 sacó del espectro a la disciplina para mujeres. Sus torneos, como el resto del mundo deportivo, está suspendido. Sin embargo, vieron como la Eurocopa fue desplazada sin chistar para darle espacio a su homóloga masculina y las jugadoras quedaron en el aire.

Ya sea por el poco impacto económico, la fragilidad de su infraestructura o que luchan contra la popularidad estratosférica del futbol masculino. Sin importar el motivo, nadie se debate qué sucederá con las futbolistas y sus competencias.

«Sobre los chicos se habla de ello, ¿por qué? Porque es la fecha del regreso lo que interesa a todo el mundo. Y sabemos también son cargas bastante pesadas para los clubes», afirmó a la AFP Noël Le Graët, el presidente de la Federación Francesa de Fútbol.

Tampoco era necesaria una crisis sanitaria mundial para constatar la distancia abismal que separa a ambos mundos. No solo a nivel mediático o económico. Lo que expuso la pandemia, es el poco interés que hay de las organizaciones para ayudar al extremo femenino, ni siquiera después de que el Mundial de Francia en 2019 supusiera un punto de inflexión.

A la UEFA no le tembló el pulso en sacrificar la Eurocopa Femenina para que hubiera espacio para los hombres. Sin consultar, ni escuchar. «Soy demasiado vieja para un aplazamiento a 2022», ironizó Jessica Fishlock, internacional galesa de 33 años, en Twitter.

Bolsillo del futbol femenino, más golpeado todavía

La economía del futbol femenina ya era débil antes que el coronavirus apareciera como un tsunami. Por eso las jugadoras lucharon incansablemente por sus derechos. En Francia, donde la liga es considerada elite, la situación no es muy diferente.

Con uno de los campeonatos de mayor nivel, en un momento crucial para los dos grandes, el Lyon y el PSG. Los dos primeros se iban a enfrentar en un choque decisivo por el título, antes de disputar los cuartos en la Champions femenina.

«Cuando divides entre dos el salario de Mbappé, él sigue montando en Ferrari. Cuando lo haces con un jugador de N2 (4ª división masculina) o para una jugadora, eso hace mucho más daño», comenta el presidente del modesto Fleury, Pascal Bovis.

Pareciera que los patrocinantes leales del fútbol femenino son el único bálsamo que se le viene a las competencias. Otros auspiciantes perdieron interés o retrocedieron por la crisis económica que traerá la pandemia. Mientras tanto, el balompié para mujeres tiene enfrente una nueva amenaza.

Los clubes que cuenten con una sección profesional de mujeres y de hombres «cortarán automáticamente por el presupuesto del fútbol femenino», finalizó Bovis.

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