Richard Gómez, amigo inseparable de Colossus

El caballerizo Richard Gómez, es la figura anónima en el triunfo del caballo Colossus en el Clásico José Antonio Páez (Grado 1), el primer peldaño de la Triple Corona venezolana que se disputó el pasado domingo en el Hipódromo La Rinconada.

Resulta el héroe que cuida al caballo. Son trabajadores incansables que desde las 5 de la mañana están en las caballerizas cumpliendo sus faenas.

Richard Gómez cuenta con 44 años de edad. Es nativo de Carora, Estado Lara. Desde los 13 años se inició como caballerizo en el Hipódromo de Santa Rita, en el Estado Zulia.

“Les hacía cama a los caballos y poco a poco fui aprendiendo. Luego, a los 17 años comencé de lleno como caballerizo y tuve mi primer caballo, se llamaba Cinaruco. El entrenador Agapito Feijoo me apoyó bastante”, dijo.

Gómez ya cumplió 6 años trabajando en el Hipódromo La Rinconada y por primeva vez llevó un caballo al Clásico José Antonio Páez, y por primera vez lo gana con Colossus.

“Verdaderamente estoy agradecido con el entrenador Rafael Cartolano. Y aquí estamos poniéndole amor y cariño, porque esto es lo que siempre me ha gustado, trabajar con mis caballos”, destacó.

Anécdotas con Colossus

El potro ya tiene fama de mal carácter en la caballeriza y no puede ver por su paso una yegua porque ya quiere cumplir su rol de semental y en tan corta edad. Relincha a granel. Así lo corroboramos.

“Lo recibí desde que vino del haras y de una vez sentí el temperamento de Colossus. Allí dije que este es fuerte de genio desde el desembarcadero hasta la cuarentena”, expresó Richard Gómez.

“Es un caballo súper intenso, inquieto, anda brincando y lanza las manos. Pero, ya somos amigos, nos encariñamos.”, contó con risas.

El caballerizo Richard Gómez confiaba en su Colossus para el Clásico José Antonio Páez.

“Sé lo que tengo en la mano, lo veo trabajar y confiaba plenamente en el triunfo y así se lo dije al entrenador Rafael Cartolano: “trainer somos ganadores”.

“Confío en Colossus y seguiremos triunfando, en el nombre de Dios”, resaltó el trabajador quien también cuida al caballo Steinbrenner (otro fuerte de carácter y mordelón) y una potra hija de Otra Melodía.  

Richard Gómez, con los ojos aguados, mencionó a su familia que siempre lo ha apoyado en esta humilde, pero valiosa profesión de caballerizo.

“Después de la carrera, eso fue de locura. Me llamaron todos: mi hija, mi mamá y mis hermanos. Un abrazo para todos ellos allá en el Zulia, los quiero mucho”, se despidió Richard Gómez con su tesoro Colossus, el potro que va por la Triple Corona venezolana.

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