Richard Páez: «En el fútbol venezolano se podía esperar hasta septiembre»

Todos los seres humanos tienen dos lados en su cerebro. Todos tienen, además, la capacidad de pensar, concienzudamente, las decisiones a tomar en un momento determinado. Los humanos también tienen la facultad de sentir. De que las hormonas, las vísceras, y esa misma parte racional del cerebro sea nublada por las emociones, por la zona más emotiva.

Las últimas semanas de Richard Páez al mando de Mineros de Guayana, en Venezuela, transcurrieron bajo un manto de estrés, natural de un país en crisis, y en medio de una pandemia de salud. Y en ese contexto, al hombre de fútbol le tocó sentarse a la mesa, y poner a debatir a la razón contra su pasión. De esa forma, llegó a la conclusión, que lo mejor era dejar el cargo cómo técnico del cuadro guayanés.

«Mis razones no fueron de resultados futbolísticos o problemas organizativos o contractuales. La pandemia nos sobrepasó», expuso el merideño al programa Global Sports de VDM Radio. «Y en el fútbol venezolano se ha presentado de forma inédita. Todos queremos que vuelva el fútbol. Y estábamos deseosos de volver a iniciar, pero esta enfermedad, se colocó como una situación difícil de superar. La pandemia alzó desde el 15 de junio, y afectó, en mi criterio, el inicio del torneo. Para mí, esto es apresurado», contó.

«Los equipos ya estaban queriendo comenzar sus preparaciones, y cumpliendo con protocolos de seguridad. Pero siendo médico de profesión y con experiencia, comprendo bien lo que sucede, y los equipos del fútbol venezolano deben entender que las posibilidades de que quienes participen de esto, pueden terminar contagiados. Mi razón es personal. El médico le ganó al DT profesional de fútbol», agregó.

Dura decisión

Páez pasó por varias etapas para decidirse. No fue sencillo. Lo llevó como pudo, hasta que finalmente, determinó que no podía seguir con Mineros. «Al principio yo estaba con la esperanza. Nos fuimos de cuarentena y comenzamos los trabajos específicos con los jugadores, les brindamos la mecánica de acompañamiento y ellos iban a comenzando a entrenarse poco a poco en la medida que nos acercábamos a la fecha», explicó el médico traumatólogo.

«Pero, al comenzar a alargarse la espera y cuando la curva, a partir del 15 de junio se volvió exponencial, comencé a dar mis primeras alertas. Esto se lo planteé a mis colegas técnicos, a miembros de la Federación Venezolana de Fútbol (FVF), a la presidencia de la Liga Futve que encabeza Akram Almatni, y les advertí que debíamos tener paciencia, y que había que tener cuidado. En el fútbol venezolano podíamos esperar hasta septiembre, que era la fecha cuando ya pareciera que la curva de contagios bajaría, y tener así menos probabilidad de contagios», contó.

«Pero hay premura, afán. Y la dirigencia tiene que tener la prudencia, porque esto genera responsabilidades y consecuencias. Y al poner agosto cómo fecha de inicio, los equipos ya están comenzando. Y al ver que esto iba a oficializarse, y al yo no estar de acuerdo, lo mejor era dejarlo, porque yo no iba a estar en los entrenamientos. Seguí mis convicciones, y no quería estar en un fútbol que así, termina desnaturalizado», agregó Páez.  

No le gusta el encierro

La idea de jugar el torneo circunscrito a los estados Yaracuy y Carabobo, no es del agrado de Páez. «Epidemiológicamente, es una locura llevar a 19 equipos a encerrarse en una localidad de cualquier lugar, así sea la que tenga menos contagiados», explicó tajante.

«Me parecía sensata la propuesta de la FVF, con dos grupos y empezando en septiembre. Pero llevarnos a todos a Valencia, dos meses, o dos meses y medio, era una extravagancia. Una locura. Si se hace así, por los problemas de movilización, puede explicar la situación. Pero lo que realmente complicó todo, es que, al crecer la cifra, esto ya no era lógico y no tenía sentido. Hay jugadores con positivos, otros que dieron falsos positivos, en fin. Es una cantidad de cosas, que te impiden pensar en fútbol», consideró.

«Los que inventaron esto, no entienden cómo es la competencia. Es complicado. A mí que me expliquen, cómo se iban a repartir las canchas para entrenar. O cómo se iba a hacer para contener a esos muchachos, que vienen de estar confinados tres meses, a meterles otro confinamiento de dos meses más, y sin cosas que hacer durante el día. Es muy complicado», apuntó.

«En las condiciones que tenemos en Venezuela, hacer las cosas así, es un drama. Y quién asume la responsabilidad, y las consecuencias. Aquí toca un acuerdo de todos: Federación, Liga y políticos», remató Páez.

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