Venezuela mostró en Cali una generación de relevo luchadora

Venezuela terminó con 36 medallas los primeros Juegos Panamericanos Junior que se celebraron en Cali, Colombia. Siete de las preseas fueron de oro lo que significa que ya el país tiene ese número de clasificados para la justa adulta que se realizará en 2023, pero además mostró que hay una generación de relevo que promete luchar por medallas a nivel regional.

Las disciplinas de combate nuevamente fueron el fuerte de Venezuela. Entre el judo, la esgrima, la lucha, el boxeo y el karate se concentró el 58% de las medallas de la delegación (21 preseas). La lucha fue la disciplina que más metales ganó con un total de 9, una de oro, una de plata y siete de bronce. En el último ciclo olímpico la lucha tuvo una caída total con respecto a la olimpiada de 2012 a 2016.

Cinco clasificados a Santiago 2023 lograron los deportes de combate. El judo clasificó a dos atletas, Willis García y Fabiola Diaz; por su parte la esgrima clasificó al sablista Hender García; en la lucha Astrid Montero logró su pase a la justa adulta y en el boxeo Maryelis Yriza también logró la áurea y el pase a la justa continental adulta.

Desde el punto de vista de géneros, la delegación estuvo equilibrada con el 50% de las medallas tanto para el masculino como el femenino. Aunque en las doradas las chamas ganaron cuatro preseas, mientras que los chamos tres.

Venezuela logró medallas en diez deportes, entre ellos una plata en la disciplina de conjunto con la selección de baloncesto 3×3. Al final el país se ubicó en la decimoprimera posición del medallero que lideró Brasil, seguido por Colombia y detrás un Estados Unidos que no participó en varias disciplinas por la decisión que los campeones de cada especialidad clasificaban a los Panamericanos de mayores.

María Yegres, la gran figura de Venezuela

Si desmenuzamos de forma individual a la delegación de Venezuela, es imposible no resaltar el nombre de María Yegres. La nadadora fue la gran figura del equipo nacional al adueñarse de cuatro medallas, entre ellas una de oro en la natación que se celebró en los Panamericanos Junior de Cali-Valle.

Yegres demostró que no fue casualidad que a su corta edad (16 años) se ptoyecta como una de las grandes figuras de la natación venezolana. Ya este año, con apenas 15 años, María Victoria había logrado la marca B para los Juegos Olímpicos de Tokio.

Con ese background a cuestas no era descabellado pensar que ella iba a tener una destacada actuación en el Valle del Cauca, y lo logró. Coronó su justa con la clasificación a los Panamericanos de mayores en la prueba de 800 metros libre y ahora continuará con su preparación en España.

No solo Yegres demostró en la pileta, también lo hizo Jorge Otaiza. El nadador del Fenerbahce turco logró subirse al podio en la prueba de 100 metros mariposa. Otaiza este año rompió un récord que ostentaba el recordado Rafael Vidal, un hito del deporte nacional.

Y si de romper marcas hablamos, no podemos dejar fuera a Silennis Vargas, quién destrozó su marca juvenil en el martillo y logró un lanzamiento de 65.63m, una gran marca para su edad y que la posiciona para tomar el testigo de la gran lanzadora de martillo Rosa Rodríguez.

Las sensaciones que deja la delegación venezolana son buenas. Hay material para desarrollar y tener medallas en competencias internacionales. Es un trabajo que se tiene que coronar con la mejora de instalaciones deportivas en el país y un plan de preparación en el exterior. Hay que resaltar que Venezuela sufrió la ausencia de los hermanos Mestre en la natación y de Yoveinny Mota en el atletismo, un trio de atletas que, sin duda, le habrían dado algunas medallas más al país.

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