Zidane: una mente de despedidas prematuras

La mente de Zinedine Zidane le permitió ser una leyenda en la cancha y los banquillos. Alcanzó gloria como futbolista, pero la replicó como técnico. Pero su brillantez está acompañada de inestabilidad, algo que conocen a la perfección dentro del Real Madrid, club en el que labró gran parte de su carrera.

Zidane comunicó al Madrid que no iba a continuar como su director técnico. Se trató de la tercera despedida del francés del equipo merengue y, sin importar contratos o la imagen de una dimisión, volvió a marcharse sin mayores explicaciones o argumentaciones de su decisión.

Porque el técnico tenía varias semanas esquivando las preguntas sobre su futuro como entrenador. Continuamente respondió que tenía contrato, sin embargo, ese pacto poco importó en el pasado y tampoco pesó en el presente. Si alguien vinculado al Madrid se sorprendió con el adiós de Zidane, es porque no lo conoció suficiente.

“Se lo voy a poner muy fácil al club”, fue su única pista. Una declaración repleta de interpretaciones que ahora están llenas de sentido. Como sucedió en 2006 y en 2018, cuando también se despidió cuando nadie lo esperaba.

La primera fuga llegó el 17 de mayo de 2006. Para aquella ocasión, un Zidane activo y eficiente centrocampista, comunicó al mundo que se iba a retirar de las canchas. Que el Mundial de ese año iba a ser lo último como futbolista y, a pesar de que le restaba un año de contrato con una importante suma de dinero, deseaba finalizar de inmediato su ciclo. Poco importaron los gritos, deseos de los aficionados merengues y demás, el galo dijo adiós por primera vez al Real Madrid.

“Igual, como me he ido en 2006, y me he ido de entrenador, piensas que yo lo dejo porque me quito la responsabilidad de estas cosas, o lo dejo porque se complican las cosas. No, nunca. Nada, nada. Lo único es que lo que hago lo hago a tope, a fondo. Y luego llega el momento de cambiar”, explicó Zidane durante una entrevista “Pero no solo para mí: para todos. Para el bien también de los jugadores, del club, de las personas. No lo dejo porque es fácil decir ‘me quito, me giro y no quiero mirar eso’. Los momentos son así. Hay momentos en que tienes que estar y momentos en que tienes que cambiar. Pero para el bien de todos, no solo el mío”.

2018, el adiós que más dolió de Zinedine Zidane

La mañana del 31 de mayo de 2018 los aficionados del Real Madrid no tenían motivo alguno para preocuparse. Sí, claro que los rumores de una posible salida de Cristiano Ronaldo inquietaban, sin embargo, el enfoque estaba sobre lo obtenido. Días antes, el equipo merengue celebraba su tercera Champions League consecutiva, quizás uno de los récords imposibles de romper dentro del deporte.

Pero al mediodía llegó un balde de agua fría. Zidane anunció con Florentino Pérez a su lado que iba a renunciar al cargo de director técnico, porque no se veía en condiciones para continuar con las exigencias del club y necesitaba un cambio. Los mismos argumentos que expuso en 2006 como futbolista, los repitió como técnico. Sin embargo, ahora nadie lo esperaba y eso lo hizo más doloroso.

De nuevo, poco importó que tuviera un contrato en vigor. Mucho menos que iba a dejar de percibir una importante suma de dinero, porque el desgaste era mayúsculo y un divorcio necesario.

https://www.youtube.com/watch?v=pWukR5Pk6hA

Seguramente por eso, el comunicado del Real Madrid fue frio. El equipo ya sabe cómo es Zidane y la forma de trabajar que tiene su mente. Llega, despierta fanatismo, consigue resultados y de la nada se despide. Pero, también conociendo su identificación con el club, le dejó la puerta abierta.

“Es tiempo ahora de respetar su decisión y mostrarle nuestro agradecimiento por su profesionalidad, dedicación y pasión en todos estos años, y por lo que representa su figura para el Real Madrid”, se leyó dentro del enunciado. “Zidane es uno de los grandes mitos del Real Madrid y su leyenda va más allá de lo que ha sido como entrenador y jugador de nuestro club. Él sabe que está en el corazón del madridismo y que el Real Madrid es y será siempre su casa”.

Zidane ha cubierto dos etapas como entrenador blanco. En la primera, se hizo cargo del equipo el 4 de enero de 2016, después de la destitución de Rafa Benítez. Saltó del Castilla al primer equipo y completó 149 partidos, con 105 victorias, 28 empates y 16 derrotas, hasta su dimisión el 31 de mayo de 2018. En esa primera tanda, ganó una Liga (2016-2017), tres Champions (2016, 2017 y 2018), una Supercopa de España (2017), dos Supercopas de Europa (2016 y 2017) y dos Mundiales de Clubes (2016 y 2017).

Y son números que no se pueden cerrar. Ya dijo adiós una vez y volvió. Ahora nuevamente se despide, pero nadie garantizará que sea definitivo.

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