Yinaris García, una entrenadora que rompió barreras para ir por sus sueños

Yinaris García es uno de esos casos, o mejor dicho, una de esas realidades que necesita el fútbol femenino en Latinoamérica.

Ella es una barranquillera que un día decidió lanzarse a la aventura de ser directora técnica profesional de fútbol. Con constancia y certeza, lo ha ido consiguiendo.

“Me invitaron una vez a la cancha del barrio, me fue muy bien y los equipos me siguieron llamando. Llegué a la selección de Soledad, que es un municipio pegadito a Barranquilla. Allí jugué varios años. Paralelamente entré a la universidad y formé parte de su equipo. Pero en el 2010, sufrí mi primera lesión de ligamentos cruzados en la rodilla izquierda y me alejé dos años de la competencia”, cuenta de manera muy apacible Yinaris, desde Alemania.

Como cualquier migrante con tiempo para planificar, la joven necesitaba una ruta. Pero previo a eso, aún le quedaba hacer el recorrido para llegar a esa decisión.

“Cuando intenté volver, aproximadamente en 2012, ya no era lo mismo y dejé el Fútbol 11. Entonces empecé en Fútbol 5 o 6 y allí hicimos un equipo con amigas de la ciudad. Pero, lamentablemente en 2014 volví a sufrir la misma lesión de ligamentos cruzados, ahora en la rodilla derecha. A partir de allí ya decidí dejar de jugar aunque seguí haciéndolo lesionada por un año más», recordó Yinaris.

«En ese punto las chicas me dijeron que las entrenara, que ellas creían en mí. Yo había sido la capitana del equipo al igual que en la universidad. Empecé a dirigir y 2015 tuvimos nuestro primer torneo, en ese salimos campeonas. Yo me la pasaba horas viendo videos y leyendo, investigando. Nos preparábamos como si fuéramos a jugar la final del Mundial. Fue muy curioso porque 16 equipos ingresaron al torneo y 15 de ellos eran dirigidos por hombres, yo era la única mujer”, relata con efusividad.

La confirmación de todo

Para Yinaris esa fue la mejor señal. “En ese momento todo el mundo me decía que eso era lo mío. Yo seguí con el equipo y, tras abandonar un poco el fútbol en 2016, por un emprendimiento, continué con ellas. Ya en 2017 me dije que quería formalizar todo, ser entrenadora oficialmente. Comencé a investigar en Colombia qué ruta podía seguir pero no había mucha información y empecé a ver opciones en el exterior como licencias Conmebol o UEFA. En Argentina pedían algunos prerrequisitos, luego también vi España, pero allá tenías que estar residiendo por al menos cinco años. Pero, encontré que en Alemania no habían esas barreras iniciales. Ahí decidí todo”.

La entrenadora, de 33 años de edad, aprendió alemán en tiempo récord y luego, ya en territorio germano, pasó todos los filtros del lenguaje para poder instalarse inicialmente allá.

Yinaris García / IG @yinaris19

“Para poder acceder a las licencias debes tener el aval de un club porque todos están afiliados a la Federación Alemana de Fútbol. Yo me empecé a mover hasta que conocí al director del TV Brechten. Él me dijo que ellos tienen un programa en el que no se podía formar ni entrenar sin el aval del club, pero que tenía un grupo de gente que quería dirigir y que podíamos hacer acompañamiento para ir aprendiendo, que cuando el club abriera las convocatorias miraba a quién se lo daba. Entonces en septiembre de 2018 el club me lo dio. Ese fue el primer paso para obtener la Licencia C y poder tener de alguna manera la forma de realizar un proceso como entrenadora”, continúa contando.

Recientemente, Yinaris recibió la que hasta ahora ha sido su mejor noticia: ser nombrada como entrenadora del segundo equipo femenino del TV Brechten. “El director del club y el coordinador de la parte femenina me llaman y me dicen que les ha parecido muy interesante mi hoja de vida y que lo que habían visto en mis entrenamientos era suficiente, que para ellos yo era la persona correcta”, precisó.

Para ese entonces, la colombiana estaba en un período de prueba, pero ese lapso ni siquiera se cumplió porque lo que mostró convenció al club antes de tiempo.

De esta manera, los trabajos en su nuevo puesto comenzarán paulatinamente conforme se establezcan los protocoles de bioseguridad por la pandemia del Covid-19.

Su sueño, Colombia

Para muchos puede resultar evidente, pero para ella, que apenas comienza este camino en Europa, no tiene otra cosa en su mente que entrenar en su país.

“Soy totalmente una amante de mi país. Siempre he querido volver y poder aportar toda mi experiencia en pro del desarrollo del fútbol femenino en Colombia. Si me preguntas cuál es mi sueño más grande en este momento, es ese. Colombia necesita de gente que crea en el fútbol femenino, encontrar gente que de verdad esté dispuesta a capacitarse para potencializar todo ese talento que tenemos. Si yo puedo poner un granito de arena para mí sería increíble”, expresa la también hincha del Junior.

Nacida en 1986, esta escorpiana es amante de la posesión del balón y del buen trato a la pelota. Mientras, sigue estudiando paralelamente una especialización en tácticas en la Barça Innovation Hub y, como era de esperarse según estas referencias, continúa admirando y siguiendo a Pep Guardiola y “toda esa estructura de la escuela de Johan Cruyff”.

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