Colombia también tiene futuro en el golf con Carlos Castañeda

El golf en Colombia tiene una historia que contar con el joven Carlos Castañeda. Desde su adolescencia, el muchacho nacido en Bogotá tuvo de cerca este deporte por circunstancias familiares, y fue así como lo conoció, indagó en él y lo empezó a practicar desde abajo.

“Mi mamá ha trabajado para una familia desde hace aproximadamente 15 años y resulta que el señor de esa familia es socio del Club Campestre El Rancho. En algún momento lo conocí y mediante él ingresé al club como uno de sus asesores. Partiendo de ahí empecé a recibir todo el conocimiento, cómo usar los palos y a marcar las bolas en el trayecto de juego. Cómo se compactan las ideas entre el caddie y el jugador. Me nació esta pasión y luego me donaron unos palos de golf y me entusiasmé mucho más”, comienza contando Carlos.

Vida universitaria

Su primer contacto fue hace ya unos ocho años, pero tras ingresar a la Universidad del Área Andina, en la Facultad de la Salud, para estudiar entrenamiento deportivo, todo tomó mucho más sentido. 

«La universidad y el club me han dado la oportunidad de entender mucho más el deporte. En la universidad, la biomecánica del swing, los grupos musculares que se involucran, la toma de decisiones, la parte psicológica de un jugador. Entonces eso me ha ayudado a construir un orden de ideas», cuenta Carlos Castañeda. «Más adelante la fundación se involucra conmigo de una bonita manera y ya al ver el nivel que voy teniendo me van dando la oportunidad de jugar».

Como todo en la vida, para Carlos al comienzo no fue sencillo adentrarse en el mundo del golf: «Al principio el practicarlo y entenderlo fue un poco duro, difícil, porque no tenía una orientación. Luego, poco a poco con la metodología de enseñanza de los profesores del club, empecé a anotar todo y prestaba mucha atención. Por ejemplo, uno ahora se da cuenta que la tecnología se ha prestado para mucho y los palos ahora tienen más aerodinámica y otros detalles que han mejorado el swing», relata sobre su aprendizaje.

Con la mente y el enfoque bien puesto

Con 24 años, Carlos, quien se crió y creció específicamente en la localidad de Usaquén, tiene entre sus planes darle a su comunidad algo de lo que a él también le dieron.

«También me ha nacido la idea de crear una escuela, un club, una liga o una Federación. Crear un semillero en mi comunidad, que es Usaquén, más que todo para los jóvenes y niños de mi barrio», confiesa.

«Los niños me han visto practicando y se han ido involucrando, les llama la atención el golf. El día de mañana depende de mí dejar una huella y una enseñanza a nivel comunitario, y poder brindarle una mano a las personas acá para que conozcan este deporte. Quisiera trabajar también en un club que dé oportunidades de estudio y becas. Para que así tengan mejores personas. Ese sería mi aporte a la sociedad», expresa con mucha madurez y seguridad de lo que quiere.

Carlos Castañeda tiene muy cerca a su primer pupilo y quien le da los primeros indicios de que puede ir por el camino de la enseñanza y el legado: «Tengo un hermanito de seis años y es el primero con el que comparto lo que sé, y le gusta. Él me ha demostrado que le gusta y así como él pueden haber muchos otros niños», analiza.

Lo que sí parece seguro es que Colombia tiene en él a alguien en quien apoyarse pensando en el futuro del golf en el país, ya sea como un representante de la disciplina o quien sea parte del desarrollo del mismo.

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