Caballerizo Gregorio Figuera: “Apistos me toma el café”

Detrás de un caballo de carreras, está un héroe anónimo. En este caso, un caballerizo. Se trata de Gregorio Figuera Betancourt quien lleva 5 años cuidando a Apistos, el ganador del Clásico Hylander el pasado domingo en el Hipódromo La Rinconada.

Figuera es de Cumanacoa, población situada en el Estado Sucre. Cuenta con 63 años y de los cuales 45 han sido dedicado a la profesión de caballerizo.

Apistos, desde los dos años, está bajo las manos de este señor humilde. Lo cataloga como su hijo. A la par con el entrenador Fernando Parilli, trabajan unidos para conquistar los triunfos en La Rinconada.

“Ha sido un caballo de un carácter fuerte. Hemos tenido mucha paciencia. Tuvo dos domadores y al final Gabriel Barrios pudo hacerlo, pero le costó bastante”, dijo Gregorio Figuera.

Anécdotas peculiares

El caballerizo contó que en algún tiempo y todos los lunes, el jinete que se le montaba a Apistos para galoparlo, lo tumbaba.

“El caballo salía corriendo y se iba derechito para la caballeriza. El portón estaba cerrado y lo abría con la trompa cuando no tenía el pasador, porque él me veía siempre abriendo el portón. Es un caballo muy inteligente”, dijo.

Adicionalmente, el señor Gregorio Figuera consiente a su pupilo Apistos. “Me toma el café en las mañanas (risas). Cuando me ve con el café comienza a lamer el vaso. Siempre le doy un poquito”, narró el trabajador.  

Admitió que ha sido el mejor ejemplar que ha cuidado en su carrera como caballerizo. Igualmente, elogió la confianza y la relación que mantiene con Fernando Parilli, el entrenador de Apistos.

“Siempre me ha tomado en cuenta y de mis sugerencias con el caballo. No como otros que dicen que son los entrenadores y punto”, reveló tajantemente.

Gregorio Figuera se siente complacido por cuidar al caballo Apistos y mencionó su mejor carrera. “Cuando ganamos el Clásico Simón Bolívar de 2020. Fíjese, primera vez que yo estaba presente en ese clásico y lo gané con Apistos”, recalcó con orgullo.  

“Ahora es que hay Apistos para rato. Ya se curó de sus lesiones de tendones. Me siento muy feliz de cuidarlo”, acotó.

Es la historia del hombre y el caballo, de dos amigos: Gregorio y Apistos.

El triunfo de Apistos en el Clásico Hylander (Grado 3) en La Rinconada / Tves
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