Zlatan, el Benjamín Button del fútbol, llegó al club de los 500 goles

Podrá parecer pretencioso, narcisista, odioso, pomposo, agrandado, poco humilde. Será criticado y no habrá levantado una Champions League en su carrera. Tampoco ha ganado un Mundial ni una Eurocopa, pero Zlatan Ibrahimovic es una leyenda. Con su doblete este domingo ante Crotone, en victoria de Milán 4-0, el sueco anotó su gol 500 a nivel de clubes.

“Eso significa que he marcado algunos goles en mi carrera. Lo importante es continuar, ayudar al equipo de la mejor manera posible. Mi trabajo es marcar y crear situaciones para marcar”, dijo Zlatan en el medio tiempo.  

Sí, ha marcado algunos goles. Una forma “zlatanesca” de decir que es un monstruo del fútbol. Una leyenda que llegó en tiempos del dominio de la escena de dos de los mejores de la historia, Lionel Messi y Cristiano Ronaldo.

El “León de Malmö” es una máquina de anotar goles. Precisamente un caso curioso, porque cuando el grueso de los jugadores vive el descenso de su carrera, el sueco va en sentido contrario. Así como le pasó a Brad Pitt en la película “El extraño caso de Benjamín Button”, un hombre que nace en un cuerpo de 80 años pero con los años rejuvenece.

Y es que cuando los jugadores buscan un retiro dorado en una liga exótica tipo Qatar o China, Zlatan regresó al Calcio. Ya tiene 39 años pero en la presente temporada tiene más goles que juegos disputados y su AC Milán está de regreso en la cima, algo que no ocurría desde que las malas decisiones hicieron al otrora gigante uno más del montón.

Ya son 14 goles en 11 encuentros, todo pese a haberse perdido 14 días por covid, 24 por una lesión muscular y 21 por otra en la pantorrilla. A pesar de no contar con su líder, el Milán sigue en la cima con dos puntos por delante del Inter; además es el segundo equipo con más goles con 45, siete menos que su vecino.

Una lista de goles que sorprende

Casos como los de Zlatan sorprenden. Otros goleadores cuentan con más de 500 goles en clubes pero el mismo. El sueco es un tipo errante, va de equipo en equipo pero en todos tiene una particularidad, marca goles y levanta pasiones.

Entre los activos, Lionel Messi tiene 650 goles con el Barcelona, cifra que es tope. Cristiano Ronaldo también suma más de 660 pero sumando los anotados con el Sporting, Manchester United, Real Madrid y Juventus. Entre los que ya no juegan destaca la figura de Gerd Müller (Bayern Munich) con 573, Johnny Hayward (Yeovil Town) con 548, entre otros.

Según Marca, para superar la cifra de los 500 goles, Zlatan necesitó 825 juegos. Antes de los 30 años anidó 204 tantos, luego de haber soplado las 30 velitas lleva 297. Es decir, que entre más veterano sea, y cuando el cuerpo ya no corre como antes, el sueco ha desarrollado otras habilidades. No será el que más corre, pero sí el que mejor se sabe posicionar. Por eso pelea el título de goleo en Italia con otro veterano, Cristiano Ronaldo. Una extraña raza ¿no?

El próximo en unirse a la lista de 500 goles en clubes podría ser el uruguayo Luis Suárez. El nativo de Salto tiene 432 goles repartidos en 198 con Barcelona, 111 con Ajax, 82 con Liverpool, 15 con Groningen, 12 con Nacional y 14 con Atlético de Madrid.

El goleador de los 500 que aprendió a dar patadas y no fue segundo de nadie

Zlatan significa en bosnio “el chico de oro”. De allí vienen las raíces del jugador de 1.95 metros de estatura. Cuando era niño practicaba boxeo y taekwondo, pero amaba jugar al fútbol, según cuenta la historia el Diario La Nación de Argentina.

Su padre es bosnio y su mamá croata, Zlatan nació en Suecia aunque siempre quiso representar a Bosnia y Herzegovina. De hecho, el mismo papá envió una carta a su federación para que fuese tomado en cuenta, teniendo 17 años, pero aquel país lo quiso para una selección sub 21. Inmediatamente rechazó el llamado porque “era a la de mayores o nada”.

Un caso similar ocurrió cuando el Arsenal de Arsene Wenger se interesó en el delantero. Le envió una invitación que, como es obvio, también rechazó porque “no hace pruebas”. “Nunca me hizo una oferta seria, yo no hago audiciones (pruebas), creo que fue la mejor elección», afirmó varios años después.

Su carrera en el fútbol fue, y es, exitosa, pero también su amor por las artes marciales. De hecho, ha presumido de anotar varios goles gracias a técnicas que aprendió de la disciplina milenaria en la que, hablando del taekwondo, es cinturón negro.

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