Charlie Woods, el hijo de Tiger que caza ratones

Tiger Woods siempre ha sido noticia. Desde que irrumpió como un atleta negro en un deporte exclusivamente para blancos. Luego, lo llamativo dejó de ser su color de piel para ser su calidad. Ha ganado 15 Majors, por lo que es considerado uno de los más grandes de la historia junto a Jack Nicklaus y Arnold Palmer.

Fuera de los campos de golf, Tiger ha sido un desastre. Sus problemas con el alcohol y el sexo con prostitutas llevaron a Elin Nordegren, a pedirle el divorcio. La mujer terminó quedándose con unos 750 millones de dólares en lo que es considerada una de las sumas más altas entre las historias de divorcio en el deporte.

Sus problemas continuaron. Fue arrestado con conducir ebrio, su caddie Steve Williams lo acusó de malos tratos y también tuvo lesiones. Pero en medio de esa tormenta nacieron dos hijos, uno de ellos es Charlie.

Al chico no le presionó la prensa y los aficionados que acudieron al campo de golf / Olé

El pequeño de 11 años hizo que nuevamente su padre fuese noticia, pero ya no por alguna violación de la ley. El niño demostró tener futuro en el golf en el recién culminado PNC Championship, un tradicional torneo de padre e hijo que año a año recibe a luminarias de la disciplina.

En la edición 2020 los ganadores resultaron ser la pareja de Justin Thomas y su hijo Mike. El exnúmero uno del mundo y Jugador del Año para la PGA en 2020 y su pareja lograron el triunfo con 119 golpes (25 bajo par) y dos rondas de 62 y 57. Segundo fueron los fiyianos Vijay Singh y su hijo Qass.

Los Woods no ganaron, pero fueron la atracción

Charlie ha sido el participante de menor edad en tomar parte del PNC Championship, con 11 años. Se presentó a la primera jornada con una camiseta púrpura, al igual que su padre. Pero esta vez no fue Tiger quien acaparó las cámaras ni la atención de las 250 personas que estuvieron presentes en el Ritz-Carlton Golf Club en Orlando, Florida.

Luego de la primera jornada, los Woods ocuparon la sexta casilla con 62 golpes (-10). Para entonces, los líderes eran Matt y Cameron Kuchar, un golfista que llegó a ser cuarto de la clasificación de la PGA en 2013.

“Realizó algunos de los tiros de golf más increíbles. Ha acertado muchos de los tiros. Lo he visto todo este año, toda esta pandemia. Él acertó estos tiros. En los pocos eventos en los que ha jugado, ha acertado muchos de estos tiros. Pero este es un torneo totalmente diferente”.

La prensa acreditada en el evento buscó a Tiger, debido al gran revuelo que su pequeño levantó. La pregunta obligada es si querría influenciar en la posible carrera de su hijo para que también fuese una estrella del gol como él.

Su respuesta fue sencilla. “Bueno, ya veremos qué ocurre. De momento, lo único importante es que se lo pase bien. Charlie será lo que quiera ser. Yo no voy a influir en nada. Si quiere dedicarse a esto, pues bien, pero será decisión únicamente suya. Mi padre nunca me obligó a jugar al golf y yo nunca lo haré con mi hijo. Lo que él haga en el futuro me parecerá bien. Ahora se trata de tener esos momentos con él”.

Más allá del resultado final, para Tiger el mayor premio fue pasar tiempo con su hijo. “Es muy emocionante para mí tener la oportunidad de jugar esta semana con mi hijo y de paso recuperar cierta competición después de pasar más tiempo en el gimnasio que jugando. Es una oportunidad de pasar tiempo con mi hijo, igual que mi padre hizo conmigo”.

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