Real Madrid pudo tener a Mbappé, pero prefirió a Bale

Ya había iniciado el mercado de fichajes de 2017 y, como es costumbre, el interés del Real Madrid por varios futbolistas del primer nivel llenaba las portadas de los medios deportivos. Paul Pogba, Robert Lewandowski y otros jugadores se mostraban como candidatos para ser los nuevos refuerzos, pero la realidad es que el Real Madrid había acordado incorporar a Kylian Mbappé.

Para ese momento, el conjunto merengue venía de ganar la Liga de Campeones, por lo que contaban con una plantilla estelar. Cristiano Ronaldo, Karim Benzema y Gareth Bale conformaron una delantera que daba muchos dividendos al alto mando de los blancos, por lo que solo buscaban piezas para complementar.

Mbappe lucía como el candidato perfecto dentro de los planes del Real Madrid. Su temporada con el Mónaco lo habían convertido como una estrella emergente y sumarlo era garantizar a una figura para el siguiente ciclo del club, cuando Ronaldo, Benzema y Bale sufrieran el declive normal que llega con la edad. El problema era que el atacante francés no compartía ese plan.

De esa forma se presentó el primer escollo entre una posible relación entre el Real Madrid y Mbappé. Todo indica que se trata de un matrimonio destinado a concretarse, sin embargo, ya pasó traba y, cuatro años después, parece encontrar otra.

Gareth Bale, el antagonista de la novela

La pretemporada de 2017 tenía los directivos del conjunto español con una calculadora en mano. Sacaban cuentas para tener la mayor precisión posible y encarar una operación multimillonaria para adquirir a Mbappé, quien venía de ser el jugador revelación de la pasada Liga de Campeones.

Los números solamente encajaban con una venta de Gareth Bale al Manchester United. Si los blancos dejaban salir al galés por una cantidad importante de dinero, iban a tener los recursos suficientes para cancelarle a Mónaco lo que deseaba y pagar el importante salario que iba a percibir el francés.

Bale no quiso irse del Real Madrid en 2017

Ambas negociaciones eran paralelas, pero una afectaba a la otra. Afortunadamente para el Real Madrid, el Manchester United estaba interesado en que las conversaciones llegaran a buen puerto, algo que no escondió el entrenador de los Diablos Rojos durante ese momento, José Mourinho. “Si no hablas, no puedo comprarte”, le comentó el luso a Bale durante un encuentro amistoso entre los dos clubes.

Aunque las negociaciones entre Manchester y Madrid avanzaban, Bale no dio el paso final. Además, el presidente del conjunto merengue, Florentino Pérez, tampoco veía con buenos ojos desprenderse de un extremo que lo ayudó a ganar copa de Europa.

«Si Bale estuviera en la puerta de salida, le esperaría al otro lado. Pero si juega es una señal de que sus planes son seguir en el Madrid», agregó Mourinho, quien en definitiva renunció a su deseo de adquirir al galés.

Cuando quedó claro que Bale se quedaba en el Real Madrid, se enfrió la llegada de Mbappé. No solo el conjunto dejó de recibir el dinero para afrontar la otra operación, sino que la delantera de los blancos se mantenía, lo que iba a reducirle tiempo de juego a un joven recién llegado.

Real Madrid tenía ventaja sobre el PSG

A pesar de todo la incertidumbre que se ventilaba en el Santiago Bernabéu, el Real Madrid siempre fue el principal destino de Mbappé. Eso provocó que los blancos tuvieran ventaja sobre el PSG que, pese a tener mayor musculo financiero, veían en un segundo plano como avanzaban las negociaciones.

Y hasta existió un acuerdo para que el galo jugara de blanco, según un reporte años después de Football Leak. «El Real Madrid llegó a un acuerdo con el Mónaco el 20 de julio para un traspaso de 180 millones de euros (incluyendo unas variables de 30 millones). La cantidad aumentó a 214 millones cuando ambos clubes se dan cuenta de que España impondría un impuesto de 34 millones de euros que el Mónaco se niega a pagar y el Real Madrid acordó hacerse cargo«, afirmaba la información.

Mbappe-París-Fichajes
Kylian Mbappé es uno de los temas por definir en París. Foto AFP

Lo tuvo fichado, pero el Madrid no quiso desprenderse de Bale. Con Benzema y Cristiano establecidos en ataque, Mbappé sintió que no iba a jugar tanto como deseaba y prefirió la seguridad que le daba el PSG.

De esa forma terminó por primera vez el sueño de los aficionados merengues de ver a Mbappé en el Santiago Bernabéu a tiempo completo. Para aquella ocasión, se trató de un tema más deportivo que de dinero, algo que luce completamente diferente en la actualidad.

La pandemia, pérdidas económicas, deudas por la renovación del estadio y la incertidumbre del regreso de aficionados a los recintos deportivos, se posicionan como el motivo de una nueva separación entre Mbappé y el Madrid. Ese matrimonio que parecía destinado a concretarse está cada vez más lejos de suceder, primero por Gareth Bale y ahora por el dinero.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba