El perspicaz Rafa Arace, un futbolista que cumple sus sueños

Una victoria en Mérida, ante Estudiantes, el 18 de agosto de 2019, hizo que el autobús de Aragua FC mantuviera un ambiente de júbilo durante las 10 horas del viaje de regreso. Los jugadores no sintieron largo el camino, esta vez no les hizo falta la señal en sus teléfonos, habían ganado. Pero, durante esos 550,4 km que separan a la Ciudad de los Caballeros de Maracay, el representante y el padre del volante Rafael Arace estuvieron buscando la manera de comunicarse con él. Era urgente, había conseguido una victoria personal aún mayor.

En cuatro juegos disputados del Torneo Clausura 2019 del FutVE, el equipo de Enrique “Kike” García había tenido un excelente arranque y a Arace, específicamente, le había ido de maravilla tras haberle marcado en la fecha anterior al Caracas FC y contar con par de asistencias. Además, en Apertura había logrado brillar de tal manera que, en la mañana de el 19 de agosto, mientras Rafa aún estaba sin señal, entre dormido y despierto en aquel autobús aurirrojo; sin saberlo ya tenía el pasaje para partir al día siguiente a Chile. Su representante había conseguido pactar con el Unión Española.

“Cuando llegamos a Maracay y veo el teléfono tenía como ocho emails, 50 mensajes de WhatsApp y un montón de llamadas perdidas. Mi papá y mi representante me decían que se había concretado lo del exterior. Yo no tenía idea de nada, fue una sorpresa total”, recordó el jugador de 25 años, en una entrevista vía live de Instagram para Triángulo Deportivo.

Decisiones acertadas

Rafael Arace, en enero de ese mismo año, tomó la decisión de partir del Caracas FC al Aragua. Dos años antes había llegado al equipo de la capital venezolana, de la mano de su entrenador Noel “Chita” Sanvicente. Hasta entonces, ese había sido el mayor salto de su carrera, luego de haber pertenecido, desde niño, a Deportivo Petare, en ese entonces Petare FC.

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Sin embargo, el último semestre con el Caracas no había sido ideal para él, aunque jugó en cada uno de los partidos de Clausura 2018, en ninguno fue titular. Rafa quería ver todos los minutos posibles, sabía que solo así podría captar la atención de algún equipo en el exterior. Tras terminar ese torneo, llegó la llamada de un viejo amigo, Kike García.

“Fue una decisión que tuve que pensar muy bien. La realidad era que quería buscar minutos, aunque me sentía fenomenal en el equipo más grande de Venezuela. Pero Kike me presentó la oportunidad que necesitaba. Me explicó en qué quería convertir al Aragua y sentí que yo tenía cabida en el equipo y que tendría un protagonismo importante. Por eso acepté, aunque no fue fácil convencer al Caracas que me diera de préstamo a un equipo venezolano, ellos no acostumbran a eso”, reveló Rafa, quien llegó cedido al Aragua con un asterisco en su contrato.

“Solo había una cláusula de recisión en mi contrato con el Aragua. Ella me permitía irme del equipo en medio del semestre si me salía una oferta en el exterior. Yo iba con esa intención. El plan era tener un muy buen primer semestre para conseguir algo en el extranjero. Por eso podía dejar el equipo sin mucho protocolo”, contó el caraqueño.

Sin duda, jugar con el Aragua fue la decisión más acertada de su carrera hasta ahora, porque así logró lo que quería: el contrato en el exterior. Su sueño, por el que había dejado todo en un pasado. Tras concretarse el pacto con Unión Española, todo era felicidad. Pero, antes de partir a Santiago de Chile debía pasar por un momento incómodo.

Hablar con Kike, para él, no era fácil.

“Yo me enteré de la noticia a las 10 de la mañana, minutos antes de bajarme del autobús, en seguida le asomé algo a Kike, pero quedamos en hablar después. Me fui directo a mi casa a hacer maletas y al mediodía, justo antes de irme de Maracay le pedí reunirnos en una panadería. En ese momento le conté todo”, precisó.

Arace no la tenía fácil. Kike había sido su entrenador en Petare FC, en Apertura 2016, y luego se lo había llevado al Aragua a erguirlo como pieza fundamental del equipo. Como técnico contaba con él, era parte del proyecto de ese torneo. Pero la amistad reinó.

“Kike me dijo: ‘Pero por Dios cómo tú vas a creer que yo me voy a molestar por eso, quédate tranquilo, es tu momento’. Ese instante fue muy especial para mí, hasta lloré. Nosotros tenemos una muy buena relación, más allá de entrenador lo considero mi amigo”, contó.

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Al exterior sin proceso de Selección

Pocos futbolistas venezolanos tiene la fortuna de conseguir un contrato en el extranjero sin haber pasado por ninguna etapa de la Selección Vinotinto. Rafael Arace es uno de ellos.

Tras decisiones acertadas, mucho trabajo y esfuerzo, Rafa, en la actualidad, tiene casi un año formando parte de la plantilla del Unión Española en Chile, uno de los clubes con mas historia en el país sudamericano. “Sé que llegar aquí no fue lo más difícil, la terea mayor es mantenerme”, dice Arace, consiente de sus objetivos. Además, recalca que la próxima meta a cumplir es la Selección.

“Recuerdo que hablé con mi representante antes de que me llegara esta oportunidad de venirme al exterior. Él me decía que era un tema complicado conseguir un contrato fuera de Venezuela cuando no había tenido un proceso de Selección. Pero ahora que lo logramos, aunque sé que en mi posición se hace complicado porque hay muy buenos jugadores, la Vinotinto es la meta que tengo a corto plazo. Es algo que está cerca, sé que lo voy a lograr”, insistió.

Cuarentena con apendicitis incluida

Arace aterrizó en Chile el 20 de agosto de 2019 y cuatro días después ya había debutado con el Unión Española. Se adaptó muy rápido al cambio y el fútbol chileno también lo hizo suyo enseguida.

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Aunque todo se le había dado muy bien, la cuarentena sanitaria, por la pandemia del Covid-19, lo tiene inactivo. No hay fútbol en Chile y tampoco se sabe con certeza nada de su regreso. Sin embargo, Rafa no ha desmayado en medio del confinamiento, ni siquiera porque tuvo que ser operado de emergencia de apendicitis.

“En esta cuarentena he vivido de todo. Estar lejos de la familia no es fácil y más cuando estas encerrado. Y para ponerle más adrenalina me operaron de emergencia”, contó el atleta criollo, quien se recuperó rápido y perfectamente de la cirugía. “Un día antes me había comido una pizza y pensé que me dolía el estómago por mala digestión. Pero el dolor era cada vez peor y cuando le comenté al médico del equipo me dijo que me fuera a la clínica porque podía ser apendicitis. Efectivamente lo era”, reveló, mientras toma un sorbo de mate, la única costumbre chilena que admite haber adquirido.

Ya recuperado, Rafa espera con ansias volver a la cancha. Su entrenamiento físico no ha parado en estos meses, a excepción de las dos semanas posteriores a la operación del apéndice. Admite que extraña con demasía el balón y que espera que el fútbol chileno pueda regresar pronto.

“Me toca seguir demostrando, sé que no puedo conformarme con el año de contrato que tengo con el Unión. Voy por más. Sin desaprovechar las oportunidades”, sentenció.

Rafael Arace reveló muchas cosas más. ¡Disfruta de la entrevista completa a continuación!

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