Medalla de bronce para Kirguistán con sello venezolano

En la pedana del Parque Olímpico luchan por una medalla de bronce, en Polonia siguen el combate punto por punto. El atleta de Kirguistán, Hassan Baudunov vence a su contrincante de Egipto y se queda con el tercer lugar de espada en Buenos Aires 2018. Él y su entrenador celebran, mientras alguien le manda una foto a quienes lo guiaron en sus últimos días de preparación: los venezolanos Ruperto Gascón y Rubén Limardo.

“Estamos contentos por esa medalla de bronce, porque su último periodo de preparación lo hizo con nosotros. Estamos orgullosos de haber colaborado con este triunfo. Le dimos muchísimos tips, le acomodamos la postura de la mano y Rubén le dio muchos consejos”, declara el entrenador Ruperto a minutos de haber gritado este triunfo como si el ganador fuese uno de sus muchachos.

Luego de pasar la fase de grupo, el espadachín de 17 años derrotó al japonés Seiya Asami (15-9), perdió en semifinales ante el alemán Paul Veltrup (15-12) y venció al egipcio 14-13 para bañarse de bronce.

“Yo quería la medalla de oro, pero no se pudo. Esta presea significa mucho para mí y mi país”, afirma Hassan en ruso a través de un voluntario que cumple la función de traductor.

Hace unos meses atrás, el presidente de la Federación de Esgrima de Kirguistán, Osmán Kasimov, le anunció a Baudunov que iría a entrenar al Gascón Carreño Fencing Center junto al campeón olímpico 2012, Rubén Limardo.

“Cuando me dijo que iba a entrenar con él, yo no lo podía creer. Aprendí muchísimo de semejante campeón”, responde sobre cómo fue convivir con un atleta al que admira desde que lo vio ganar aquella medalla de oro.

En su último combate la mente jugó un papel clave en la victoria, algo que según confiesa aprendió con los oriundos del estado Bolívar. “Mejoré mi inteligencia, la concentración. Ruperto me preparó y me explicó cómo podían ser los combates y lo que debía hacer. Yo lo apliqué”, asevera el espigado deportista.

Foto: Cortesía de Gascón Carreño Fencing Center

El joven intentó replicar técnicas que observó de Limardo e ir evolucionando. Para él, Rubén tiene un brazo fuerte y lo maneja muy bien. Además, canalizó todo lo que Gascón le repetía en su sala de entrenamiento. “Es un muy buen entrenador, en poco tiempo me hizo mejorar mucho”, acota mientras su entrenador muestra fotos que se tomaron en Polonia con el equipo venezolano.

Ruperto le ha dado forma a los sueños de grandes esgrimistas, tanto de su país como extranjeros, y esto es una dicha para él. “Esta es otra medalla para nosotros porque siento que somos parte de esto. Estamos muy contentos por estar en lo más alto con este muchacho. Ojalá lo tengamos durante mucho tiempo en nuestra sala”, expresa con un tono de emoción que rompe las fronteras para festejar una presea que lleva su sello.

Por ahora, están en conversaciones para que Hassan Baudunov pueda seguir trabajando con ellos. “Iremos antes de cada campeonato importante para perfeccionar”, revela el zurdo que hizo su sueño realidad.

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